Domingo 22 de Marzo de 2026

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22/03/2026

�Es el fin de la República Islámica, o al menos no todavía?

Fuente: telam

EEUU e Israel lograron una convincente victoria militar pero todavía no logran la caída del régimen, por lo que les es útil el consejo del filósofo griego Epicuro quien pedía "no arruinar lo que tienes, deseando lo que no tienes", al menos todavía

La respuesta es que por cierto puede ocurrir, pero hasta el momento todo indica que no va a ser ahora. Sin embargo, como ha quedado demostrado por la historia de la región y del mundo, ese fin tendrá lugar. No ocurrió el año pasado como tampoco en los 22 días transcurridos en este último bombardeo de EE. UU. e Israel. Entonces, �qué tendría que pasar para la caída de la República Islámica? Lo que hasta ahora no ha tenido lugar, es decir, un golpe de Estado o una exitosa rebelión popular, lo que deja lugar solo al desplome, es decir, que quede tan debilitada e Irán tan destruido que no sea posible que se mantenga este tipo de tiranía religiosa que ha gobernado al país desde 1979, pero eso no deja de ser difícil, cuando el daño se produce solo desde el aire.

Tal como lo han aprendido separadamente, EE. UU. en Irak e Israel con Hamas, triunfo y derrota bélica no significa lo mismo en el medio oriente que en occidente. Por lo demás, la alianza entre la superpotencia y un país cuyo interés abarca solo esta región, por mucho que los una la eliminación del programa atómico iraní, en caso alguno implica que exista total acuerdo para el futuro, toda vez que para Israel es fundamental agregar la eliminación de la estructura de poder que desde Teherán ha buscado la desaparición del Estado judío.

Desde el punto de vista israelí, ello incluye la eliminación física de los responsables de un régimen de odio, incluyendo ayatolas supremos, dirigentes políticos, encargados de la represión interna y quienes están detrás del programa atómico, toda una amenaza existencial para la supervivencia del país y sus habitantes. Por cierto, por mucho que EE. UU. haya convertido a Venezuela en un protectorado, es casi imposible que ese modelo se repita en Irán, no solo por ser el chavismo muy diferente al chiismo y porque no hay ninguna Delcy Rodríguez, ya que lo fundamental, es que por mucho que Venezuela haya sido controlada por el crimen organizado, la verdad es que de todas maneras es parte de occidente, lo que Irán no es, sino que ha estado en yihad contra todo lo que representa la herencia de la ilustración.

Irán ha sido derrotado en lo que a recursos bélicos se refiere y no se ve que puedan continuar con el programa atómico, tal como lo han dicho Trump y Netanyahu. Además, la red de países y milicias proxis fue destruida por Israel y no parece que los ayatolas puedan recuperar ese apoyo, tal como ha quedado claro, en que, en esta ocasión, salvo Hezbolá en El Líbano no están combatiendo en su respaldo. En el fondo, ha quedado demostrado que siempre fue una mentira lo de" Irán Potencia", solo a ser creída por fundamentalistas que quisieron hacerlo en el medio oriente y por el progresismo occidental.

Por lo demás, Israel lo supo desde la participación de ambos en Siria durante esa guerra civil ya que toda confrontación directa terminó siempre en su triunfo, y si alguna duda quedó, el ataque con misiles iraníes causó solo daños menores el 2024 y la respuesta israelí el 2025 fue una verdadera paliza, ya que ingresaron y se retiraron 200 aviones sin ser ninguno derribado o interceptado, adquiriendo hasta ahora total superioridad aérea, profundizada por el ingreso posterior de EE. UU. para atacar los lugares de producción de la bomba atómica, retirándose posteriormente sin siquiera ser detectados. Ahora, el 2026, en su represión, el que hoy es el verdadero poder, la Guardia Revolucionaria y los paramilitares (y voluntarios) del Basij, recuerdan el rol de la Guardia Revolucionaria en la supervivencia del régimen de Sadam Husein en 1991, después que Irak fuera obligado a retirarse de Kuwait.

