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18/02/2026

Cierre de FATE, en vivo: convocan a una asamblea dentro de la fábrica mientras crece la tensión en el predio

Fuente: telam

Uno de los delegados, junto a otros empleados, permanece adentro del establecimiento para resistir el cierre. Aseguran que se enteraron esta mañana por un cartel en la puerta

>La histórica fabricante de neumáticos Fate anunció este martes el Según confirmaron fuentes gremiales, en el interior de la planta permanecen trabajadores y al menos un delegado, mientras se desarrollan conversaciones informales en un clima de fuerte tensión e incertidumbre. El cierre deja paralizada una de las principales plantas del sector y abre un conflicto laboral de alto impacto, tanto por la magnitud de los despidos como por el modo en que fue comunicada la medida.

Tras el anuncio del Expectativa tenemos”, dijo Alejandro Assuma, trabajador de Fate con 21 años de antigüedad, al referirse a la conciliación obligatoria convocada por el Ministerio de Trabajo. “Pedimos al Ministerio una audiencia o que intervenga. En este momento estamos por hacer una asamblea en la puerta de la fábrica. Tenemos permanencia de los compañeros acá. La intención es abrir un canal de diálogo que nos posibilite la apertura de la fábrica o volver a nuestros puestos de trabajo”, afirmó en diálogo con Infobae en Vivo. Assuma contó que se enteraron del cierre “a las seis de la mañana, con cadenas y con un cartel que comunicaba de esa manera el cierre de la fábrica”.

El trabajador remarcó que no hubo aviso formal previo. “Habían llegado mensajes que decían que a los trabajadores les iban a llegar comunicaciones masivas, pero no llegó ninguna. El fin de semana el rumor se hizo público, pero no teníamos nada certero de que podía pasar esto”, señaló. También detalló que la planta había retomado actividad tras un período de mantenimiento: “La fábrica durante veinte días estuvo en mantenimiento, se hicieron correcciones en máquinas, se hizo todo con normalidad. No había ningún indicio de que pueda pasar esto”. Sobre el trasfondo del conflicto, recordó que en 2024 “la fábrica despidió cien trabajadores, presentó un preventivo de crisis y antes echó a treinta compañeros más”, y que el acuerdo alcanzado incluía “una cláusula de no despidos hasta junio de este año”. En ese marco, subrayó que el otro eje de tensión fue salarial: “Hace catorce meses que no teníamos aumento”, y precisó que hoy “el salario promedio de un trabajador es de un millón doscientos mil pesos mensuales”.

Los delegados llamaron a los trabajadores a ingresar a la planta de Fate para realizar una asamblea en el patio interno. Desde el alambrado, referentes sindicales convocaron a que entren más empleados, tanto de la fábrica como de otros sectores que llegaron acompañando al gremio.

“La indemnización es pan para hoy, hambre para mañana”, repetían algunos de los trabajadores mientras avanzaban hacia el interior del predio, aunque otros optaron por no ingresar ante el clima de tensión y el operativo policial. En ese contexto, también se escucharon cánticos dirigidos a la central obrera: “¿A dónde está, que no se ve, esa famosa CGT?”.

Pedro tiene 60 años y trabaja en Fate desde hace 17. Espera novedades de los delegados que permanecen dentro de la fábrica y resume su situación con crudeza: “Estoy shockeado, triste. ¿Y a mi edad qué voy a hacer? Nada. Cobrar la indemnización y tirar con eso lo más que pueda hasta la jubilación, si es que no corren la edad”. Aunque escucha a sus compañeros hablar de manejar para aplicaciones, descarta esa opción: “A mí me da miedo. Te pegan un tiro por cualquier cosa. Guardo el auto en el garaje, doy de baja el seguro y listo. Y vemos cómo tiramos, pero a mi edad estoy liquidado con este despido”.

Mario, en tanto, se enteró de su despido en la puerta de la planta, donde trabaja desde hace once años. “Un guardia de seguridad me dijo que leyera el cartel que había puesto la empresa”, cuenta. No es la primera vez: “Ya me pasó en 2014 en Paty, donde había trabajado durante 32 años como técnico de refrigeración. Y ahora de vuelta. No tengo ninguna chance a mi edad de volver a conseguir un trabajo estable”. Mientras espera definiciones del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino tras la audiencia con la empresa y la Secretaría de Trabajo, admite: “No puedo pensar mucho en lo que viene porque la cabeza se me va a cualquier lado y me sube la presión y la angustia”.

