04/03/2026
Cada vez mas inquilinos desahorran y se endeudan para sostener gastos corrientes
Fuente: telam
Se trata de una tendencia que se profundizó a partir de 2022 y refleja el panorama financiero de aquellas familias que alquilan
>En un contexto de caída del poder adquisitivo y aumento de los Según un análisis de Tejido Urbano, en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, el porcentaje de hogares inquilinos que no recurre a ninguna estrategia financiera cayó del 53,5% en 2022 al 47% en 2025, lo que marca una reducción constante del grupo que logra equilibrar ingresos y gastos sin recurrir a ahorros o préstamos.
Puntualmente, el uso del desahorro, entendido como el uso de ahorros previos para afrontar gastos, creció del 35,6% en 2022 al 42% en 2024, antes de descender ligeramente al 39,6% en 2025.La proporción de hogares que accedió a préstamos bancarios aumentó del 10,6% en 2022 al 18,1% en 2025, lo que indica una creciente dependencia al crédito para sostener el consumo o afrontar obligaciones recurrentes. Esto introduce presiones por tasas de interés y plazos de repago.
El porcentaje de hogares que optó por al menos algún tipo de préstamo subió de 29,2% en 2022 a 37,4% en 2025. En paralelo, la proporción de quienes usan alguna estrategia financiera, ya sea desahorro o endeudamiento, pasó de 46,2% a 57,6% en el mismo lapso.
A su vez, crecen los casos en los que las familias combinan varias fuentes de financiamiento —especialmente aquellas que incluyen crédito bancario—.
Esta tendencia, subrayó Tejido Urbano, se refleja con mayor intensidad en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde los niveles de presión económica sobre los inquilinos resultan más elevados por los mayores costos habitacionales.En detalle, se verificó una reducción sostenida del grupo de hogares que no recurre a ninguna estrategia financiera. En el AMBA, la proporción de inquilinos que declara no utilizar ni desahorro ni préstamos disminuyó del 52% en 2022 al 40,9% en 2025. En CABA, la caída fue aún más pronunciada, pasando del 58,6% al 38,1% en el mismo período.“Los datos analizados permiten identificar una transformación en las estrategias financieras de los hogares inquilinos, evidenciando un viraje progresivo desde esquemas orientados a la amortiguación de shocks (basados principalmente en el uso de ahorros previos y redes informales) hacia dinámicas crecientemente apoyadas en el financiamiento, con una mayor institucionalización del endeudamiento a través del sistema bancario”, analizó Tejido Urbano.
“Si bien la intensificación del desahorro y el endeudamiento parece haber alcanzado un punto máximo hacia 2024, mostrando posteriormente señales de estabilización en un contexto macroeconómico relativamente más ordenado, el creciente peso del crédito formal introduce nuevas tensiones asociadas a plazos y tasas de interés que impactan directamente en la sostenibilidad de las economías domésticas”, resaltó. “Este proceso también se relaciona con la creciente inestabilidad estructural que afecta a los hogares inquilinos, quienes dependen principalmente de ingresos laborales que, en muchos casos, son de menor calidad, más volátiles o insuficientes frente al aumento sostenido de los costos de vivienda y del costo de vida”, indicó Tejido Urbano.“Este escenario compromete la sostenibilidad de las trayectorias residenciales, incrementa la vulnerabilidad frente a shocks económicos y reduce la capacidad de planificación a largo plazo de los hogares, consolidando situaciones de mayor incertidumbre en el acceso y permanencia en la vivienda”, concluyó.
Fuente: telam
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