02/04/2025
Por qué la anomalía magnética del Atlántico Sur preocupa a los científicos de la NASA
Fuente: telam
El fenómeno del campo magnético terrestre es cada vez más estudiado debido a su creciente intensidad, lo que plantea interrogantes sobre sus efectos en el planeta y en los sistemas de navegación y comunicación globales
>ElConocida como laEn los últimos años, este fenómeno cobró relevancia debido a su creciente intensidad, lo que plantea interrogantes sobre sus efectos en la Tierra y en los sistemas de navegación y comunicación globales.
La AMAS se caracteriza por una disminución de la intensidad del campo magnético en esta zona, lo que se traduce en una “abolladura” geomagnética que afecta las mediciones realizadas tanto desde el espacio como desde la superficie terrestre.Mientras que en otras áreas del planeta el campo magnético es más fuerte y estable, en esta región la protección natural contra las partículas solares y la radiación cósmica se ve reducida, lo que podría tener repercusiones en diversos aspectos de la vida en la Tierra.Los investigadores sugieren que esta anomalía se debe a irregularidades en los flujos de materiales metálicos en el núcleo externo de la Tierra, lo que afecta la generación del campo magnético en esta zona. Los estudios más recientes, sin embargo, indican que la anomalía no es simplemente un defecto aislado, sino parte de un ciclo natural de variación en la dinámica del núcleo terrestre.
La anomalía se encuentra en un área amplia que va desde la costa suroeste de África hasta Sudamérica, donde los cinturones de radiación de Van Allen, que rodean la Tierra, están más cerca de la superficie, lo que provoca un debilitamiento del campo magnético a unos 200 kilómetros de altura.La Estación Espacial Internacional (EEI), que frecuentemente se encuentra en esta área, ha experimentado consecuencias notorias debido a la exposición a estos niveles de radiación más altos.
A lo largo de los años, la AMAS ha sido monitoreada por diversas agencias científicas, incluyendo la NASA, la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial de Estados Unidos (NGA) y el Centro Geográfico de Defensa del Reino Unido. Estos estudios han revelado que la intensidad del campo magnético en la región ha disminuido un 7% en los últimos cuatro años, un aumento que ha generado preocupación. Los efectos de este debilitamiento incluyen una mayor exposición a la radiación cósmica, lo que pone en riesgo los sistemas de comunicación, la navegación y la infraestructura espacial.Aunque la AMAS no representa una amenaza directa para la vida en la Tierra, su debilitamiento tiene implicaciones importantes para las tecnologías que dependemos en nuestra vida diaria. El campo magnético terrestre actúa como un escudo natural que protege a la Tierra de la radiación solar y las partículas cósmicas. Sin esta protección, estos agentes dañinos podrían penetrar más profundamente en la atmósfera, afectando la salud humana y dañando las infraestructuras electrónicas y satelitales.Si la AMAS continúa debilitándose, podría generar tormentas geomagnéticas más severas, como las que ya se han experimentado en los últimos años, con impactos en el rendimiento de los sistemas de posicionamiento global (GPS) y las telecomunicaciones.
Aunque esta inversión podría ocurrir en un futuro lejano, algunos estudios indican que los movimientos actuales del campo magnético podrían ser un precursor de dicho evento.
Los estudios recientes sobre la AMAS también han revelado que la anomalía se está dividiendo en dos áreas separadas, lo que ha generado aún más interrogantes sobre su evolución y su impacto a largo plazo. Este fenómeno de escisión en la AMAS podría dar lugar a nuevas irregularidades en la estructura del campo magnético terrestre, lo que podría cambiar la forma en que interactúan las partículas solares y cósmicas con la atmósfera.Mientras tanto, los científicos continúan investigando si este debilitamiento del campo magnético tendrá algún efecto sobre las auroras boreales, que podrían verse afectadas por los cambios en las fluctuaciones magnéticas. Aunque se ha refutado la idea de que las anomalías magnéticas puedan alterar directamente las auroras, el debilitamiento del campo magnético podría modificar la intensidad de estas exhibiciones naturales, que dependen de las interacciones entre las partículas solares y el campo magnético de la Tierra.
En resumen, aunque la Anomalía Magnética del Atlántico Sur sigue siendo un fenómeno misterioso, su creciente intensidad y las posibles implicaciones futuras para la tecnología y el medio ambiente obligan a los científicos a mantenerse vigilantes. La investigación continúa siendo fundamental para comprender la naturaleza de este fenómeno y sus posibles efectos en nuestra vida cotidiana.
Fuente: telam
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