10/02/2026
Cuáles son las tres noticias que sacudieron al mundo del auto y por qué desafían la confianza de los usuarios argentinos
Fuente: telam
Tres grupos industriales líderes anunciaron malos resultados y cambios estratégicos inmediatos. El trío opera en Argentina pero presenta distintas posiciones frente a la crisis generada por la electromovilidad
>En los últimos días, el mundo del automóvil tuvo tres noticias que sacudieron la estructura misma de la industria a nivel global y que podrían tener consecuencias que se asemejen a las réplicas que suelen llegar tras movimientos sísmicos. En todos los casos tienen directa relación con la electromovilidad y el avance de las marcas chinas en todo el mundo.
Lo curioso, paradójicamente, es que tanto la electromovilidad como las nuevas marcas asiáticas, están en plena expansión en Argentina, y deberán pasar el difícil examen de la confianza de los usuarios para seguir adelante.
La primera noticia fue la caída de las ventas del gigante chino BYD, que sufrió en el mes de enero una caída del 30% en sus ventas internas y como consecuencia, una baja del 5,1% del valor de sus acciones en la bolsa de Hong Kong. Sin embargo, no fue la única automotriz china que padeció una caída en el mercado, ya que también se hundieron las ventas de Geely, Xpeg y Nio.Los analistas internacionales adjudican esta dinámica a dos medidas simultáneas y contrapuestas, que justifican una retracción de las ventas en China: la finalización de algunos subsidios a la compra de autos eléctricos con el fin de 2025 y la entrada en vigencia de un nuevo impuesto del 5% para la compra de autos con esta tecnología. Ambas decisiones del gobierno local generaron un alto nivel de ventas en diciembre, justo antes que empiecen a regir las nuevas reglas, y una consiguiente mayor caída en enero.Sato había asumido el 1 de abril de 2023 en lugar del histórico líder de la compañía, Akio Toyoda, quien además de ser nieto del creador de la marca, fue quien llevo a firma a liderar las ventas mundiales durante más de diez de los últimos catorce años. En aquel momento, el propio Toyoda dijo dar un paso al costado (quedó como presidente no ejecutivo) debido a las fuertes críticas que enfrentaba de parte de los miembros del consejo por su negativa a avanzar más rápidamente hacia la electrificación del portafolios de productos.
Sato llegó desde Lexus, la división de lujo de Toyota y pionera en el desarrollo de tecnología eléctrica. Su experiencia y perspectiva lo posicionaron como el perfil adecuado para conducir la nueva etapa de la compañía, que, pese a su avance en innovación, mantuvo la estrategia de ofrecer distintas alternativas de propulsión, con especial foco en los vehículos híbridos.Al conocerse los resultados del tercer trimestre del año (las compañías japonesas tienes su período fiscal de abril a abril), Toyota mostró un récord de ventas que superó los 10,3 millones de vehículos en todo el mundo. Sin embargo, en contraposición con esa cifra, los resultados indicaron que los ingresos netos del tercer trimestre cayeron un 43%, adjudicándose principalmente a los aranceles impuestos por Estados Unidos en 2025.Por último, apenas 24 horas después de conocerse la reestructuración de Toyota, el Grupo Stellantis confirmó que tendrán que asumir un costo equivalente a unos USD 26.000 millones como consecuencia de haber reformulado su estrategia de electrificación ante la caída de ventas de los autos eléctricos en general, aunque especialmente en Estados Unidos.
Las tres compañías son verdaderos gigantes de la industria automotriz, y todas tienen operaciones en Argentina. La gran diferencia entre ellas radica en que mientras Toyota y Stellantis tienen entre 90 y 100 años en sus marcas, BYD nació como fabricante automotriz recién en 2003.
En cambio, lo que está en juego en todos los casos es el futuro del auto eléctrico, porque más allá de quién sea que lo fabrique, el “efecto dominó” de malas noticias como las de esta semana lo único que genera es desconfianza en los usuarios. No por las marcas que los producen, sino por la inversión en sí misma y su valor a futuro.
Uno de los valores esenciales que tiene un fabricante de automóviles es la solidez de la marca, tanto sea por la calidad de sus productos, como por el servicio de posventa a los clientes. De hecho, en un mundo con tantos nuevos jugadores, las marcas tradicionales están haciendo especial hincapié cada vez con mayor énfasis en su historia como un valor agregado que los nuevos no tienen ni pueden comprar.En contrapartida, los fabricantes chinos compiten con poderío económico y tecnológico, y como herramienta para combatir a las marcas occidentales y japonesas, ofrecen hasta 10 años de garantía de sus vehículos. Pero lo que nadie puede asegurar es la percepción del cliente y eso, por ahora, es lo que regula el valor de reventa de un auto.Argentina tardó suficiente tiempo en adoptar esta tecnología como para “salvarse” de descartar autos eléctricos en el futuro. Ya sea por falta de políticas de promoción de la electromovilidad, por falta de una matriz eléctrica capaz de suministrar energía a un gran volumen de vehículos, o por costos demasiado altos que los hicieron inaccesibles.
Los que no habían entrado ya anunciaron que lo harán sólo con híbridos y probarán con algún eléctrico puro para mostrar su tecnología, pero con volúmenes muy bajos.
En cambio, las marcas chinas que no se dedican sólo a autos eléctricos, seguirán teniendo la ventaja de su tecnología y poderío económico a favor, y ellas sí representarán el gran desafío de los fabricantes históricos. Sólo hay que esperar el veredicto de los usuarios y su confianza.
Fuente: telam
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