12/02/2026
Cuba, opción colapso
Fuente: telam
Después de décadas de vampirizar Venezuela y de nutrirse del eje bolivariano, La Habana se ha quedado sin oxígeno
>Hace unos días, en este mismo espacio, planteaba las Finalmente, todos lo indicios permiten considerar que la opción colapso es la escogida, aunque con Trump nunca se sabe: puede estar negociando y al mismo tiempo preparando la guerra, como es el caso de Irán, donde todas las opciones están abiertas. Pero Cuba es cuestión aparte y, a día de hoy, parece que la estrategia prioritaria es la de ahogar al régimen hasta la extenuación y, vía proceso autodestructivo, precipitar la caída. Probablemente por ello, Trump ha tomado algunas iniciativas que claramente van en esa dirección. Por un lado, ha rebajado la tensión militar, y han desaparecido los buques militares apostados frente a La Habana o cerca de Santiago de Cuba. Entre ellos, el destructor Stockdale, apostado a menos de 8 millas náuticas de Cayo Romana. Es cierto que pueden volver en cualquier momento, y que Trump gusta de mover su poderío militar cuando tiene un país en la agenda, pero el movimiento es significativo.
Y si el ruido militar se rebaja, el ruido político arrecia en la dirección de cerrar las vías económicas de la isla. A ello responde la orden ejecutiva que Trump firmó el jueves pasado, con la amenaza de imponer aranceles adicionales a los países que suministren petróleo a la isla. El texto de la orden convierte al régimen en una “amenaza a la seguridad nacional” porque considera que Cuba desestabiliza la región con sus alianzas con Rusia, China e Irán y, especifica, con grupos terroristas como Hamas y Hezbollah. Pero más allá de los adversarios clásicos de EEUU, la orden ejecutiva está dedicada especialmente a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, para impedir que México sustituya a Venezuela como proveedor energético. Es un dardo a los 22.000 barriles diarios de crudo que México ha enviado durante 2025. La presidenta ha reaccionado alertando del riesgo de una “crisis humanitaria de gran alcance”, pero las amenazas parecen surtir efecto: México no ha suministrado petróleo a la isla desde principios de enero, días después de la captura de Maduro (84.000 barriles en todo 2026, según el Financial Times), y ha enviado a su influyente secretario de relaciones exteriores, Juan Ramón de la Fuente, a comunicarse con la Casa Blanca para conocer los “límites” de la orden. En el trasfondo, la amenaza de Trump de retirarse del acuerdo de libre comercio con México -que es vital para el país-, y las tensiones por el fentanilo en la frontera, que también han derivado en amenazas de acción militar unilateral estadounidense.De Venezuela a Guatemala, de Nicaragua a México, pasando por Colombia, se van cerrando todas las vías que, desde la región, nutrían al régimen cubano, cumpliéndose la promesa que Trump hizo el pasado enero: “No habrá más petróleo ni dinero para Cuba”. Y los resultados empiezan a ser catastróficos. Según el Financial Times, a Cuba solo le queda petróleo para unos 15 días. De los 110.000 barriles que necesita al día para mantener en funcionamiento al país, la isla solo produce 40.000, de manera que cada día es deficitaria en el 60% de sus necesidades. Ni tan solo el petróleo mexicano alcanzaba, y parece que ahora tampoco llegará, lo cual implicará la paralización de los sistemas eléctricos, el transporte, las fábricas, las granjas y la economía en general. Ello sumado a una economía al límite, sin financiación externa e incapaz de pagar las deudas. Además, la agricultura necesita fertilizantes, la producción industrial está en recesión, el turismo internacional bajó a mínimos y se registra una reducción al extremo de los alimentos subsidiados y los medicamentos. Ergo, el inicio del colapso.
¿Surtirá efecto? Sin duda la “operación colapso” es la estrategia más contundente de asfixia del régimen por parte de Estados Unidos desde la llegada de Castro. El corte energético ha sido drástico y deja a la dictadura en una posición al límite que puede forzar el objetivo buscado: la salida negociada del régimen. Trump lo ha advertido en su red social: Cuba debe negociar “antes de que sea demasiado tarde”, a la vez que ha asegurado que Estados Unidos ya está en conversaciones con líderes cubanos. Por su parte, Sheinbaum ha ofrecido a su país como mediador entre Washington y La Habana y el mismo dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, ha dicho que estaría abierto a hablar con Estados Unidos. Todo es aún muy prematuro y, además, Cuba nunca ratifica los pronósticos, pero podría ser cierto lo que ya es vox populi en los círculos cubanos de Florida: que los días de la dictadura están contados. Después de décadas de vampirizar Venezuela y de nutrirse del eje bolivariano, Cuba se ha quedado sin oxígeno. Por supuesto quedan China, Irán y Rusia del otro lado del Atlántico, pero en el Caribe la soledad de la dictadura nunca había sido tan abrupta. Y Trump tutela toda la región. Marco Rubio dijo este miércoles que “nos encantaría ver un cambio de régimen, pero eso no significa que vayamos a provocarlo”. Puede que no lo signifique, pero ponen mucho empeño en parecerlo. En todo caso, el final de la dictadura cubana nunca había sido tan posible, ni nunca había estado tan cerca de ser probable.Fuente: telam
Compartir
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!