Ha sido además una confrontación, donde en lo bélico, la cantidad de muertes israelíes y estadounidenses ha sido extremadamente baja, y donde sigue siendo llamativo el hecho que, a diferencia de la prensa occidental, en Irán no parece ser alternativa el regreso de la dinastía Pahlavi, lo que también contribuye a la mantención de la República Islámica. En efecto, por mucho que parezca mejor que el fanatismo clerical, el Sha fue también una dictadura y a su caída, no solo contribuyeron los ayatolas y el gobierno de Carter, sino también liberales y comunistas antimonárquicos, que serían a su vez aplastados por el chiismo en el conflicto interno posterior al derrocamiento.

En su fantasía de destruir a Israel, a la República Islámica la hundió también su antisemitismo y el odio que los llevó a destinar inmensos recursos a mentirle a su propio pueblo, hablándoles de una gran victoria cuando borraran al sionismo del mapa, lo que fue creído por aquella gigantesca masa de odiadores, que aún hoy, a pesar de la evidencia disponible, difunde falsamente en redes sociales que Tel Aviv ha sido destruida y que Netanyahu ha sido eliminado.

�Significa lo anterior que Irán no ha aprendido nada de derrotas anteriores? No. Por el contrario. Ha aprendido y mucho, tanto que los éxitos logrados en la supervivencia del régimen, principalmente se explican por las lecciones aprendidas y por el tipo de guerra asimétrica y resistencia híbrida planteada al actual ataque conjunto. Para entenderlo no se debe olvidar que la guerra que se vive no se inició ahora el 28 de febrero, sino que su origen hay que encontrarlo en 1979 con la toma de la embajada y el secuestro de sus diplomáticos en un caso, y en el de Israel si se quiere una fecha más reciente, aparece la invasión que con apoyo de Teherán hiciera Hamas el 7 de octubre 2023, lo que condujo a una guerra de 7 frentes que culminó en triunfo israelí.

El 2023 era Israel el aislado, ahora son los iraníes, quienes no solo perdieron a sus proxis sino también a Siria, donde hoy Hutíes y Hamas están llamativamente quietos y no han acudido en su defensa. A ello se ha agregado el 2025 y, sobre todo, este 2026 el impresionante éxito de inteligencia de las agencias de ambos atacantes, la infiltración a todo nivel y la eliminación preventiva de científicos y militares, además de símbolos como el Ayatola Jamenei y Ali Lariyani, el político más importante del régimen.

Hoy, día 22, el control del aire es total y Teherán se ha quedado sin Marina de Guerra y sin Fuerza Aérea, ante adversarios que además han hecho uso innovador de la IA, del espacio exterior y satélites. Sin embargo, no solo sobrevive la República Islámica y la Guardia Revolucionaria sigue siendo su sostén, sino que, a pesar de todos los golpes recibidos, todavía hay una cantidad de uranio enriquecido enterrado desde el 2025 o en manos del régimen, que con seguridad no lo tienen ni EE. UU. ni Israel.

No solo eso, sino que, en su respuesta, Irán ha creado un problema serio, sobre todo a EE. UU. y a Trump, como la cara más visible, en el contexto de un futuro donde debe abordar una elección cuesta arriba, la de noviembre, la de medio término de su gobierno.

Lo primero es que como consecuencia del bombardeo del año pasado, y siendo un país muy extenso de 92 millones de habitantes, para efectos bélicos Irán descentralizó su respuesta, y al quedarse prácticamente sin defensa aérea, su arsenal de misiles fue llevado a las provincias, distribuyéndolo en medio de la población civil igual a Gaza, incluyendo pueblos pequeños, desde donde ha enviado sus misiles contra Israel y las bases estadounidenses en países árabes, que han continuado cayendo a pesar del castigo recibido, dando la imagen de resistencia. Ello ocurre, pero su cantidad disminuye día a día, gracias a una inteligencia capaz de ubicar los lugares y los lanzadores móviles de donde son disparados.

Además de esta descentralización, el mayor éxito de la respuesta ha consistido en atacar a los países árabes sunitas del Golfo, a pesar de que estos, a diferencia del año anterior, se habían opuesto a colaborar con los atacantes. La respuesta iraní ha conseguido una verdadera bomba económica, cuya explosión ha afectado no solo a Occidente, sino también a China e India, toda vez que el problema planteado por el estrecho de Ormuz es casi imposible de resolver solo por medios militares.

