02/01/2026
Comienza hoy el nuevo esquema cambiario: cómo van a funcionar las nuevas bandas de flotación y que espera el mercado
Fuente: telam
Con el inicio del nuevo año, el sistema de flotación administrada se renueva y modifica el mecanismo de ajuste para la cotización oficial. Analistas y operadores del mercado evalúan ventajas, riesgos y el impacto de la acumulación de reservas
>Desde hoy, primer día hábil del año, el mercado cambiario argentino opera bajo el La implementación del nuevo esquema coincide con la entrada en vigencia del programa oficial de compras de divisas para reservas internacionales y el inicio de un ciclo en el que las bandas cambiarias se ajustan según la inflación informada por el INDEC, con un rezago de dos meses. El movimiento ocurre después de un cierre de año que mostró volatilidad en los flujos del mercado de cambios, variaciones en los precios y una demanda de dólares que se mantuvo contenida frente a los niveles récord de meses previos. En este escenario, la atención de inversores y operadores se concentra en la capacidad del Banco Central para intervenir y en las señales que surjan del nuevo régimen.
El sistema que entra en vigencia hoy introduce varios cambios respecto al mecanismo anterior. Las principales características son:Según un análisis de Justina Gedikian, “el nuevo esquema modifica la dinámica de actualización de las bandas cambiarias. A partir de enero de 2026, el techo y el piso dejarán de ajustarse a un ritmo fijo de 1% mensual y pasarán a actualizarse mensualmente en función del último dato de inflación informado por el INDEC, con dos meses de rezago”. La especialista remarcó que este cambio resulta relevante porque el tipo de cambio venía operando muy cerca del techo de la banda, lo que restringía la capacidad del Banco Central para intervenir y fortalecer las reservas netas.El relanzamiento del esquema coincide con una estrategia oficial que apunta a corregir una de las principales debilidades del programa económico: la falta de reservas internacionales. El preanuncio de un programa de acumulación de divisas busca dar señales de fortaleza y mejorar el perfil de riesgo del país. Según Gedikian, “la introducción de ajustes en el régimen de flotación entre bandas y, especialmente, el preanuncio de un programa de acumulación de reservas internacionales apunta a corregir una de las principales debilidades del programa económico y tiene implicancias directas sobre la deuda soberana”.
Un trabajo de IERAL, firmado por Por su parte, Emilio Botto, Jefe de Estrategia de Mills Capital Group, detalló que el mercado observa varias variables clave en el inicio del año: “De cara al cierre del año, el mercado va a estar mirando principalmente cuatro variables: el nivel de tasas, la inflación —porque el dato de diciembre va a ser clave para definir la banda de febrero—, la estrategia del Tesoro para honrar los servicios de deuda de los Globales y Bonares, ya sea vía repo o emisión de deuda local, y qué harán tenedores de las cuentas CERA que quedan liberadas a fin de año”. Botto advirtió que la liberación de depósitos en cuentas superiores a USD 100.000 “implica la entrada al mercado de más de USD 24.000 millones”, lo que puede generar impacto en liquidez, reservas y actividad económica.
Desde la perspectiva de PPI, diciembre representó un mes errático en el mercado de cambios. El equipo de la firma observó que “la formación de activos externos fue la más baja (por amplio margen) desde la salida del cepo para minoristas. En concreto, la FAE de personas humanas con destino atesoramiento totalizó US$607 millones, desplomándose desde récords de US$5.600 millones y US$3.800 millones en septiembre y octubre”. Para PPI, una “normalización” de este flujo implicaría hacia adelante mayor demanda de dólares, aunque lejos de los niveles récord recientes. También señalaron que se espera un rebote de la liquidación del agro, tras meses con ingresos bajos por ventas externas.Aunque el nuevo régimen introduce herramientas para la intervención y la acumulación de reservas, los analistas advierten sobre las restricciones y riesgos presentes en la operativa y la macroeconomía. El informe de IERAL identificó como principales limitaciones la indexación del techo de la banda por inflación pasada, lo que complica la formación de la curva de tasas y afecta la previsibilidad para quienes buscan operar a tasa fija. Según el trabajo, “introduce tensiones en la formación de tasas de interés y en la extensión de plazos a tasa fija”.
