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08/01/2026

Irán, ¿el próximo?

Fuente: telam

Los ayatollahs nunca estuvieron tan débiles, aunque en la debilidad pueden ser especialmente crueles

>Los análisis que puedan hacerse ahora mismo sobre Venezuela son muy arriesgados, no en vano se trata de una situación en proceso, con todas las incertidumbres desatadas. Quizás lo más incierto es justamente lo que debería ser más nítido: el plan estratégico que tiene la Casa Blanca para el post Maduro. ¿Será un plan en dos fases, primero con Delcy en el poder, para contener el caos, y después preparar un nuevo proceso electoral? ¿O se mantendrá el chavismo durante tiempo, pactando aspectos clave? Por ejemplo: en lo económico, la cuestión energética (que ya está en proceso acelerado); en lo social, el freno a la represión y la salida de prisioneros (Trump ya promete cerrar el Helicoide); en lo político, la apertura al poder de sectores de la oposición; en lo internacional, la ruptura de alianzas con Irán y el alejamiento de Rusia y China. ¿Tendrá un papel clave María Corina Machado, una vez superado el caos inicial, o Trump prefiere postergarla ile tempore? De hecho, todo es posible, incluso una combinación de esas opciones, además de considerar que cualquier sector de la línea dura -militar, político, criminal-, puede añadir el factor violento. Ciertamente, lo único seguro en este momento en Venezuela, es que nada puede darse por seguro.

De momento, lo que se sabe, y lo que se intuye pero, por imprevisible, desbarata cualquier pronóstico. Se sabe que el 28 de diciembre, después del desplome del rial, que alcanzó los 1.470.000 millones por dólar, con una depreciación de 20,29% respecto a diciembre y un 81% en comparación a 2025. Esa cifra fue el detonante que motivó a los comerciantes del Gran Bazar del distrito de Felestin a bajar sus persianas. Castigados por una inflación que llega al 42.5%, con un pronóstico de reducción del 2,8% del PIB y con la eliminación de los subsidios de combustibles, solo faltaba el golpe de la caída del ríal para unos negocios que dependen de las importaciones y del tipo de cambio. Y ello en un país que sufre una grave escasez de agua y una seria crisis energética.

Si esos son los datos al momento, lo que pueda pasar a partir de ahora es imprevisible, sobre todo por el factor Venezuela, que interactúa al otro lado del Atlántico. Cabe recordar que desde la reunión de la OPEP del año 2.000 en que Chávez y Ahmadinejad comenzaron a tejer su relación política, Venezuela se convirtió en el aliado más importante del hemisferio occidental. Ambos países contenían grandes reservas de petróleo y riqueza de minería, y ambos coincidían en su posición beligerante respecto a Estados Unidos. La complicidad política entre Caracas y Teherán se concretaría en decenas de acuerdos bilaterales, incluyendo acuerdos militares sensibles, y el establecimiento de un pacto para que Irán reparara las refinerías venezolanas durante décadas. Además, Irán entregó petroleros para ayudar a transportar petróleo venezolano, al tiempo que Venezuela abría la puerta de América del Sur, vía pasaportes, a la penetración de la guardia revolucionaria y las fuerzas Qud, que consolidaron las bases de Hezbollah en la triple frontera. Incluso había un plan iraní para construir una línea de tren para el metro de Caracas.

En todo caso, es evidente que el régimen de Irán está en su momento más crítico, porque a la crisis económica y a la revuelta de la calle, se suma el dominio militar de Israel en la región -confirmado después de los ataques a las nucleares- y la explícita amenaza americana, en una presión interior que se agudiza con la presión exterior. Los ayatollahs nunca estuvieron tan débiles, aunque en la debilidad pueden ser especialmente crueles. Pero prever la posibilidad de que caiga el régimen que instauró Jomenei en 1979 está dentro de los márgenes realistas, aunque los tiempos son imprevisibles. Los ayatollahs y los bolivarianos, dos regímenes corruptos, represivos y criminales que han perpetrado sus tropelías al unísono, y pueden caer al mismo tiempo. El destino siempre tiende a la ironía.

Web: https://pilarrahola.com

Fuente: telam

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