En todo caso, así fue como Irán fue capaz de crear angustia económica, sobre todo, en lo relacionado con el petróleo y el gas, cuyo precio no solo ha subido, sino también ha tenido consecuencias para materias primas y para el mercado de subproductos como los fertilizantes y el sector agrícola. No es el embargo árabe del petróleo de los 70 después de la guerra de Yom Kippur, pero si ha tenido un impacto tal, que en Europa recuerda la crisis ocasionada en combustibles, fertilizantes e inflación, después de la invasión rusa de Ucrania.

Es diferente al pasado, en el sentido que hasta el ataque a los países árabes, el abastecimiento era normal, además que ha bastado la simple amenaza de Irán para provocar este efecto no solo en los países y la desaparición de los petroleros del lugar donde pasa el 20% del suministro mundial, sino también en el mercado y en las aseguradoras, con la consecuencia que China ha sido aún más afectada que EE. UU. que es el principal productor mundial, mientras que Asia depende del Golfo. Por cierto, Europa debió haber estado mejor preparada, pero también EE. UU. toda vez, que desde hace medio siglo se habla de esta posibilidad en Ormuz, cuya utilización fue amenazada más de una vez cuando se anunciaron sanciones por el programa atómico iraní como también en la década del 80 tanto Irán como Irak, en la guerra que sostuvieron, atacaron petroleros y otros buques en el estrecho y sus alrededores, utilizando minas navales para interrumpir el tráfico. Más aun, en apoyo a Hamas, un proxi iraní como los Hutíes repetidamente atacó a navíos occidentales en el Mar Rojo en años recientes.

Por su parte, utilizando estrategias de Guerra Híbrida y Asimétrica, Irán ha logrado ahora que se creara una crisis económica, a pesar de que no falta ni gas ni petróleo. Por cierto, que el alza de precio se va a corregir apenas se solucione la guerra en un futuro no muy lejano, de semanas y no meses, pero mientras tanto, la presión interna en la política estadounidense es muy fuerte, a medida que se acerca la elección de noviembre, y es llamativo, como a Irán no le molesta profundizar su aislamiento al atacar a países árabes, en un equivalente a la tierra arrasada que hicieran los soviéticos al ser atacados por la Alemania nazi, emulando lo hecho por los zares ante la invasión napoleónica. Hubo éxito iraní, porque a pesar que los países sunitas del Golfo han comprado armas avanzadas en EE. UU., se ha notado su inexperiencia bélica, porque su utilización de ese costoso armamento ha fracasado en la defensa de yacimientos de los cuales viven.

Seguramente aquí vienen cambios, en el sentido que esta experiencia va a reforzar aún más su cercanía con un Israel que ha demostrado ser capaz de defenderse y atacar, y si la presencia estadounidense regresa a lo que existía antes de Obama, seguramente Trump va a exigir un aumento de su contribución en dinero, similar a lo que ha ocurrido en Europa con quienes integran la OTAN. Lo que ha pasado con Ormuz, también refuerza geopolíticamente varias cosas, comenzando por la creciente irrelevancia europea que continua su marcha hacia la perdida de importancia, reforzada con consecuencias que para la OTAN pueden ser aún más graves que lo de Ucrania, dada la molestia que existe en EE. UU. por lo que consideran una traición ya que varios como España negaron el uso de las bases estadounidenses, Macron actuó como le es habitual declarando que estaba dispuesto a participar, pero solo cuando "la situación se calme", y a otros como el Reino Unido se les reprochó que no se "va a olvidar" lo ocurrido, ya que supuestamente existía "una relación especial", además que en dos oportunidades en el siglo pasado, en las dos guerras mundiales, llegó EE. UU. a ayudarlos cuando parecían ir hacia derrotas seguras, sobre todo, en la segunda. Por lo demás, Europa una vez más está en deuda con sus ciudadanos judíos, cuya protección es cada vez más difícil ante la agresividad del antisemitismo.

EE. UU. asegura que ya tiene 20 países comprometidos para desbloquear el estrecho de Ormuz y su presión condujo a que varios europeos aparezcan como partícipes, pero el daño a la relación atlántica ya está hecho. Una consecuencia es que junto con el descenso de Europa sea notorio el ascenso de India, ya en camino para disputarle a Japón y Europa el tercer lugar en el podio económico de este siglo XXI.