Justina Gedikian consideró que el proceso de acumulación de reservas será necesariamente gradual y condicionado a la aparición de oferta genuina en el mercado cambiario. “Estas compras estarán sujetas a la disponibilidad de oferta de flujos de la balanza de pagos y se realizarán de modo de no generar presiones inflacionarias, lo que sugiere que el proceso de acumulación será necesariamente gradual y condicionado a la aparición de oferta genuina en el mercado cambiario”.
Botto también explicó que “al atar las bandas a la inflación con un rezago de dos meses, lo que se provoca es un efecto de retroalimentación: ahora el tipo de cambio seguirá a la inflación y la inflación moverá la banda. Es como el perro que se muerde la cola. En enero arrancamos con la inflación de noviembre, y el mercado está recalculando que la desinflación será más lenta, lo que exige tasas nominales más altas”.
Fuente: telam
El relanzamiento del esquema coincide con una estrategia oficial que apunta a corregir una de las principales debilidades del programa económico: la falta de reservas internacionales. El preanuncio de un programa de acumulación de divisas busca dar señales de fortaleza y mejorar el perfil de riesgo del país. Según Gedikian, “la introducción de ajustes en el régimen de flotación entre bandas y, especialmente, el preanuncio de un programa de acumulación de reservas internacionales apunta a corregir una de las principales debilidades del programa económico y tiene implicancias directas sobre la deuda soberana”.
Un trabajo de IERAL, firmado por Por su parte, Emilio Botto, Jefe de Estrategia de Mills Capital Group, detalló que el mercado observa varias variables clave en el inicio del año: “De cara al cierre del año, el mercado va a estar mirando principalmente cuatro variables: el nivel de tasas, la inflación —porque el dato de diciembre va a ser clave para definir la banda de febrero—, la estrategia del Tesoro para honrar los servicios de deuda de los Globales y Bonares, ya sea vía repo o emisión de deuda local, y qué harán tenedores de las cuentas CERA que quedan liberadas a fin de año”. Botto advirtió que la liberación de depósitos en cuentas superiores a USD 100.000 “implica la entrada al mercado de más de USD 24.000 millones”, lo que puede generar impacto en liquidez, reservas y actividad económica.
Desde la perspectiva de PPI, diciembre representó un mes errático en el mercado de cambios. El equipo de la firma observó que “la formación de activos externos fue la más baja (por amplio margen) desde la salida del cepo para minoristas. En concreto, la FAE de personas humanas con destino atesoramiento totalizó US$607 millones, desplomándose desde récords de US$5.600 millones y US$3.800 millones en septiembre y octubre”. Para PPI, una “normalización” de este flujo implicaría hacia adelante mayor demanda de dólares, aunque lejos de los niveles récord recientes. También señalaron que se espera un rebote de la liquidación del agro, tras meses con ingresos bajos por ventas externas.Aunque el nuevo régimen introduce herramientas para la intervención y la acumulación de reservas, los analistas advierten sobre las restricciones y riesgos presentes en la operativa y la macroeconomía. El informe de IERAL identificó como principales limitaciones la indexación del techo de la banda por inflación pasada, lo que complica la formación de la curva de tasas y afecta la previsibilidad para quienes buscan operar a tasa fija. Según el trabajo, “introduce tensiones en la formación de tasas de interés y en la extensión de plazos a tasa fija”.
Justina Gedikian consideró que el proceso de acumulación de reservas será necesariamente gradual y condicionado a la aparición de oferta genuina en el mercado cambiario. “Estas compras estarán sujetas a la disponibilidad de oferta de flujos de la balanza de pagos y se realizarán de modo de no generar presiones inflacionarias, lo que sugiere que el proceso de acumulación será necesariamente gradual y condicionado a la aparición de oferta genuina en el mercado cambiario”.
Botto también explicó que “al atar las bandas a la inflación con un rezago de dos meses, lo que se provoca es un efecto de retroalimentación: ahora el tipo de cambio seguirá a la inflación y la inflación moverá la banda. Es como el perro que se muerde la cola. En enero arrancamos con la inflación de noviembre, y el mercado está recalculando que la desinflación será más lenta, lo que exige tasas nominales más altas”.
Fuente: telam
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