02/02/2026
El Gobierno rechazó la recusación contra el titular de la IGJ y aceleran la revisión de las cuentas de la AFA
Fuente: telam
La decisión del Ministerio de Justicia mantiene a Daniel Vítolo al frente del expediente, desarticula la estrategia de la dirigencia para dilatar el análisis y reactiva el escrutinio sobre los balances contables
>El Ministerio de Justicia rechazó la recusación presentada por la AFA contra el titular de la Inspección General de Justicia (IGJ), confirmando su continuidad en el expediente. Esta decisión frustró la estrategia de Claudio Tapia para demorar el proceso, reactivó el análisis de ocho balances consecutivos y devolvió el foco al control contable de la entidad.
La AFA respondió a la decisión de la Inspección General de Justicia. “La Asociación del Fútbol Argentino no ha hecho otra cosa que ejercer derechos expresamente reconocidos por el ordenamiento jurídico. Plantear una recusación frente a un funcionario que adelantó opinión pública sobre un expediente en trámite no es una maniobra dilatoria: es una garantía básica del debido proceso”, afirmó el abogado Gregorio Dalbón.
La recusación formó parte de la respuesta de la AFA a una intimación de la IGJ para que explicara observaciones sobre ocho balances consecutivos. La entidad argumentó que el titular del organismo de control, Daniel Vítolo, había perdido imparcialidad por declaraciones públicas relacionadas con el expediente. El objetivo inmediato era apartarlo del caso y, de modo indirecto, suspender el avance del control mientras se resolvía el incidente.
Esta maniobra se enmarcó en una serie de respuestas defensivas de la conducción de la AFA ante los requerimientos del organismo. Desde que la IGJ intensificó la revisión de los estados contables, la relación se tornó tensa. La gestión de Tapia sostuvo que la información presentada era consistente, que las observaciones no habían sido debidamente notificadas y que existía un trato desigual. La IGJ, en cambio, insistió en que los balances presentaban inconsistencias y que la AFA no respondió en los plazos administrativos establecidos.El rechazo de la recusación alteró ese escenario. La resolución, firmada por el subsecretario de Asuntos Registrales, Carlos Medina, confirmó la continuidad de Vítolo al frente del expediente y devolvió el proceso a su cauce. Desde ese momento, la discusión se centró nuevamente en el contenido de los balances y en la conducta de la AFA ante los requerimientos estatales.La respuesta de la AFA, firmada por Tapia, incluyó aclaraciones contables y el planteo de recusación. En ese escrito, la dirigencia afirmó que las observaciones habían sido respondidas y que la información presentada “guarda estricta concordancia con los importes expuestos en los estados contables”. Además, objetó la actuación del titular de la IGJ y pidió su apartamiento por supuesta falta de imparcialidad.
El trámite siguió los pasos previstos por la normativa administrativa. Una vez presentada la recusación, Vítolo elaboró un informe en el que respondió punto por punto a las acusaciones. Ese documento, fechado el 27 de enero, resultó clave para la resolución posterior del Ministerio de Justicia.
En su informe, el titular de la IGJ negó expresamente cada una de las causales invocadas. Dejó constancia de que no tiene parentesco con autoridades de la AFA, que no mantiene vínculos económicos ni profesionales con la entidad y que no ha recibido beneficios ni mantiene pleitos con ella. También rechazó haber emitido opiniones jurídicas anticipadas sobre el fondo del caso.Uno de los pasajes más relevantes del informe abordó las declaraciones públicas objetadas por la AFA. Vítolo sostuvo: “El suscripto no ha emitido opinión o dictamen acerca del pleito, ni ha dado recomendaciones acerca del presente caso administrativo, antes o después de comenzado”. Explicó que sus intervenciones públicas se limitaron a describir hechos objetivos, como la existencia de balances observados y la falta de respuesta dentro de los plazos.El funcionario señaló que la normativa que regula ese sistema fue dictada antes de su designación y que no se trata de un procedimiento creado para este caso. Con ese argumento, buscó desactivar la idea de un trato diferencial hacia la AFA y reforzar el carácter institucional del control.
Con ese antecedente, el informe sugirió una conducta contradictoria: cuando el procedimiento administrativo no genera conflicto, es aceptado sin cuestionamientos; cuando se convierte en un obstáculo, es impugnado. Este elemento quedó incorporado al expediente como parte del contexto.
El rechazo tuvo efectos inmediatos. En lo administrativo, confirmó la continuidad del titular de la IGJ al frente del expediente. En lo político, frustró la estrategia de la AFA y de Claudio Tapia para desplazar el conflicto hacia una discusión procedimental. La instancia que había permitido suspender el análisis de fondo quedó cerrada.
El foco regresó a los balances. Las aclaraciones presentadas por la AFA no disiparon todas las dudas de los técnicos de la IGJ. Persistieron observaciones sobre la falta de detalle en determinados rubros y sobre la consistencia de algunas partidas. En ese contexto, la continuidad del control quedó asegurada y el organismo está en condiciones de avanzar con nuevas intimaciones o pedidos de información.
El intento de recusación debe leerse en ese marco. No se trató únicamente de un cuestionamiento personal a un funcionario, sino de una estrategia para ralentizar un proceso de control sobre una entidad con fuerte peso simbólico y político. El rechazo del planteo dejó claro que esa vía no tendrá recorrido.
“Que el Ministerio de Justicia haya rechazado el planteo no clausura la discusión: las resoluciones administrativas son revisables por la Justicia. La AFA va a ejercer todas las vías legales a su alcance —administrativas, judiciales, civiles, comerciales y, de corresponder, penales— frente a lo que consideramos un accionar arbitrario y técnicamente inconsistente por parte de la IGJ. El control es legítimo; el abuso de poder, no >El AFAGate, lejos de cerrarse, ingresa en una etapa decisiva. Con la recusación rechazada, el proceso se ordena en torno a su núcleo: la revisión de los balances y el cumplimiento de las obligaciones legales de la AFA. El intento de ganar tiempo fracasó. El control continúa y el expediente sigue su curso, con Tapia nuevamente en el centro de la escena.
Fuente: telam
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