11/01/2026
Niños, adolescentes y adultos: cómo se transforma el interés por la música según la edad
Fuente: telam
Un estudio de 2.000 participantes analizó cómo influyen los genes y el entorno en el vínculo con la música desde la infancia hasta la adultez
>La En el estudio participaron 1.878 individuos que formaron parte del Estudio de Adopción/Gemelos de Colorado sobre el desarrollo conductual y el envejecimiento cognitivo a lo largo de la vida (CATSLife).
Los participantes completaron evaluaciones sobre su interés y habilidades musicales, además de informar si tomaron clases de música en cuatro momentos claves: a los siete, 10, 12 y 16 años. Al alcanzar la adultez, con una edad promedio de 33 años, respondieron preguntas sobre la frecuencia con la que tocaban instrumentos y escuchaban música.Según los autores del De acuerdo con el estudio, las influencias genéticas ganan peso a medida que las personas crecen. Durante la niñez y la adolescencia, la proporción de variabilidad explicada por factores heredados aumentó progresivamente, en especial en los varones.
En tanto, en las mujeres, los entornos compartidos, como el hogar, la escuela y el vecindario, jugaron un papel más importante en la estabilidad de la participación musical.Los investigadores analizaron cómo las experiencias musicales durante la infancia y la adolescencia se relacionaron con la práctica musical y la escucha de música en la adultez establecida.
Estos resultados indican que el interés musical temprano no determina necesariamente la costumbre de escuchar música en la adultez, pero sí influye en la probabilidad de que una persona toque instrumentos con regularidad. La práctica activa de la música parece depender tanto de factores genéticos como de las oportunidades y estímulos recibidos en el entorno.
De acuerdo con los autores, la participación musical en la infancia y la adolescencia se vincula con beneficios en el desarrollo lingüístico, cognitivo y en la salud mental. Sin embargo, la estabilidad de ese compromiso no está garantizada y depende de múltiples factores en juego, tanto biológicos como ambientales.
Los hallazgos también ponen de relieve la importancia de fomentar el acceso a la educación musical desde edades tempranas. La disponibilidad de recursos y el apoyo familiar pueden potenciar el desarrollo de habilidades musicales, con efectos positivos que se extienden más allá de la niñez.
El estudio aporta evidencia sobre la estabilidad y variabilidad de la participación musical a lo largo de casi tres décadas. La música acompaña el crecimiento y refleja las influencias de la genética y el entorno social. Comprender estos procesos contribuye a diseñar estrategias que favorezcan el desarrollo integral de niños y adolescentes.Los autores concluyen que la música es un fenómeno dinámico, moldeado por la interacción entre predisposición hereditaria y contexto. La investigación invita a seguir explorando cómo el compromiso musical influye en la trayectoria vital y en el bienestar de las personas.Fuente: telam
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