Miércoles 25 de Febrero de 2026

Hoy es Miércoles 25 de Febrero de 2026 y son las 07:56 ULTIMOS TITULOS:

25/02/2026

El gobierno de Donald Trump actúa con rapidez para reestructurar su programa de aranceles

Fuente: telam

Reportajes Especiales - Business

>El gobierno de Donald Trump ha empezado a utilizar un mosaico de leyes comerciales para recrear los aranceles generalizados que la Corte Suprema calificó de ilegales la semana pasada.

El proceso ya está generando fricciones dentro del gobierno, mientras los funcionarios intentan satisfacer el deseo de Trump de aranceles rápidos y punitivos. Funcionarios de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por su sigla en inglés) y del Departamento de Comercio se disputan qué organismo debe llevar la iniciativa, dijeron personas familiarizadas con el asunto.

“Tuvimos que buscar planes de respaldo, y encontramos formas de reconstruir realmente lo que estamos haciendo”, dijo. “Ahora no tiene la misma flexibilidad que tenía el presidente con la autoridad anterior que utilizaba, pero nos proporciona herramientas muy duraderas”.

Greer añadió que el presidente había hecho campaña sobre los aranceles y pretendía cumplir sus promesas. “La herramienta legal para aplicarla puede cambiar, pero la política no ha cambiado”.

Greer había dicho en una declaración el viernes que su personal empezaría a investigar una serie de cuestiones comerciales, como el exceso de capacidad, el trabajo forzado, los precios de los productos farmacéuticos, la discriminación contra las empresas tecnológicas estadounidenses, la contaminación de los océanos y las prácticas comerciales injustas para el arroz y los productos del mar. Estas investigaciones se llevarían a cabo en un plazo acelerado en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite al gobierno imponer aranceles potencialmente paralizantes si encuentra pruebas de comportamiento comercial injusto.

En el Departamento de Comercio, los empleados están estudiando nuevas investigaciones comerciales sobre sectores como las baterías, los productos químicos, los plásticos y los equipos para telecomunicaciones y redes eléctricas, dijeron personas familiarizadas con el asunto. Esas investigaciones se están llevando a cabo en virtud de la Sección 232 de la Ley de Expansión del Comercio de 1962, que permite imponer aranceles por motivos de seguridad nacional.

Ni la USTR ni el Departamento de Comercio hicieron comentarios. En una publicación en las redes sociales el lunes, Trump dijo que tenía muchas otras opciones para imponer gravámenes a las importaciones.

Es probable que el esfuerzo complejo por reconstruir los aranceles inyecte aún más incertidumbre en la economía. Las empresas han pasado el último año intentando navegar por las impredecibles políticas comerciales de Trump.

“Nos encontramos en una situación de mayor incertidumbre que la semana pasada respecto de cómo serán los aranceles dentro de un mes, dos meses o seis meses”, dijo Greta Peisch, socia del bufete de abogados Wiley Rein, quien fue funcionaria de comercio en el gobierno de Joe Biden. “Aumenta la complejidad. Hay más partes móviles”.

El viejo sistema de aranceles que Trump anunció el año pasado ya era enormemente complejo, con aranceles de dos dígitos que variaban según los distintos socios comerciales, en función de los flujos y las prácticas comerciales, las negociaciones con Estados Unidos y, aparentemente, los caprichos del presidente.

La Sección 122 permite al gobierno imponer un arancel de hasta el 15 por ciento durante 150 días. Después, los aranceles necesitarían la aprobación del Congreso, lo que, según los expertos en comercio, es poco probable, dado que los aranceles son impopulares entre muchos votantes.

Pero más allá de estas excepciones, los aranceles de la Sección 122 se fijan en una tasa global fija del 15 por ciento para todos los países. Esto ha supuesto un gran revés para algunos aliados y socios comerciales cercanos, como Reino Unido, Singapur y Australia, que anteriormente lidiaban con tasas arancelarias más bajas en sus exportaciones.

Sin embargo, el cambio ha sido una bendición para otros, como China, India y Brasil, cuyas tasas arancelarias eran mucho más elevadas.

Otra opción para el gobierno sería recurrir al Congreso para que apruebe una ley de comercio. A Greer le había interesado la idea de una legislación que fijara los aranceles y otras condiciones de los acuerdos comerciales que su oficina negoció el año pasado. Pero ni los funcionarios del gobierno ni los legisladores parecen ver esa posibilidad en un año electoral.

Mientras se determinan los futuros aranceles, las empresas y los socios comerciales de Estados Unidos tienen mucho que perder o ganar. Por ello, es probable que el gobierno de Trump se encuentre ante una feroz presión por parte de los principales ejecutivos y líderes extranjeros. También tendrá que hacer frente a las preocupaciones sobre la opinión de los votantes acerca de los aranceles antes de las elecciones intermedias.

Un análisis de The New York Times de noviembre reveló que el presidente había utilizado la IEEPA para imponer aranceles a un 29 por ciento estimado de todas las importaciones, lo que afectaba a más de 300.000 millones de dólares en bienes importados.

Aunque las otras leyes arancelarias requieren informes y audiencias públicas, algunos empleados del gobierno dicen que algunos de estos procesos se han convertido últimamente en un mero ejercicio de verificación. En el Departamento de Comercio, por ejemplo, el año pasado los empleados se vieron inundados de peticiones para crear complejos informes con plazos ajustados sobre la amenaza para la seguridad nacional que el comercio suponía para industrias críticas como la de minerales, semiconductores y cobre.

“No vamos a ver una gran diferencia en las tasas arancelarias porque pueden utilizar otras autoridades, pero esto podría limitar el uso que Trump hace de los aranceles como castigo en asuntos no comerciales, al estilo de Zeus”, dijo Wallach.

En el segundo mandato, los asesores de Trump, como Greer, también reconocieron la amenaza de un desafío legal. Pero Trump se envalentonó con su agenda comercial. Quería el máximo poder para amenazar a otros países con aranceles y negociar acuerdos comerciales, y optó por utilizar la IEEPA por su flexibilidad, dijeron los asesores.

La decisión de la Corte Suprema sigue dejando en vigor los aranceles que Trump ha promulgado utilizando otras leyes comerciales, como la Sección 232 y la Sección 301. El presidente ha utilizado esas leyes para imponer aranceles al acero, el aluminio, los muebles, el cobre, los automóviles y otros productos, así como los aranceles que impuso en su primer mandato a China y otros socios comerciales.

Fuente: telam

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!