04/04/2025
La historia de Sultan Kösen, el hombre más alto del mundo que desafió su destino
Fuente: telam
Lo que comenzó como una singularidad en la infancia terminó por alterar cada aspecto de su existencia, desde lo más íntimo hasta lo más visible
>Cuando Sultan Kösen tenía diez años, algo inusual comenzó a suceder con su cuerpo: un crecimiento acelerado que superaba con creces el desarrollo de los demás niños de su entorno.
Con el tiempo, y producto de un trastorno provocado por un tumor en la glándula pituitaria, Kösen desarrolló una condición médica conocida como gigantismo pituitario.
Esta anomalía causó una sobreproducción de la hormona del crecimiento, lo que derivó en una estatura descomunal y múltiples dificultades físicas. Años más tarde, los especialistas de la Universidad de Virginia confirmarían que padecía acromegalia, una enfermedad asociada a la misma glándula que, cuando ocurre antes de la pubertad, puede extenderse como gigantismo. En 2009, Guinness World Records lo reconoció oficialmente como el hombre vivo más alto del mundo, al alcanzar una estatura de 2,46 metros, una cifra que se elevó a 2,51 tras una nueva medición en 2011 en Ankara. Según la misma institución, solo existen diez casos confiables en la historia documentada que hayan superado los 2,43 metros. Además del título principal, Kösen fue acreditado por Guinness con las manos más grandes de una persona viva, con una longitud de 28,5 centímetros desde la muñeca hasta la punta del dedo medio.En mayo de 2010, Kösen viajó a Estados Unidos para recibir tratamiento en el Centro Médico de la Universidad de Virginia.
Debido a que el tumor pituitario se había propagado a zonas cerebrales donde una cirugía convencional no era viable, el neurocirujano Jason Sheehan le aplicó una radiocirugía con rayos gamma. Este procedimiento no invasivo permitió dirigir haces de radiación al tumor con precisión milimétrica, guiados por imágenes de resonancia magnética.Según Daily Mail, a lo largo de su vida, Kösen enfrentó desafíos cotidianos significativos: no pudo completar sus estudios, y dedicó su juventud al trabajo como agricultor.
“Antes, los zapatos no me duraban nada. Ahora tengo muchos y no necesito más”, declaró a la agencia Anadolu.
En el plano afectivo, la fama le ofreció una oportunidad que durante mucho tiempo creyó inalcanzable.“Por lo general me tienen miedo. Espero que ahora que soy famoso pueda conocer muchas chicas. Sueño con casarme algún día”, había dicho en su primera visita a Londres en 2009 a Record Guiness World.“Cuando miré sus ojos, supe que era amor”, declaró Sultan entonces a Daily Mail. Su esposa, por su parte, aseguró que su decisión no se basaba en la estatura sino en el afecto: “Me enamoré de su corazón, no de su altura”.
La relación terminó en 2021, debido a la imposibilidad de comunicarse con fluidez: él solo hablaba turco y ella, árabe.Su recorrido incluyó Moscú, Estados Unidos y decenas de otras naciones, donde participó en campañas de promoción turística, eventos públicos e incluso espectáculos circenses.
En uno de estos espectáculos, ubicado en el océano Índico, cobraba diez dólares a quienes querían fotografiarse junto a él. También protagonizó un programa de cocina en Rumania, y declaró su intención de visitar todos los países del mundo.La primera vez que posaron juntos fue en Egipto, frente a las pirámides de Giza, como parte de una campaña para revitalizar el turismo local.
Años después se reencontraron en California para una nueva sesión fotográfica, donde la diferencia de más de seis pies (más de 1,80 metros) entre ambos resultaba impactante. En una de las fotos, Jyoti aparece al lado de uno de los zapatos de Sultan, casi de su misma altura.Sin embargo, una medición oficial determinó que medía solo 2,24. Kösen respondió con contundencia: “No voy a perder mi récord ante nadie. Estoy decidido”, dijo a la revista Guiness World Record.
Como expresó alguna vez: “Quiero lo que todos desean: una esposa, una familia, un hogar agradable. Al menos un sueño ya se hizo realidad: ahora tengo un par de jeans hechos a la medida”.Fuente: telam
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