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16/02/2026

Del sapo concho de Bad Bunny a la rana de Darwin: anfibios en peligro en América

Fuente: telam

Científicos desarrollan estrategias para proteger a las especies únicas del continente ante amenazas como la pérdida de hábitat, el calentamiento global y enfermedades emergentes. Cómo se está recuperando la rana de Valcheta en Argentina

>Lo incluyó en sus videoclips, presentaciones y hasta en productos oficiales y lo convirtió en un símbolo de orgullo boricua y resistencia. Bad Bunny busca que más gente se interese por la fauna local y la El impacto de esta movida fue tan grande que el sapo concho llegó al Super Bowl 2026, donde Bad Bunny lo usó como emblema central en su show y en la colección especial con la NFL.

En América, la situación para las especies de anfibios (que incluye ranas y sapos, salamandras y tritones, y cecilias) es preocupante: más del 40% de las especies del continente enfrentan algún tipo de riesgo de vulnerabilidad, según la IUCN.

El sapo concho, la rana de Darwin y la rana de Valcheta son ejemplos de especies endémicas de diferentes ambientes de América y hay iniciativas de científicos que desarrollan investigaciones para conocer la situación de sus poblaciones y recuperarlas.

“Una especie endémica es aquella que habita exclusivamente en una región geográfica específica y no se encuentra de forma natural en ningún otro lugar del mundo”, explicó a Infobae el fundador de la Asociación Herpetológica Argentina, profesor emérito de la Universidad Nacional de La Plata y miembro honorario de la Fundación Azara, Jorge Williams.

Su distribución limitada la hace especialmente vulnerable a cambios ambientales y actividades humanas.

El Su población está en peligro porque solo puede vivir en charcas que aparecen cuando llueve mucho y después se secan.

Además, sufre por la destrucción de su hábitat y el Un grupo de biólogos de Puerto Rico, liderados por Alejandro Ríos-Franceschi, de la Universidad de Puerto Rico, se propuso mapear dónde puede sobrevivir el sapo concho, cuyo nombre científico es Peltophryne lemur.

Usaron computadoras y mapas y compilaron datos de lluvias, tipos de suelo y altura para ver qué sitios son ideales para el sapo.

El resultado mostró que las mejores zonas están en el sur de la isla, especialmente en Guánica y Guayanilla, donde el clima y el terreno son perfectos para el sapo concho.

En el estudio que publicaron en la revista Si no se cuidan estos lugares y no se toman medidas, el sapo concho podría ser solo un recuerdo. Por eso, es clave proteger su ambiente antes de que desaparezca para siempre.

La rana de Darwin es un anfibio pequeño y muy especial que vive en los bosques del sur de Chile y en las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut, en la Argentina.

Su nombre científico es Rhinoderma darwinii. Se llama así porque Charles Darwin, el naturalista británico, juntó ejemplares en su viaje por Sudamérica en el siglo XIX y los describió en sus notas.

Esa especie de rana enfrenta grandes problemas. El principal es un hongo llamado Batrachochytrium dendrobatidis (Bd), que causa la enfermedad quitridiomicosis. Esta afección afecta la piel de los anfibios y puede matarlos en poco tiempo.

Científicos de Chile, Reino Unido, Suiza y Francia analizaron recientemente qué tan grave es la situación y publicaron los resultados en la revista Los investigadores siguieron a cientos de ranas de Darwin y encontraron que el hongo Bd no afecta a todas las ranas de la misma manera, sino que aparecen brotes muy localizados.

Pudieron también detallar que esos brotes causados por el hongo pueden destruir hasta el 98% de una subpoblación de ranas en solo un año, mientras otras ranas cercanas pueden no verse afectadas. Así, la epidemia puede pasar desapercibida si solo se mira el panorama general.

El investigador Andrés Valenzuela-Sánchez, del Instituto de Zoología de la Sociedad Zoológica de Londres y el Colegio Universitario de Londres en el Reino Unido y la organización Ranita de Darwin de Chile, junto con colaboradores recomendaron dos acciones principales para proteger a la especie.

Primero, sugieren reducir la densidad de otras especies de anfibios tolerantes al hongo Bd. Ese cambio podría disminuir la transmisión de la enfermedad y ayudar a las poblaciones de rana de Darwin a recuperarse.

En segundo lugar, proponen mantener o reducir la sincronía entre subpoblaciones, es decir, evitar que los brotes de la enfermedad ocurran al mismo tiempo en todos los grupos. Eso podría aumentar la estabilidad y la resiliencia de la especie frente al hongo.

Esas estrategias de manejo podrían limitar el contacto entre la rana de Darwin y otras especies de anfibios, y mantener separadas las subpoblaciones para que la epidemia no afecte a todas al mismo tiempo.

Cincuenta y tres ranas libres del hongo fueron transportadas 13.000 kilómetros por barco, coche y avión en cajas especialmente diseñadas y con control climático hasta el Zoológico de Londres.

La rana de Valcheta (Pleurodema somuncurense) es una especie endémica de la Patagonia argentina y está considerada en peligro crítico de extinción.

La principal amenaza que enfrenta esta rana es la pérdida y fragmentación de su hábitat debido a alteraciones en el curso de agua, introducción de especies exóticas y actividades humanas. Esos factores limitan los espacios aptos para su desarrollo y reproducción.

Con diferentes estudios, “hemos conseguido resultados de alto valor que incluyen no solo un aumento significativo del conocimiento sobre esta especie amenazada sino también su recuperación poblacional”, subrayó el biólogo.

Con Rodrigo Calvo y otros colaboradores, Kacoliris aplicó por primera vez la radiotelemetría en seis ejemplares adultos de rana de Valcheta. Este enfoque permitió obtener información precisa sobre los movimientos y el uso de su hábitat.

Se registraron distancias promedio recorridas de aproximadamente 6,5 metros entre el atardecer y la noche, y 8,6 metros durante un ciclo completo de actividad.

El área de acción estimada fue de 39 metros cuadrados al considerar a todos los individuos y de 30 metros cuadrados excluyendo a uno con movimientos inusuales.

Los resultados de su último trabajo, que fueron publicados en la revista

Fuente: telam

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