13/02/2026
Fue uno de los mejores jugadores de su generación, ganó el Super Bowl y fue detenido acusado de asesinar a su pareja
Fuente: telam
Darron Lee, exjugador de los Kansas City Chiefs, permanece en prisión tras ser señalado por el homicidio de Gabriella Perpetuo, mientras la fiscalía considera pedir la pena de muerte
>El universo del fútbol americano en los Estados Unidos mantiene una profunda conmoción por la detención sin fianza de Darron Lee, campeón del Super Bowl LIV en febrero de 2020 con Kansas City Chiefs, acusado de asesinato en primer grado de su novia, quien fue identificada como Gabriella Perpetuo.
De acuerdo a la declaración jurada de arresto, se informó que los servicios de emergencia acudieron a una vivienda en el suburbio de Ooltewah, en Chattanooga, al sureste de Tennessee, tras recibir una alerta por maniobras de reanimación. Al llegar, encontraron a la mujer ya sin vida. De acuerdo con The Guardian, Lee declaró que ella podría haberse caído en la ducha, pero los agentes observaron grandes cantidades de sangre en distintas áreas de la residencia, lo que, según los informes policiales, no coincidía con un accidente doméstico.
El detective Brian Lockhart presenció la autopsia preliminar y afirmó que la causa probable de muerte es homicidio por traumatismo contundente, aunque el informe oficial aún no fue publicado. La inspección forense reveló múltiples lesiones: una herida de arma blanca en el abdomen, una mordedura en el hombro, un hematoma considerable en la cabeza, ojos hinchados y violáceos, y sangre seca en el rostro y el cuello. Lockhart agregó que la víctima presentaba una lesión cerebral grave y el cuello fracturado, además de heridas de arma blanca en las piernas y marcas de que fue apuñalada varias veces.La fiscal del condado de Hamilton, Coty Wamp, destacó que los pantalones de la víctima no tenían daños, lo que sugiere que le fueron colocados después de recibir las lesiones. De acuerdo con la declaración jurada, el exjugador presentaba lesiones faciales, cortes en las manos y el pecho, además de rastros de sangre hallados en la carcasa de su celular. El detective Lockhart describió una vivienda con claros signos de violencia: un microondas destruido, marcas de sangre en el suelo y botellas de alcohol esparcidas. Lockhart añadió que “había sangre en todas las habitaciones menos una”, además del barandal de la escalera.