25/02/2026
Los secretos que esconde la sangre de los centenarios sobre la longevidad y la protección frente a enfermedades
Fuente: telam
Una investigación suiza halló que sus perfiles sanguíneos muestran mecanismos antioxidantes y metabólicos activos, similares a los de personas más jóvenes. Los detalles del estudio
>Un análisis de sangre a Este hallazgo, realizado en el marco del estudio SWISS100, el primer proyecto de investigación suizo a gran escala dedicado a los centenarios, realizado por la Universidad de Ginebra (UNIGE) y la Universidad de Lausana (UNIL), apunta a que el secreto de una longevidad excepcional podría residir tanto en factores moleculares como en hábitos de vida saludables, dado que solo el 0,02 % de la población suiza supera los 100 años.
El equipo dirigido por Karl-Heinz Krause, profesor honorario de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra, comparó tres grupos poblacionales: 39 centenarios (de 100 a 105 años, el 85 % mujeres), 59 octogenarios y 40 personas entre 30 y 60 años.Karl-Heinz Krause explicó: “Los octogenarios permiten un análisis más detallado de la evolución de ciertos marcadores sanguíneos a lo largo de su vida y ayudan a distinguir el envejecimiento normal del excepcional que experimentan los centenarios“.
“Para 2050, la población europea de 85 años o más se duplicará y el número de centenarios en todo el mundo alcanzará casi cuatro millones”, afirmaron y advirtieron: “Este creciente número de individuos muy mayores representa un desafío demográfico global, ya que el envejecimiento es el mayor factor de riesgo para trastornos crónicos y mayor vulnerabilidad >Los científicos midieron 724 proteínas en el suero sanguíneo, incluyendo 358 marcadores de inflamación y 366 marcadores cardiovasculares, dos áreas clave para la longevidad.
“De estas 724 proteínas, 37 mostraron un resultado realmente sorprendente >“En nuestros centenarios, los perfiles de estas 37 proteínas se asemejan más a los de las personas más jóvenes que a los de los octogenarios. Esto representa aproximadamente el 5 % de las proteínas medidas, lo que sugiere que los centenarios no escapan completamente al envejecimiento, sino que ciertos mecanismos clave se ralentizan significativamente >El resultado más marcado se observó en cinco proteínas relacionadas con el estrés oxidativo causado por los radicales libres, que proviene principalmente de dos fuentes: la inflamación crónica, donde los glóbulos blancos los producen para defender el cuerpo, y las mitocondrias disfuncionales que liberan estas moléculas, cuya sobreproducción se vuelve perjudicial.“¿Los centenarios producen menos radicales libres o tienen una defensa antioxidante más potente?”, se preguntó Karl-Heinz Krause. “La respuesta es muy clara: los centenarios tienen niveles significativamente reducidos de proteínas antioxidantes clave. A primera vista, esto parece contradictorio, pero en realidad indica que, dado que el nivel de estrés oxidativo es mucho menor en los centenarios, tienen menos necesidad de producir proteínas antioxidantes para defenderse”.Otras proteínas identificadas en los centenarios muestran niveles similares a los de individuos jóvenes en funciones como la regulación de la matriz extracelular, el “cimentado” fundamental de los tejidos del cuerpo humano.También destaca la baja presencia de la interleucina-1 alfa, una proteína inflamatoria, y una conservación óptima de la DPP-4, responsable de degradar GLP-1, hormona central en el control de insulina y blanco de tratamientos modernos contra la diabetes y la obesidad.
Y completó: “Este es un mecanismo contradictorio que sugiere que los centenarios mantienen un buen equilibrio glucémico sin necesidad de producir mucha insulina >El proyecto SWISS100 —dirigido por Daniela Jopp, profesora de la Universidad de Lausana— es el primer estudio a gran escala sobre personas que han alcanzado los cien años en Suiza y aborda la longevidad desde cuatro vertientes: sociología, psicología, medicina y biología.
La comparación con el grupo de octogenarios es clave: permite distinguir entre los patrones propios de un envejecimiento normal y aquellos excepcionales asociados a una longevidad fuera de lo común. A largo plazo, estos resultados podrían abrir las puertas a nuevos enfoques terapéuticos para combatir la fragilidad en la población de edad avanzada.
Fuente: telam
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