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25/01/2026

‘La Odisea’ y su inagotable vigencia: entre Christopher Nolan y Stephen Fry, el mito se reinventa

Fuente: telam

La reelaboración del mito en la literatura y el cine revela el poder perdurable del poema épico de Homero, que ahora regresa con la versión del director de ‘Oppenheimer’

>Cuando Christopher Nolan anunció que su próxima película sería una adaptación de La Odisea generó mucho ruido en el mundillo cultural. La epopeya de Homero es uno de esos textos fundamentales inamovible, con múltiples capas, explotada sin cesar y obstinadamente; resistente a cualquier interpretación única. Cada generación vuelve a ella porque se niega a cerrarse, es inabarcable a la vez que da cuenta de nosotros mismos como ningún otro texto literario. En ese sentido, el anuncio de Nolan reactivó la eterna cuestión de cómo contamos ahora los mitos griegos, por qué y para qué.

Cada época cree haber descubierto La Odisea de nuevo. Y cada época se equivoca, porque lo que realmente ha descubierto es a sí misma, reflejada en un poema que se niega a permanecer inmutable. La epopeya de Homero ha sobrevivido no por permanecer intacta, sino por ser infinitamente fragmentada, reensamblada, contradicha y recitada de nuevo con diferentes acentos. Lo que ha cambiado en los últimos años no es el número de adaptaciones, sino su tono. Ya no queremos a Odiseo como un héroe puro sino que aparentemente lo necesitamos fracturado, cuestionado, reinterpretado. Necesitamos también que Penélope responda. Queremos que los monstruos parezcan humanos y que el regreso a casa sea incierto.

La película El regreso, de Uberto Pasolini, anuncia sus intenciones de inmediato. No se trata de La Odisea de las escapadas ingeniosas o las intervenciones divinas. Es La Odisea después de que todo lo interesante ya haya pasado. El Odiseo de Ralph Fiennes llega a ítaca no triunfante, sino disminuido: con el cuerpo marcado por cicatrices, la voz contenida y la autoridad muy puesta en cuestión. La película trata el regreso a casa no como una recompensa, sino como una prueba. Las escenas de reconocimiento se desarrollan como interrogatorios. La violencia, cuando llega, está despojada de gloria. Se restablece el orden, pero nada se cura. Este Odiseo no es el héroe de la aventura, sino un sobreviviente. La película de Pasolini pertenece a una tradición claramente moderna, moldeada por las guerras del siglo XX y sus secuelas. Plantea la pregunta que Homero deja abierta: ¿qué ocurre cuando la historia termina, pero la vida continúa? La Odisea de Stephen Fry nos prepara precisamente para esta lectura. Al negarse a idealizar a Odiseo, Fry enfatiza su astucia como un rasgo moralmente ambivalente: necesario, eficaz, pero nunca inocente. Odiseo miente con facilidad. Mata con decisión. Sobrevive con brillantez. La película de Pasolini, por sombría que sea, no traiciona a Homero, sino que lo completa y hace lo que narra Stephen Fry en su libro sobre la Odisea: un mundo en el que los dioses no son garantes éticos, sino seres ambivalentes, caprichosos, complejos.

Quizás la adaptación cinematográfica más lúdica de La Odisea sea ¿Dónde estás hermano?, de los hermanos Coen, una road movie ambientada en la época de la Depresión que traslada la epopeya de Homero al sur de Estados Unidos. El Everett McGill de George Clooney es vanidoso, locuaz y absurdamente seguro de sí mismo, un Ulises cómico cuya astucia permanece intacta incluso cuando su dignidad se derrumba. La brillantez de la película reside en su atrevimiento. Las sirenas se convierten en mujeres que cantan junto a un río. El cíclope es un vendedor de Biblias tuerto. Los dioses son sustituidos por inundaciones, ondas de radio y la maquinaria de la creación de mitos estadounidenses. Es una parodia que comprende su material original con suficiente profundidad como para arriesgarse a ser irreverente. Tanto Mythos como Odisea de Stephen Fry, aclaran por qué esto funciona. Fry destaca que los mitos griegos nunca fueron tan solemnes como imaginamos. Eran obscenos, irónicos y, a veces, ridículos. Se burlaban de los dioses. Los héroes tenían defectos. El humor no era una desviación del mito, sino parte de su circulación. La película de los Coen, al igual que los relatos de Fry, devuelve al mito su inestabilidad original, donde coexisten la risa y la crueldad.

Ningún estudio de las Odiseas modernas estaría completo sin mencionar el poema de Constantine Cavafy Itaka, que transforma el viaje en una metáfora de la experiencia vivida. Aquí, la llegada importa poco; los monstruos se convierten en estados internos; el hogar es casi una idea secundaria. “Cuando emprendas tu viaje a Itaca/pide que el camino sea largo,/lleno de aventuras, lleno de experiencias”.

Cada una de estas obras extrae un núcleo filosófico diferente de Homero: existencialismo, inquietud, exilio, insatisfacción. Lo que comparten es la comprensión de que La Odisea no trata de geografía, sino de tiempo, de lo que significa persistir a través del cambio.

Seguimos reescribiendo La Odisea porque se niega a dejar de plantear preguntas sobre la idea de hogar. sobre el poder y –sobre todo– sobre la narración en sí misma. Stephen Fry se asegura de que, cuando nos encontremos de nuevo con estas preguntas –en un cine, en una novela, en una página– las reconozcamos por lo que son: no reliquias del pasado, sino instrumentos que siguen muy vigentes. El mayor logro de Stephen Fry puede ser que actualiza esta visión del mundo con su característico humor que invita a reírse de las absurdidades de los dioses, pero nunca les permite olvidar su poder. Este equilibrio es muy difícil de lograr, y es lo que distingue a Fry tanto de los académicos como de los divulgadores.

Se viene una nueva adaptación de la Odisea, es tiempo perfecto para releer los mitos y así entrarle a la experiencia de la película con un renovado aire de interpretación pero también de reflexión sobre la condición humana (que es en definitiva de lo que va La Odisea) y es el momento perfecto para leerlo a Stephen Fry y que nos dé una mano en toda esa complejidad que es el mundo griego, tan ajeno y lejano como propio y actual. La película de Nolan se estrena en julio de 2026. Hay tiempo.

Fuente: telam

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