Por otra parte, el caso de Ormuz hizo recordar el desorden que tuvo lugar en el mundo cuando las naciones empezaron a competir en los inicios de la pandemia para comprar vacunas que todavía eran escasas. Ahora, la diferenciación se dio en el caso de países, al menos ocho de ellos, que individualmente lograron negociar con Teherán, quizás pagándole a la Guardia Revolucionaria, asegurando el paso de barcos que les llevaban gas y/o petróleo, a los cuales interesaba a Irán favorecer. No solo China, sino también es llamativo que lo lograron otros dos poseedores de armas nucleares como India y Pakistán, además, que en este último caso, a pesar que ese país musulmán había sostenido en el 2024 un intercambio de misiles con Irán, después de haber sido acusado que de su territorio salían grupos terroristas a atacar a la República Islámica, ya que buscan la recreación del Beluchistán, que integró en el pasado el antiguo Imperio persa, uno de aquellos conflictos que a diferencia del actual, rara vez logran interesar a la gran prensa.

Lo llamativo es que países como Pakistán y la India lograron ubicar barcos cerca de Ormuz en respaldo de su petición de libre navegación, mientras que Europa brillaba por su ausencia, a pesar de su total dependencia del combustible. Sobre todo, en lo personal, me sigue llamando la atención el derrotismo de la gran prensa estadounidense, a quien su rechazo a todo lo vinculado con Donald Trump le ha nublado no solo el entendimiento, sino la calidad de la cobertura que la hizo en el pasado ser la mejor del mundo, ya que ha ocultado el éxito militar que ha derrotado a Irán, a pesar de que después de la agresión iraní a Catar, hasta Al Jazeera reconoció el hecho que el ataque "estaba funcionando", por mucho que hasta el momento, falta concretar el segundo objetivo, el cual no estuvo presente el 2025, cuál lo es el fin de la República Islámica.

Sin embargo, desde el punto de vista de EE. UU. quizás por vez primera desde la segunda guerra mundial ha encontrado en Israel un verdadero aliado, en voluntad de lucha, en eficiencia en el campo de batalla y en el aporte tecnológico y de inteligencia, el cual nunca antes pudo encontrar en la OTAN, salvo quizás en contadas ocasiones en el Reino Unido, confirmando el distanciamiento con Europa (a la que este país sigue perteneciendo, a pesar del Brexit), tal como está escrito en la Estrategia 2025 de Seguridad Nacional. Por lo demás, como superpotencia EE. UU. ha vuelto a demostrar que sigue siendo única en su capacidad para proyectar poder, por alejado que se esté de su territorio continental.

EE. UU. debió haber reaccionado de mejor forma al cierre de Ormuz, porque la verdad es que esta guerra ha sido tal como se esperaba, incluyendo anticipar que la respuesta previsible de Irán podría estar en el gas y el petróleo como arma, creando una crisis en la oferta atacando a sus vecinos árabes. De tal modo ello ha sido así, que EE. UU. ha decidido levantar las sanciones a dos importantes productores como Rusia y la misma Irán para aumentar la oferta. El éxito militar conjunto ha sido incluso superior a lo esperable, dada la rapidez de destrucción del arsenal que tenía Irán, toda vez que recién se ingresa a la cuarta semana.

En todo caso, es posible que las sorpresas no se hayan terminado, ya que después de la interrupción de la navegación en Ormuz, a pesar de que según el derecho internacional era un lugar de libre tránsito y navegación, es indudable que al final Irán va a perder el control como también su petróleo va a quedar tan interdicto como el venezolano, actúen o no los marines. Pero ojo, que, si la lucha interna entre el sector de políticos y la guardia revolucionaria termina favoreciendo a los primeros, antes de la inevitable aceptación del triunfo militar de EE. UU.-Israel y antes que les impongan un cese del fuego, podrían sorprender pidiéndoles a los chinos que cumplan aquel rol de garantes, ya que no olvido que en junio 2023 como mediadores, lograron negociar un Acuerdo de acercamiento entre Irán y Arabia Saudita, que fue una verdadera sorpresa en su momento.

