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11/02/2026

Los perros y los gatos pueden ser portadores secretos de ADN en las escenas del crimen

Fuente: telam

Un equipo científico en Australia demostró cómo el material genético humano puede terminar en cualquier rincón gracias a los animales. Cómo el hallazgo impacta en las investigaciones policiales

>Perros y gatos pueden transportar Científicos de Australia descubrieron que en escenas de crímenes, el material genético hallado en el Ese material que se toma como parte de las investigaciones forenses puede incluir rastros de visitantes, personas que han transportado al animal o usuarios de los vehículos involucrados.

El equipo comprobó que “los perros pueden servir como vectores efectivos para la transferencia de ADN humano”, incluso con contactos breves.

También colaboraron Roland van Oorschot, de la Oficina del Jefe Científico Forense en el Departamento de Servicios Forenses de la Policía de Victoria y de la Facultad de Agricultura, Biomedicina y Medio Ambiente de la Universidad La Trobe, y Volgin Luke, de Ciencia Forense de Australia Meridional.

La investigación buscó saber si los animales domésticos, presentes en muchas escenas de crímenes, pueden influir en el análisis de ADN.

Aunque ya se sabía que el material genético puede transferirse entre personas y objetos, el rol de perros y gatos como intermediarios había sido poco explorado.

Esto es clave en delitos como el robo de animales de compañía, donde el ADN puede ayudar a reconstruir los hechos.

El objetivo fue determinar si un animal puede recibir, retener y trasladar ADN humano a personas y lugares diferentes. Para comprobarlo, diseñaron un experimento controlado.

Un cuidador, sin contacto previo con los animales ni con quienes viven en los hogares, trasladó a cinco perros de distintas razas entre viviendas y autos desconocidos para todos. Así, cualquier ADN hallado debía provenir de esa interacción puntual.

Se seleccionaron cinco perros y un cuidador experimentado, sin vínculo previo con los animales ni con las familias. El cuidador tampoco había usado antes los autos, salvo uno propio.

También recolectaron rastros en el asiento trasero de cada auto y en distintas partes de la camisa del cuidador.

En los autos, la presencia de ese ADN alcanzó el 35 %, y en la ropa del cuidador, el 10 %. El ADN del cuidador apareció en el 85 % de sus propias camisas, en el 40 % de los perros y en el 13 % de los autos.

Así, la investigación demostró que los contactos breves pueden permitir la transferencia y posterior recuperación de ADN, incluso a través de intermediarios.

En el 75 % de las muestras hubo al menos un contribuyente desconocido, lo que muestra lo complejo que resulta rastrear el origen del ADN en la vida cotidiana.

La cantidad de ADN recuperado varió según la zona del contacto y el tiempo. La cabeza y el lomo de los perros mostraron mayores cantidades.

El equipo reconoció que el tamaño de muestra fue reducido, lo que limita la posibilidad de generalizar estos resultados.

La conclusión central es que “los perros pueden actuar como vectores de transferencia de ADN cuando son trasladados entre dos lugares”, incluso si ese desplazamiento dura poco tiempo.

Recomiendan que, en casos con animales domésticos, se tomen muestras en la ropa, en los propios animales y en los vehículos involucrados.

El estudio deja claro que perros y gatos no son solo testigos mudos en las escenas del crimen: pueden convertirse en piezas clave para resolver un caso o, al mismo tiempo, en el mayor enigma para quienes buscan la verdad.

En diálogo con Infobae, el doctor en ciencias naturales Guillermo Giovambattista, investigador en genética no humana del Instituto de Genética Veterinaria Ingeniero Fernando Dulout, dependiente del Conicet y de la Universidad Nacional de La Plata, en Argentina, explicó tras leer el estudio: “Cuando una persona toca un objeto, deja su ADN a través de la piel. Por eso, se han podido identificar perfiles genéticos al recuperar el ADN de superficies. Por lo cual, es lógico que si una persona acaricia a un perro o un gato, se podría recuperar su ADN con la técnica apropiada”.

Fuente: telam

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