Lunes 16 de Marzo de 2026

Hoy es Lunes 16 de Marzo de 2026 y son las 14:32 ULTIMOS TITULOS:

16/03/2026

Hacia una tecnología que tienda a evitar la corrupción en la contratación administrativa

Fuente: telam

La integridad en las grandes obras de infraestructura exige controles rigurosos sobre los funcionarios responsables

No hay misterios. Los altos niveles de gestión íntegra y sin corrupción en los procesos de contratación administrativa vinculada con las grandes obras de infraestructura se logra con un adecuado sistema de control de los funcionarios que llevan adelante esas tareas. Adecuado y riguroso, diría.

Ese fue mi aprendizaje hace unos años en los que, con gran entusiasmo, concluí un estudio para el Banco Interamericano de Desarrollo en el que analicé la regulación legal e institucional vinculada con la gestión de las infraestructuras en cuatro países: Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido y Canadá.

Los datos de ese trabajo son: "Gambier, Beltrán 2023. Diseños institucionales para mejorar el desempeño de la infraestructura desde la óptica de transparencia e integridad. Alvarez Bollea, María Cecilia, Roberto De Michele, Agustina Morán, and Tomás Serebrisky, eds".

Hoy deseo reflexionar sobre cómo los avances tecnológicos pueden contribuir en la mejora de los niveles de integridad, cualquiera sea el país del que se trate.

Si bien creo que todavía no hay una tecnología capaz de garantizar la integridad en la contratación administrativa, creo que es bueno empezar a pensar hacia dónde podría dirigirse ese progreso tecnológico para aplicarlo a lo que nos interesa.

Para ello creo oportuno recordar que ya muchos países incorporan en la contratación pública prácticas mediante las cuales las partes declaran no haber incurrido, para celebrar el contrato administrativo del que se trate, en conductas reprochables en términos de integridad.

Siempre me pareció un poco ingenua esa línea de actuación. Y ello porque el funcionario que se corrompe en un proceso de contratación pública no va a tener ningún problema en declarar lo que sea para cumplir el estándar formal de integridad. Se satisface la mencionada exigencia pudiendo la práctica corrupta estar presente sin dejar huella.

�Hay algún dispositivo tecnológico que nos ayude en esta cuestión?

�Podría ayudar el uso de un polígrafo?

Según el "Diccionario de la lengua española" de la Real Academia Española, un polígrafo es un "aparato que registra gráficamente la medición simultánea de varias constantes psicosomáticas, como el pulso, el ritmo cardíaco, etc., y que se utiliza para contrastar la veracidad de un testimonio".

Es un instrumento que registra las reacciones fisiológicas de una persona ante una serie de preguntas. La premisa es que mentir genera un estrés involuntario que el cuerpo manifiesta de formas medibles.

Se trata, pues, de contrastar la veracidad de unos dichos, de un testimonio.

Pero la realidad es que pese a ser una tecnología que tiene, en sus primeras versiones más de cien años, aún no hay certeza sobre su fiabilidad.

�Podría pensarse en la actualidad que un funcionario con rango de ministro, por ejemplo, pueda ser capaz de someterse a la lectura de las cláusulas de integridad de un contrato administrativo de alto valor económico bajo el uso de un polígrafo?

Me parece que no.

Para algunos puede resultar esta una idea extravagante o fantasiosa, pero creo que no lo es.

La clave es la plena fiabilidad del polígrafo, aún inexistente. Pero es el futuro, sin duda, que está a la vuelta de la esquina. Baste para ello pensar en la velocidad del desarrollo de la inteligencia artificial.

Fuente: telam

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!