01/02/2026
Iván Carrino, de IC Consulting: “La clave no es crear bienes manufacturados, sino crear valor”
Fuente: telam
En diálogo con Infobae, el economista analiza la coyuntura y destaca los desafíos que enfrenta el gobierno de Milei, desde la inflación y la apertura de importaciones hasta el impacto en la industria y el empleo
>El especialista, que avaló desde el inicio los pilares fiscales, monetarios y cambiarios del programa económico de Javier Milei, reconoció en diálogo con Infobae la desaceleración de la inflación y el repunte de la actividad en términos agregados, pero advirtió sobre el impacto de las importaciones y el cierre de empresas, en especial en las ramas textil y alimentaria.
— ¿Cómo evalúa el debut del ajuste de las bandas cambiarias por la inflación de los dos meses previos, con intervención del Banco Central dentro de esos límites?
Este escenario no es muy deseado por nadie, entonces creo que la solución que se encontró fue que las bandas pasen a ajustarse al ritmo de la inflación. Por supuesto, todavía puede el dólar llegar al techo, o bien podría quedarse tranquilo en el medio. Al primer escenario le resto probabilidad.
— Bueno, de alguna forma es lo que ha venido pasando en años anteriores. En 2024 el BCRA compró USD 18.700 millones, y el Tesoro usó USD 15.200 millones para pagar deuda. En 2025 esa dinámica no fue posible porque el BCRA dejó de comprar reservas y hasta tuvo que vender. Pero en lo que va del año, el El problema de fondo sigue siendo el índice de riesgo país que todavía impide que Argentina normalice la refinanciación de los vencimientos de su deuda.
Hasta que esta vía no sea posible, vamos a ver que el — ¿Considera que el Ministerio de Economía y el Banco Central están reaccionando ante lo que marcan los mercados?— En parte parecería que sí. Que vieron un clamor por la compra de reservas como una demanda genuina del mercado y entonces decidieron actuar. Tal vez lo mismo con el tema de las bandas, para evitar que el techo siguiera apreciándose en términos reales.Ahora ya que estamos con el tema delFinalmente, cuando uno mira las series que publica el propio BCRA, encuentra que gran parte de la explicación de la expansión o reducción de la cantidad de dinero está registrada bajo el nombre de “otros” o “resto de operaciones con el sector público”. Entonces: ¿Qué está pasando?Lo ideal sería que en el área monetaria se haga lo que se busca hacer en otros temas: normalizar las cosas, y para ello — Algunos economistas advierten señales de saturación en el plan de estabilización, porque la inflación mensual dejó de bajar y la actividad económica no muestra recuperación. ¿Cómo lo ve usted?Se dijo por mucho tiempo que no se emitía más dinero, pero entre 2024 y 2025 la base monetaria aumentó en $33 billones, multiplicándose por 4 contra diciembre de 2023. Entonces si decimos que no emitimos dinero, pero la inflación es 30% anual, rápidamente muchos van a decir que el monetarismo no sirve o que la inflación no es un fenómeno monetario. Tal vez sería mejor decir que se emite dinero por determinados motivos, y que eso puede generar un descenso más lento de la inflación.
En materia de actividad, lo que surge de los datos es que 2025 fue un año de recuperación, donde hay sectores a los que les cuesta más que a otros, como industria y construcción, que sufrieron mucho en 2024.
Pero, por un lado, la economía necesitaba una reconfiguración: por muchos años se castigó a los sectores eficientes con precios máximos y se premió a los ineficientes con subsidios y proteccionismo. Eso no se puede arreglar sin costos de corto plazo, incluso si el gobierno fuera el más gradualista de los gradualistas.— Para reactivar la economía, y especialmente el empleo, ¿qué considera más relevante: una reforma tributaria o una reforma laboral?
Ahora en cuando a la factibilidad, es mucho más posible desregular un sector y así promover la iniciativa privada en él, que reducir más los impuestos en un contexto donde el margen fiscal tampoco es tan amplio.
A pesar del logro histórico de cerrar 2025 con dos años consecutivos de superávit fiscal primario, por la metodología oficial el superávit financiero el año pasado cerró en 0,2%. ¿Cuánta recaudación se puede sacrificar para bajar impuestos en el corto plazo? Claro, siempre se puede argumentar que se puede bajar los impuestos si se baja el gasto, pero ya hemos visto la resistencia institucional que existe para achicar el gasto público a pesar de las — ¿La política de apertura económica impulsada por el Gobierno beneficia al consumidor, pero perjudica a la industria manufacturera?Ahora bien, hay que aclarar que el crecimiento es desde niveles muy bajos, en 2025 se importó 12,4% por encima del promedio de 2010-2018, mientras que en 2023 se importaron autos 63,4% por debajo de dicho promedio. Además, históricamente las importaciones de autos representaron el 6% del total de importaciones, y si a esto le sumamos otros bienes de consumo, llegamos al 18 por ciento.
