Miércoles 25 de Febrero de 2026

Hoy es Miércoles 25 de Febrero de 2026 y son las 20:11 ULTIMOS TITULOS:

25/02/2026

Jugadores sin respuestas, un vestuario caliente y la última charla con el plantel: el detrás de escena de la salida de Gallardo de River

Fuente: telam

El histórico entrenador del Millonario salió al segundo tiempo contra Vélez con la sensación de fin de ciclo. El lunes dio un discurso ante el plantel, grabó un video sin guión y oficializó su partida

>Gallardo se paró delante del banco de suplentes para el segundo tiempo contra Vélez, pero ya había dejado de ser el entrenador de River. Su cuerpo estaba allí, con las manos en los bolsillos, con algún cambio para intentar empatar. Su cabeza deambulaba por otro lado. Justo él, que hizo una bandera de la palabra creer, había dejado de confiar. Una mezcla de furia y resignación. Desde adentro, cuentan que en el entretiempo retumbaron las paredes, que hubo algún grito, consecuencia de 45 minutos que el Muñeco también evaluó como saca técnico. El resto del partido resultó un espejismo, no sólo porque la reacción se debió un poco a vergüenza deportiva y otro tanto por el agotamiento del rival. El equipo podía llegar al 1 a 1, aunque difícilmente consiguiera recuperar a su líder. La primera decisión, después de otra derrota dolorosa, apuntó a Nadie podrá bajarlo de la bandera a Gallardo. Se hizo ídolo con el traje de entrenador, después de haber sido un futbolista valioso y querido por ser de la casa. En sus tiempos de 10 que entendía el juego, como patentó Passarella, los pibes compraban las camisetas de Enzo y del Burrito Ortega. Ahora usan la corbata que le copió a Labruna. El jueves se volverá a llenar de ese amor que se convirtió en eterno después de ganarle a Boca la final de Madrid. Todos volverán a cerrar los ojos por 30 segundos y lo verán ganador de nuevo. Un homenaje más de los tantos que disfrutó en este año y medio que regresó. Aunque riguroso y exigente como es, el Muñeco sabe que en el segundo ciclo raspó la estatua. No pudo ser él, no potenció rendimientos, ganó 0 de los 10 títulos que disputó. El DT que transformó a River en copero se quedó afuera de la Libertadores 2026. En su evaluación, por supuesto, hay autocrítica. Y una gran decepción por un equipo que no representa a sus hinchas. Hay un dato demoledor: River no pudo ganar ninguno de los 19 partidos que empezó perdiendo 1-0. Un equipo sin carácter es el colmo de Gallardo. Desde el baile de Palmeiras en el Monumental para acá, se le animaron todos y perdió con casi todos: Riestra, Gimnasia, Sarmiento, Tigre, Argentinos, Vélez... En ese ítem quedan expuestos los líderes. O la falta de otro tipo de caciques en un plantel que tiene de capitanes a Armani y Juanfer, muy diferentes a los Enzo Pérez y Ponzio. Alguien que conoce bien la intimidad del plantel fue tajante: “Puede ser generacional. Pero hoy no hay uno que entre pateando las puertas en el vestuario”. En los días felices se levantaban más rápido de los golpes.

Los jugadores no le respondieron. Y aparecen muchos nombres en la lista de Gallardo, que gastó 85 millones de dólares desde su vuelta. Podrá pensarse que vendió por más, pero la idea no era un brindis en la tesorería sino una vuelta olímpica en la cancha. En ese rubro hay responsabilidad en la elección del entrenador, el dueño del proyecto futbolístico del club. Aun cuando, en contrapartida, en los pasillos del Monumental dejan correr que pretendía también un delantero que se bajó por su perfil. Cerca del Muñeco hacen una enumeración fuerte sobre sus intentos fallidos en la gestión del plantel: trajo campeones del mundo, probó con grandes, puso chicos, miró más al rival, trató de imponer su fortaleza... Pero los resultados fueron los mismos. Por eso veía que ya no daba vuelta la historia. No cuentan las lesiones en cadena del domingo, cuando casi en fila se iban Quintero (desgarro), Armani (¿se apuró su regreso?) y Kendry Páez.

Gallardo tenía todo en la cabeza al llegar al River Camp, alrededor de las 4 de la tarde. Y lo llamó por teléfono a Stéfano Di Carlo para confirmarle su decisión. Al rato, el nuevo presidente, el que en una jugada astuta le había renovado el contrato antes del superclásico, aceleró hasta Ezeiza a hablar personalmente. Ya estaban al tanto de todo el cuerpo técnico y Francescoli. Fue entonces que el Muñeco desarrolló su idea, Di Carlo le preguntó si había forma de torcer su decisión y, al ver que no, se definió amistosamente que el partido con Banfield sea el último baile. La otra charla, más multitudinaria, se dio con los jugadores. Ya más calmo, el entrenador habló “en el tono del video”, según varios testigos. Los empujó a enderezar este momento duro de River. Allí todos escucharon, con Juanfer tocado por la partida, tal vez porque además de su relación personal fue el 10 y el capitán durante estos dos últimos meses. Y mientras los dirigentes ya debían organizar el día después (surge como candidato principal Chacho Coudet, más Crespo y Gaby Milito; no corre Holan y mucho menos Sampaoli), el Muñeco fue a la cancha 1 para

Fuente: telam

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!