21/02/2026
La Bombonera habló: del gesto de Riquelme a las reprobaciones generalizadas del hincha de Boca con foco en Cavani
Fuente: telam
En un clima de alta tensión, el equipo de Úbeda se fue abucheado otra vez tras el 0-0 con gusto a poco ante Racing
>En la cancha pasó poco y nada porque ambos, a medida que fueron transcurriendo los minutos, se fueron conformando con el punto y la valla invicta. Quizás terminó con mejor cara Racing, pero tampoco le sobró mucho más que a Boca. En las tribunas se jugó otro partido: la Bombonera otra vez se hizo sentir. De la exigencia desde el inicio, pasando por el espontáneo “movete, Xeneize, movete”, hasta la reprobación para el capitán Edinson Cavani (y varios compañeros más) y el gesto de Juan Román Riquelme. El match dejó más para analizar del campo hacia afuera.
Si alguno todavía dudaba de la reacción que tendría el público para con Cavani y su vuelta a la capitanía y titularidad con el número 10 en la espalda, a los pocos minutos quedó en evidencia que la paciencia con él, en general, sigue colmada. Al minuto 3, el uruguayo quedó en posición de lateral izquierdo porque había defendido en una pelota parada y, en lugar de salir rápido e intentar ensayar un contragolpe con su compatriota Miguel Merentiel, que le marcaba el pase al vacío por banda izquierda, optó por ralentizar y volver a empezar con Agustín Marchesín. La actitud ya le crispó los nervios a más de uno de entrada.
Hay que decirlo, el partido de Cavani fue de discreto a aceptable, como el de la mayoría de los 22 protagonistas que arrancaron y el resto de los que entraron. Pero la acumulación lo llevó a ser el blanco de los murmullos, que mutaron a abucheos y terminaron en la silbatina final cuando fue reemplazado. Es más, muchos enfatizaron su aplauso cuando la voz del estadio mencionó a Iker Zufiaurre, su reemplazante, como para resaltar que prefieren al pibe, y no al veterano de 39 recién cumplidos. En medio de la vorágine por la mala performance del equipo local y la reprobación simultánea para Tomás Belmonte, quien fue sustituido por Tomás Aranda, se destacó un gesto de Riquelme en el palco: el presidente aplaudió a los jugadores cuando salieron. Román, que compartió sector con Mariano Herrón (DT de la Reserva), hizo lo propio con los cuatro futbolistas que abandonaron el campo (antes también había hecho palmas con Merentiel y Williams Alarcón).El “Movete Xeneize, movete, movete, dejá de joder...” escaló desde las tribunas populares Sur hasta las plateas y palcos, pero no contagió a las de La 12. Fue casi pisando la media hora del complemento, cuando Racing empezó a dominar el encuentro y ser cada vez más peligroso. No hubo caso, no hubo reacción. Más allá de haber movido el banco y buscar frescura en los pibes, a Boca no se le cayó una idea para ganar un clásico que hubiera sido inmerecido. Solo un par de salidas en falso de Facundo Cambeses y un último remate desviado del pibe Aranda hicieron que la victoria no fuera una utopía para los hinchas, que se fueron apesadumbrados. La estadística marcó que Boca terminó el partido sin remates al arco rival.