Por último, no se nos tiene que olvidar una regla económica elemental: todo lo que los consumidores de cualquier bien, insumo o de consumo final, se ahorren en la compra de ese bien, porque lo consiguieron más barato gracias a la importación, serán recursos que van a destinarse al ahorro, bajando las tasas de interés de los créditos, o a demandar bienes de otros sectores de la economía, que tendrán así un impulso. Es por esto que existe tanto consenso en la profesión y la academia a favor de la apertura comercial.
— Hay una realidad con “la micro”, como suele llamarse al día a día del bolsillo de las familias. Si bien hay recuperación del salario real después de la caída de principios de 2024, todavía estamos en niveles lejanos a los de alguna vez en el pasado, como 2017 o 2015.
— El debate sobre el nivel del tipo de cambio real parece haberse diluido entre los economistas. ¿Cree que el tipo de cambio actual permite competitividad a la producción nacional?
Ya no hay restricciones para comprar para atesorar, se pueden girar dividendos del año pasado, las empresas pueden importar… Es decir, casi no hay cepo, y lo que queda de él no tiene efectos sobre el precio del dólar, ya que no hay brecha.
Y sobre la competitividad, hay que dejar de pensar que vamos a ser más competitivos con un precio más alto para el dólar. Hay que dejar de pensar que, si cierto número de personas viaja a Miami o a Brasil, son una amenaza para la macroeconomía.
— Algunos especialistas alertan sobre el riesgo de “primarización” de las exportaciones y una posible desindustrialización. ¿Cuál es su mirada?
La desindustrialización norteamericana, sin embargo, no estuvo acompañada de un masivo desempleo ni de una caída del nivel de vida. De hecho, el PBI per cápita se multiplicó por cuatro en el mismo período, y también creció la esperanza de vida al nacer, pasando de 66,6 a 79,1 años.
Es que el valor que dejan de agregar la industria a la producción nacional, comienzan a aportarlo los servicios. Y esta deriva es un poco inexorable.La pregunta que hay que hacerse entonces es, ¿Cómo es posible que, a pesar de esta destrucción, Estados Unidos tenga la tasa de desempleo en mínimos históricos? La respuesta es que la clave no es crear bienes manufacturados, sino crear valor. Y la economía libre sabe muy bien hacer eso, sin necesidad de proteccionismo estatal por el miedo a la desindustrialización.
— En 2025, las importaciones de bienes de capital mostraron un impulso relevante. ¿Qué impacto prevé sobre la productividad y la competitividad?Entonces uno podría decir que estos créditos se están destinando a comprar bienes de capital que vienen del extranjero. Y esos bienes de capital son los que, si resultan estar bien invertidos, aumentan la productividad de la economía.
No podría decir el impacto exacto que va a tener en el PBI en 2026, pero sí te puedo decir que la forma en la que crecen los países es exactamente esta: aumentando la inversión que mejora la productividad.— Bueno, para poner un poco en contexto recomiendo a la audiencia una nota de También habría que preguntarse qué habría pasado si la incertidumbre no se iba a las nubes en los dos o tres meses previos a las elecciones legislativas de octubre de 2025. Tal vez los números habrían sido un poco mejores. En cualquier caso, el tema de la inflación lo relaciono con lo que comentaba antes, los problemas de la política monetaria.
— ¿Qué expectativas tiene para 2026 y cómo observa los supuestos del Presupuesto?En materia de inflación, para cumplir con el Presupuesto, los precios deberían subir 0,8% mensual en todo el año, o sea que la tasa de inflación debería derrumbarse un 70% respecto de diciembre. A corto plazo no lo veo, aunque no descarto que, para el segundo semestre, si la política monetaria se vuelve más convencional y menos laxa, entonces veamos números por el estilo.
Finalmente, el PBI sí va a seguir creciendo, pero condicionado, por un lado, a cómo avancen las reformas propuestas en el Congreso y, en segundo lugar, al contexto internacional, que está cada vez más preocupante con Trump, la Fed y el oro subiendo a su récord histórico.— Me ha llevado por todos los temas relevantes de la economía argentina actual, así que agradecerte por la entrevista. Finalmente, tal vez para resumir, decir que –al margen de los matices que he marcado– Fotos: Adrián Escandar
Fuente: telam
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