Jueves 12 de Marzo de 2026

Hoy es Jueves 12 de Marzo de 2026 y son las 19:56 ULTIMOS TITULOS:

12/03/2026

Día del Escudo Nacional argentino: �por qué se celebra hoy, 12 de marzo y cuál es su origen?

Fuente: telam

La conmemoración destaca el valor histórico y simbólico de este emblema, adoptado en 1813, que representa la soberanía, el espíritu revolucionario y la identidad de las Provincias Unidas del Río de la Plata

Cada 12 de marzo, Argentina conmemora el Día del Escudo Nacional, una efeméride que rinde tributo a uno de los principales símbolos patrios, concebido en el contexto de la independencia y la constitución de la identidad nacional. El Escudo Nacional, adoptado oficialmente en 1813 durante la Asamblea General Constituyente, representa la unión, la soberanía y la libertad del país, conceptos que continúan definiendo el ideario argentino.

El 12 de marzo de 1813, la Asamblea del Año XIII, mediante la firma del presidente del cuerpo Tomás Antonio Valle y del secretario Hipólito Vieytes, estableció el diseño del Escudo Nacional como símbolo oficial de la nueva nación. Este emblema, utilizado ya desde febrero de ese año en documentos oficiales, reemplazó las armas reales de España empleadas durante el Virreinato.

Así, señaló un quiebre con el pasado colonial y consolidó la voluntad de independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. De acuerdo con la Secretaría de Cultura de la Nación, organismo oficial, y la Academia Nacional de la Historia, institución de referencia en estudios históricos, el escudo se convirtió en un elemento central de la iconografía institucional argentina.

El diseño del Escudo Nacional fue encargado al diputado Agustín José Donado, quien confió la confección al orfebre peruano Juan de Dios Rivera Túpac Amaru, de ascendencia incaica. El resultado fue un escudo que integró elementos reconocidos de libertad y unión junto con referencias a la historia y cultura sudamericanas.

La adopción formal del escudo como símbolo patrio quedó consolidada en 1944, cuando el Poder Ejecutivo Nacional, a través del Decreto 10.302, determinó que el sello de la Asamblea de 1813 sería la representación oficial de la República Argentina. Este decreto, sustentado en investigaciones de la Academia Nacional de la Historia y en documentos como El Redactor de la Asamblea (1813-1815), fuente documental, resolvió debates sobre la iconografía y proporciones a emplear en documentos y edificios públicos.

El proceso de creación del Escudo Nacional estuvo ligado al clima político y social de los primeros años del proceso independentista. Para 1813, las Provincias Unidas del Río de la Plata ya habían adoptado la escarapela, la bandera �creada por Manuel Belgrano� y una canción patriótica escrita por Vicente López y Planes, pero carecían de un sello propio para los actos gubernativos, ya que los documentos seguían usando las armas reales de Castilla.

La Asamblea del Año XIII, cuyo objetivo era declarar la independencia y dictar una constitución, optó por sustituir los símbolos coloniales por emblemas acordes con la nueva realidad política. En este contexto, se encomendó a Donado la elaboración de un sello nacional. Donado, masón y defensor de la independencia, recurrió a Rivera Túpac Amaru, quien incorporó elementos de la iconografía incaica y jacobina en el diseño.

Las primeras pruebas documentadas del uso del escudo corresponden al 22 de febrero de 1813, cuando fue estampado en lacre sobre cartas de ciudadanía firmadas por Carlos María de Alvear e Hipólito Vieytes, según registros conservados en el Museo Histórico Nacional, institución de patrimonio y memoria. Anteriormente, Manuel Belgrano ya lo había empleado como insignia de sus tropas, y progresivamente fue reconocido por las provincias como símbolo del nuevo Estado.

La forma elíptica del escudo, junto con los colores azul celeste y blanco, se alineó con la inspiración de la bandera argentina y al sentimiento de unidad de las provincias. La incorporación de elementos como el sol incaico, el gorro frigio y los laureles reflejó tanto la herencia americana como las tendencias revolucionarias europeas, en particular las influencias jacobinas de finales del siglo XVIII. Esta integración se documenta en el decreto de adopción y en fuentes como los boletines de la Academia Nacional de la Historia y las Memorias Curiosas de Juan Manuel Beruti.

El Escudo Nacional argentino, uno de los más complejos en simbología de América Latina, está compuesto por múltiples elementos seleccionados con significado político y cultural, conforme a los estudios de la Academia Nacional de la Historia y organismos oficiales.

El escudo presenta un campo superior azul celeste y un campo inferior blanco. Ambos colores, adoptados como patrios desde 1812 con la creación de la escarapela, corresponden a la bandera argentina y denotan identidad nacional al tiempo que simbolizan el cielo y la pureza.

En el centro, dos antebrazos se unen en un apretón de manos, gesto que, tal como indica la Academia Nacional de la Historia, es un símbolo universal de pacto y compromiso. En la Argentina, representa la unión de los pueblos y la decisión de mantenerse unidos frente a los desafíos de la independencia.

Sobre los brazos, se ubica el gorro frigio rojo, sostenido por una pica vertical, símbolo de libertad difundido por las revoluciones francesa y estadounidense. En el escudo argentino, señala la voluntad de defender la libertad con determinación, mientras que la pica apunta a la disposición de las provincias a sostener ese valor ante amenazas externas o internas.

En la parte superior del escudo, emerge el sol incaico, con dieciséis rayos alternados, rectos y flamígeros. Este motivo se encuentra también en la bandera y remite tanto al nacimiento de una nación independiente como a la herencia precolombina, vinculando la historia argentina con las raíces indígenas del continente, según la Secretaría de Cultura de la Nación.

Rodeando el campo central, las ramas de laurel aluden a la victoria alcanzada en la lucha independentista. Vinculados tradicionalmente al éxito militar, los laureles recuerdan hechos históricos como las batallas de Suipacha y Tucumán.

En la base, una cinta celeste y blanca atada en moño une los laureles y reitera la identidad argentina. Este elemento evoca la escarapela nacional y la bandera, además de expresar la idea de continuidad histórica y unidad nacional.

Fuente: telam

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!