19/02/2026
Cañones eternos, comidas únicas y monasterios legendarios: así es Macedonia del Norte, el secreto mejor guardado de los Balcanes
Fuente: telam
Paisajes inexplorados, recetas tradicionales y una hospitalidad genuina distinguen a este pequeño país, que invita a descubrir su cultura vibrante y su vida rural lejos de las multitudes y del turismo convencional
>Enclavada en el corazón de los Balcanes y rodeada de montañas, El territorio de Macedonia del Norte es uno de los más montañosos del mundo. Esta particularidad geográfica ha moldeado la identidad nacional y ha permitido la preservación de tradiciones ancestrales. “Cuando entro a mi coche, sea hacia donde sea que quiera conducir, tengo una Con apenas dos millones de habitantes y un tamaño ligeramente superior al estado de Vermont, Macedonia del Norte todavía no ha experimentado las oleadas de turistas que copan el sur de Europa cada verano.
Los actores del sector turístico se muestran cautelosos ante el turismo masivo, conscientes del riesgo que implicaría para la calidad de vida local. “Aproximadamente un millón de pasajeros transitan Macedonia durante el verano. No se detienen”, señaló a CNN Aleksandar Bogoevski, propietario de Sustainable Adventure Travels. Y agregó: “Creo que hay muchas otras cosas que pueden descubrirse”.Uno de los mayores tesoros del país es el Lago Ohrid, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y rodeado de montañas. Sus aguas cristalinas albergan cerca de 1.200 especies de plantas y animales, convirtiéndolo en un imán para el ecoturismo.El entorno rural macedonio está salpicado de pequeñas fincas familiares, donde la agricultura sigue siendo un modo de vida. Ana Labor, gestora de Spirit of Prespa, un emprendimiento de agroturismo en su huerto de manzanos, destaca la importancia de mantener grupos reducidos de visitantes para garantizar una auténtica hospitalidad local.
La cocina macedonia es tan diversa como su geografía. Aunque los platos varían entre regiones, existen elementos comunes: ingredientes frescos y producidos en pequeñas explotaciones, recetas con poca especiería para resaltar los sabores naturales y una fuerte tradición de compartir la mesa. “En Macedonia puedo visitar una región a cien kilómetros y no reconocer la mitad de los platos en la mesa”, explicó Labor.
El ajvar, una crema de pimientos rojos asados, es un símbolo de la cocina local; familias enteras dedican jornadas enteras a su preparación durante el otoño. Otro imprescindible es el rakija, un aguardiente de alta graduación elaborado principalmente con uvas, que suele acompañar ensaladas, carnes a la parrilla y panes recién horneados.El país también presume de una rica tradición vinícola, con el sol de la región de Tikves favoreciendo algunas de las mejores cosechas de Europa Oriental. Los visitantes pueden degustar vinos robustos que maridan perfectamente con otras especialidades como el borek (pastel de masa phyllo relleno, popular en el desayuno), el kebapi (carne a la parrilla en forma de salchichas pequeñas), el pastirmalija (pan con carne de cerdo y huevo), y las sopas conocidas como corbas.La capital, Skopje, es un mosaico de historia y modernidad. Tras el devastador terremoto de 1963, la ciudad fue objeto de un ambicioso plan de reconstrucción que combinó el brutalismo yugoslavo con vestigios otomanos y un toque de neoclasicismo reciente.
Skopje destaca por su oferta cultural, legada en parte por la herencia yugoslava de incentivos estatales a las artes. Festivales de jazz, cine y música, así como eventos callejeros, llenan el calendario anual. Para quienes desean explorar la naturaleza, la ciudad ofrece acceso inmediato a paisajes impresionantes: el funicular al Vodno Cross regala vistas panorámicas, mientras que el Cañón Matka es ideal para practicar kayak entre aguas color esmeralda y cavernas de estalactitas, señalan desde CNN.
La diversidad natural que define a Macedonia del Norte también ha permitido la conservación de antiguas costumbres. En las montañas de Šar, aún se practica la trashumancia, una migración estacional de pastores y rebaños que resulta exótica para los visitantes y valiosa para quienes desean experimentar la autenticidad regional.La suma de estos factores convierte a Macedonia del Norte en “una experiencia rural multidimensional con los paisajes naturales más hermosos que verás en un país tan pequeño”, aseguró Pandurska-Dramikjanin. La ausencia de multitudes, la riqueza culinaria y vinícola y la calidez de su gente hacen de este país balcánico un destino ideal para descubrir Europa desde una perspectiva diferente.Fuente: telam
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