24/02/2026
El caso de Diego Fernández Lima: la investigación ahora apunta a los padres del principal acusado
Fuente: telam
El fiscal Martín López Perrando considera que hay elementos probatorios para investigar a los progenitores de Cristian Graf, cuyo sobreseimiento fue anulado a fines de noviembre pasado. Cómo continúa la causa
>Ya pasaron más de nueve meses del hallazgo de los restos de Después de que la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones resolviera a fines de noviembre pasado la revocación del sobreseimiento y la declaración indagatoria de Cristian Graf, el principal acusado de encubrir el hallazgo de los restos de Fernández Lima, el titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 61 amplió la investigación al círculo familiar del ex compañero de colegio de la víctima: considera que hay elementos suficientes para incluirlos en el expediente.
Fuentes del caso consultadas por Infobae precisaron que esta decisión implica involucrar a todos aquellos que vivieron en la casa ubicada sobre avenida Congreso al 3.700, además de sus historias personales y otros datos de interés que puedan ser relevantes para la investigación sobre qué fue lo que pasó con Fernández Lima.Ambos informes, de acuerdo a lo que pudo corroborar este medio, arrojaron que existía una sociedad comercial entre los padres de Graf, la cual se disolvió cuando falleció el progenitor del acusado.
Martín Díaz, ahora no solo abogado de Cristian Graf, sino también de su familia; habló con este medio y aseguró que sus defendidos no están vinculados al crimen de Diego Fernández Lima. “Creo que también -el fiscal- solicitó informes al Registro Nacional de Sociedades, pero absolutamente todo lo que pidió da cuenta de personas que trabajaron de forma normal, que han hecho una sociedad comercial y que luego, la misma, al fallecer el padre de Cristian Graf, se procedió a su disolución”, afirmó.
Y en esa misma línea, criticó la decisión del fiscal López Perrando de investigar a los padres del principal sospechoso: “Toda persona ajena al hecho no tiene por qué ser investigada, pero, según la línea del fiscal, cree que hay elementos. Y, la verdad, que cada vez que sigue una línea de investigación termina en la nada, como en una calle sin salida”.Mientras el fiscal López Perrando espera los resultados de otras diligencias que ordenó en el marco de la ampliación de la investigación al círculo familiar de Cristian Graf, el pasado 18 de febrero el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 56 rechazó por segunda vez el pedido presentado por la Asociación Civil Usina de Justicia para intervenir como amicus curiae.
De esta manera, el magistrado se apoyó en el fallo que había emitido el pasado 18 de diciembre, en el cual sostiene que la figura del amicus curiae “ha sido únicamente regulada para causas que tramiten ante el Máximo Tribunal”. En ese marco, el juzgado resolvió no hacer lugar al pedido formulado por la presidenta de la asociación, Diana Cohen Agrest.
En un primer momento, Graf había sido acusado por el fiscal Martín López Perrando por encubrimiento, pero luego resultó sobreseído por el juez Litvack, en un expediente que recayó con posterioridad en la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones.
Fernández Lima fue visto por última vez con vida el 26 de julio de 1984 en la Ciudad de Buenos Aires, día en el que regresó del colegio, almorzó con su madre y le pidió dinero para viajar en colectivo.
Alrededor de las 20.30, como el adolescente no volvía, sus padres acudieron a la entonces Comisaría 39° de la Policía Federal para reportar su desaparición, donde asentaron el caso como una presunta “fuga de hogar”.Así, comenzó una búsqueda con panfletos pegados en el barrio, al tiempo que trataron de visibilizar su desaparición en los medios de comunicación. Su padre dio una entrevista por el caso en 1986 y murió sin saber el destino de su hijo.En ese contexto, se produjo un desmoronamiento de tierra desde el jardín del chalet lindero de Congreso 3742, donde vivía, desde los años ’70, el ex compañero de escuela de la víctima con su familia.
Los obreros le avisaron del hallazgo a una de las dueñas de la vivienda lindera -hermana del acusado-, al tiempo que un vecino llamó a la policía.Junto a los restos óseos, había una moneda japonesa, un reloj con calculadora Casio -fabricado en Japón en 1982-, un llavero flotante naranja con una llave, una ficha de casino, la hebilla de un cinturón, la suela de un mocasín talle 41 y una corbata tejida de uniforme colegial. Estos elementos brindaron indicios sobre la edad de la víctima y permitieron fijar la década del ’80 como la época en la que se habría cometido el crimen.
Fuente: telam
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