Como no se ve por ahora una rebelión popular o un golpe de Estado, la alternativa más probable sigue siendo colapso o negociación. Para lograrlo con EE. UU. Irán solo necesita aceptar que no puede tener una bomba atómica, además de acceder a la oferta siempre rechazada de tener un programa pacifico, donde el uranio les sería entregado gratuitamente, siempre que se produzca fuera del país, para lo cual EE. UU. ha ofrecido, tanto Obama como Trump, que puede ser ruso, oferta siempre rechazada con el argumento que "ofende la dignidad de Irán". Sin embargo, no veo a Israel aceptando un acuerdo de este tipo si es que sobrevive la República Islámica con el fanatismo de los ayatolas en el poder, por lo que seguramente continuará bombardeando la amenaza que significa el programa de misiles de largo alcance y todo intento de volver a la bomba, ya que debido a las sanciones, hoy, para ambos, los componentes industriales y el conocimiento científico son en Irán de origen nacional interno, ya que una vez que un conocimiento se incorpora a una sociedad, no desaparece, sino que allí se mantiene. Hoy, después del 7-X solo el cambio de régimen satisface a Israel que se va a acabar su desaparición como política oficial de Teherán al igual que la red de proxis creada para agredirlo.

Pero �qué puede hacer Israel al respecto? Probablemente continuar con lo que está haciendo, ya que al no serle posible ocupar Irán al tener no más de 10 millones de habitantes, Israel solo puede continuar con esta persecución, atacando uno a uno a toda la cúpula del régimen, líderes políticos, militares y científicos del programa atómico, además de hacerlo con toda la estructura estatal encargada de la represión, restringiendo su operatividad y forzando a los reemplazantes de quienes han sido eliminados a preocuparse más de su refugio que de su accionar, para así también castigar a quienes atacan a manifestantes pacíficos y ayudar a la posibilidad de un alzamiento contra el régimen, quizás después de un cese del fuego. Y, de ser necesario, aunque EE. UU. solo participe entregando armamento, Israel puede continuar atacando, por mucho que un régimen así no pueda ser destruido solo desde el aire.

Un segundo elemento que ayuda a entender la supervivencia del régimen ha sido revelado y denunciado en el curso de esta guerra. Se trata del sistema secreto conocido como el Bayt, y que explica también porque Mojtaba, el hijo del asesinado ayatola Jamenei fue impuesto por la Guardia Revolucionaria como el nuevo líder supremo, a pesar de carecer de trayectoria religiosa en el nivel más alto.

Bayt es el sistema secreto que controla lo que se hace en la República Islámica. Fue creado hace tres décadas por el mismo ayatola Ali Jamenei, y tiene miles de representantes distribuidos a través de todo el aparato estatal, controlando decisiones y con Mojtaba, tomando personalmente aquellas de gran relevancia sobre inversión de los dineros. Controla desde seminarios religiosos hasta la economía, toda vez que parte importante del PIB pasa por las manos del Bayt, desde propiedades "abandonadas" o expropiadas hasta subsidiarias de aerolíneas, banca, medios y energía, solo por citar algunos sectores, siendo un verdadero estado dentro del Estado.

Como conclusión, en una sociedad antigua como la persa, existe un proverbio anterior a la invasión del islam que dice que "La vela que se presenta como el sol se apaga primero", exactamente lo que le ocurrió a una revolución que pretendió ser nada menos que "mundial". Sin embargo, por eso mismo le es casi imposible renunciar al control de Irán, y es la razón por la cual su simple supervivencia es considerada un triunfo, para así sostener la narrativa. La verdad es que, sin ese territorio, hoy no tienen nada más de lo que agarrarse, ya que es su único sostén.

Como aliados, EE. UU. e Israel lograron una convincente victoria militar pero todavía no logran la caída del régimen, por lo que les es útil el consejo del filósofo griego Epicuro (341-271 a. C.) quien pedía "no arruinar lo que tienes, deseando lo que no tienes", al menos todavía, ya que su fin podría estar cercano, debido a que por mucho que la gran prensa no lo destaque, el régimen ha sido herido de muerte, por vez primera en Irán.

Máster y PhD en Ciencia Política (U. de Essex), Licenciado en Derecho (U. de Barcelona), Abogado (U. de Chile), excandidato presidencial (Chile, 2013)

Fuente: telam

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