14/01/2026
El misterio de los agujeros negros: un sorprendente dato científico replantea cómo se forman
Fuente: telam
Una reciente investigación astronómica ha identificado señales luminosas asociadas al colapso de estrellas masivas, lo que abre nuevas perspectivas
>El reciente análisis de una supernova masiva por parte de un equipo de la Universidad de Kioto ha replanteado la idea vigente sobre el nacimiento de los Según los autores, este fenómeno sugiere que el colapso de estrellas extremadamente masivas no siempre ocurre en el más absoluto silencio cósmico, sino que puede ir acompañado de señales detectables y, en especial, de una brillante explosión de supernova.
De acuerdo con el trabajo, esta perspectiva abre nuevas vías para entender la evolución de los sistemas binarios y la formación de pares de agujeros negros, tal como plantean los hallazgos Uno de los resultados más significativos que emanan de la investigación es la detección de una periodicidad luminosa clara y estable, de cerca de un mes, durante la evolución de la supernova estudiada, SN 2022esa. Los análisis muestran que ese patrón periódico surgió por erupciones regulares en el sistema estelar, generadas aproximadamente una vez al año antes de que la estrella explotara. Esta característica —según las conclusiones de los científicos— solo se explica si el evento tuvo lugar en un sistema binario, donde dos cuerpos celestes interactúan fuertemente.Los astrónomos señalan que “el nacimiento de un agujero negro no es necesariamente silencioso ya que éste pudo ser observado con señales electromagnéticas”.
Esto se debía a que, tras perder su envoltura externa debido a intensos vientos estelares, estas estrellas carecen del material necesario para soportar una explosión convencional. Sin embargo, nadie había documentado el proceso completo: desde el colapso de una estrella masiva, pasando por una supernova, hasta la formación de un agujero negro, todo observado en tiempo real.
Esta visión se ha modificado gracias al estudio de SN 2022esa: los investigadores registraron todas las etapas del fenómeno, atribuyéndolo a una estrella Wolf-Rayet —un tipo de estrella sumamente masiva y luminosa, reconocida por su rol en la formación de agujeros negros— dentro de un sistema binario. Los resultados obtenidos sugieren que el desenlace de estos sistemas es la creación de un par de agujeros negros. El equipo concluyó que “el destino de un sistema así debía ser un gemelo de agujeros negros”.Los datos recabados no solo aportan una nueva perspectiva sobre el final de la vida de estrellas extremas, sino que también refuerzan la hipótesis de que existen rutas evolutivas alternativas hacia la formación de sistemas binarios de agujeros negros.El experimento pone en primer plano el papel de los recursos técnicos en astronomía de observación. La estrategia adoptada —basada en la utilización simultánea de dos telescopios con propiedades complementarias— permitió registrar y analizar pulsos luminosos que podrían pasar desapercibidos en investigaciones menos coordinadas. De hecho, el grupo japonés anunció que planea continuar realizando investigaciones con ambos telescopios en los próximos años, convencido de que esta metodología traerá nuevos avances.
Fuente: telam
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