Domingo 8 de Febrero de 2026

Hoy es Domingo 8 de Febrero de 2026 y son las 09:07 ULTIMOS TITULOS:

08/02/2026

Por qué el acuerdo con EEUU no aumentaría de inmediato las ventas, sino la “exportabilidad” y la inserción global de la economía argentina

Fuente: telam

Dos estudios confluyen en esa lectura. Por un lado, al ser la antítesis de la sustitución de importaciones”, el acuerdo mejoraría el desempeño de los sectores transables. Por el otro, aunque en lo inmediato aumenten significativamente solo las ventas de carne, los compromisos normativos brindarían más acceso a crédito e inversión extranjera

>Dos estudios analizaron los posibles efectos de los recientes acuerdos comerciales que involucran a la economía argentina: el que el Mercosur acordó con la Unión Europea y el acuerdo bilateral de comercio e Inversiones con EEUU que suscribió en Washington el canciller argentino, Pablo Quirno.

“Más allá de un cambio estructural que conlleva ganadores y perdedores, no se ha logrado darle suficiente flexibilidad del lado de la oferta a la economía. Lo evidencia un recurrente 40 % de capacidad ociosa en la industria. Se supone que, con plantas subutilizadas, las empresas podrían ponerse a tiro de la demanda cubriendo sólo los costos variables, pero esto no ocurre y posiblemente explica en parte el reciente resultado de una licitación internacional en el marco de las inversiones asociadas a Vaca Muerta. Cuando se definen los precios a cotizar en una licitación, hay que asumir ‘inflexibilidad a la baja’ de insumos claves, impuestos y riesgo país, entre otros. Se necesitan instrumentos que contemplen e incentiven la reconversión productiva acelerada y empresas y trabajadores se involucren en la búsqueda de mayor flexibilidad del lado de la oferta”, dice un extenso pasaje del análisis.

Sucede, escribe el autor, que lograr un “equilibrio benéfico” que sustente mejores niveles de actividad interna exige financiar en los próximos años un déficit de cuenta corriente de balanza de pagos de 2 a 3% del PBI, que permita sostener la recomposición de reservas del BCRA sin recaer en un ajuste como el de 2024. Sucede, explica, que el ahorro interno no alcanza para elevar la tasa de inversión más allá del 20% del PBI. Y para hacer sostenible y menos volátil ese escenario se necesita financiar el rojo externo con dosis crecientes de Inversión Externa Directa (IED) e ingreso neto de capitales.

En lo financiero se sugiere aprovechar la baja del riesgo país para estirar los vencimientos de deuda pública. Aunque el propio presidente Javier Milei descartó emitir a los actuales niveles, como sí hizo Ecuador, Vasconcelos argumenta que estirar los plazos “es muy relevante en términos de expectativas, con impacto también sobre el sector real de la economía”. Y recuerda que tras el pago de cupones de bonos de enero, el Tesoro y el BCRA tienen aún por delante vencimientos por casi USD 8.000 millones hasta fin de año y de unos USD 15.000 millones en 2027, en ambos casos sin contar pagos al FMI y organismos.

Allí entran en escena acuerdos como el del Mercosur con la UE y el bilateral con EEUU. Si ambos avanzan, dice el informe, “las inversiones externas irán a sectores con ventajas competitivas y contribuirán a la “exportabilidad” de la economía. “Es lo opuesto al ‘modelo de sustitución de importaciones’ e implica cuotas crecientes de producción de bienes y servicios que compitan con la oferta mundial, dentro y fuera del mercado interno. Una medida de ‘exportabilidad’ es la participación en el PBI de los sectores de la economía que producen bienes transables, sectores que incluyen a la industria manufacturera, la pesca, el agro y la minería (incluido hidrocarburos)”, dice el informe.

Esos sectores “representan apenas el 23,9 % del PIB y para que esa participación crezca se necesita corregir innumerables sesgos anti-exportación y aceptar que, a medida que aumenten las exportaciones, también lo hagan las importaciones, por tendencia inevitable a la especialización.

“La exportabilidad es muy limitada en el presente. Se constata al medir la proporción de producción de bienes transables, descripción también válida para el segmento de servicios”, dice otro pasaje, que destaca además que la exportación de “servicios reales”, como los del turismo y la industria del conocimiento, aportan en la Argentina poco poco más de 2% del PIB contra, por caso, al 8% en Uruguay. Por otra parte, agrega Vasconcelos, un mayor volumen de comercio exterior de bienes y servicios mejoraría el “colateral” a ofrecer para acceder a financiamiento externo.

En tal caso, la “exportabilidad” dinamizaría sectores rezagados, como la construcción, la industria y el comercio, hoy “un lastre para el nivel de actividad”, al punto que hay un estancamiento promedio pese a que el agro y la minería tomaron el rol de locomotoras. La divergencia es aún mayor al interior del sector fabril (gráfico). Las reformas pro-competitividad, como la laboral, dice Vasconcelos, tiene más efecto cuando se articulan con sectores capaces de alcanzar una escala exportadora suficiente y sostenida. No se trata sólo de exportar más, subraya, sino de hacerlo en volúmenes que impulsen el conjunto de la economía.

Un segundo informe, de la consultora Invecq, apunta específicamente al efecto potencial del acuerdo comercial y de inversiones con EEUU, del que hace una síntesis en materia arancelaria.

En bienes, resume, la Argentina eliminará completamente los aranceles para ciertos productos de EEUU desde la entrada en vigor del acuerdo, reducirá otros a 2% y mantendrá algunas bajo el Arancel de Nación Más Favorecida, el principio rector del comercio internacional y de la OMC. Muchos otros productos se administrarán mediante cuotas —con 0% de tarifa 0% hasta cubrir cupo, y destaca los cupos en carne vacuna, vino y vehículos automotores. Además, se dejará de aplicar la tasa de estadística a las compras a EEUU en un plazo máximo de 3 años.

“El acuerdo no parecería implicar —al menos a priori— una apertura de magnitud tal que modifique sustancialmente el volumen comercial bilateral. En relación con las exportaciones argentinas, más allá del caso de la carne vacuna, donde la ampliación de la cuota podría tener un impacto relevante sobre el volumen vendido, la liberalización luce relativamente focalizada y, en varios casos, condicionada por limitaciones de alcance. En este contexto, el entendimiento difícilmente constituya un game changer para el comercio exterior argentino en el corto plazo, aunque sí podría contribuir a reducir fricciones regulatorias y mejorar el acceso para determinados nichos”, dice un pasaje.

Sin embargo, agrega, el acuerdo debe verse como parte de una estrategia de apertura económica, en línea con los avances de los últimos dos años —desde niveles muy altos de protección— hacia una creciente apertura económica.

Fuente: telam

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!