La situación frente a la fábrica de Fate se agravó en las últimas horas, cuando un grupo de personas comenzó a saltar el alambrado perimetral con la intención de ingresar al predio.

El intento se produjo mientras ya hay trabajadores dentro de la planta, en el marco de la protesta por el cierre y los despidos, lo que incrementó la tensión en la zona y activó un mayor despliegue policial tanto en el interior como en los alrededores del establecimiento.

“Estamos acá dentro de la fábrica de Fate, con un grupo de compañeros. Acabamos de ingresar porque vamos a pelear por nuestros puestos de trabajo”, afirmó uno de los trabajadores que permanece dentro de la planta. Según relató, se enteraron del cierre “al inicio del turno de las seis de la mañana, a partir de un cartel y un comunicado que sacó la patronal”, que anunció el cese de la producción y el despido de todo el personal.

“Están dejando a más de seiscientas, setecientas familias en la calle, sin el sustento económico y sin los alimentos”, advirtió, al tiempo que denunció “la militarización de todo el predio por parte de la policía de la provincia de Buenos Aires” y aseguró que “el secretario general del gremio está detenido dentro de un patrullero, dentro de las instalaciones”. El trabajador convocó a “todas las organizaciones sociales y a todos los gremios” a acompañar la protesta y remarcó que, en el marco del debate por una reforma laboral, “no podemos permitirlo: desde Fate vamos a pelear por todos los puestos de trabajo hasta que haya una solución para todos los trabajadores”.

Las conversaciones informales frente a la fábrica de Fate se concentran en un solo tema: cómo seguir tras los despidos. “Yo tengo equipo de gas en el auto, manejar para las aplicaciones va a ser mi salvavidas ahora, aunque sé que rinde cada vez menos porque hay cada vez más conductores”, dice uno de los trabajadores. No es el único que evalúa esa salida: en una ronda de diez, siete piensan en ese destino. Cuatro tienen auto propio o alguien que pueda prestarles uno “para pasar estos meses hasta que aparezca algo más estable”, define otro. Los tres restantes cuentan con ciclomotores y proyectan hacer delivery para distintas plataformas.

“Voy a tener que andar 12 horas en vez de 8 y por ahí por menos plata, y eso que nuestro sueldo ya estaba congelado. Pero hay que parar la olla en casa”, resume Alexis, que hace cinco años trabaja en la fábrica de neumáticos.

Otra de las preocupaciones que crecen mientras sube el humo de las cubiertas quemadas en la calle es por la cobertura médica. “Uno de nuestros hijos es discapacitado y, aunque tuvimos que pelear con amparos, la obra social finalmente cubre varias cosas. No sé cómo vamos a hacer con sus terapias si nos quedamos sin esa cobertura, no sé cómo vamos a hacer para que no le falte lo básico en un contexto en el que ya nos está faltando de todo”, se lamenta una de las parejas de los trabajadores en la ronda de mate de mujeres que vinieron a acompañar y contener a sus maridos.

Con el correr de las horas, las familias de los trabajadores de la planta de Fate comenzaron a acercarse a las inmediaciones de la fábrica para acompañar el reclamo y visibilizar el impacto social del cierre. Entre lágrimas y enojo, las esposas de los operarios describieron una situación económica que, según relatan, se volvió crítica mucho antes del anuncio.

Hace más de un año que esta situación se puso insostenible porque no hay paritarias. La última quincena mi marido cobró 300.000 pesos. Sacó un crédito en el banco para pagar el alquiler de nuestra casa, porque es insostenible, y aún así era el ingreso más importante de nuestra familia por lejos”, dijo Ivana, esposa de uno de los trabajadores despedidos, mientras permanecía frente al portón de la fábrica junto a otras familias.

Gabriela, cuya pareja trabaja en Fate desde hace doce años, apuntó al desgaste físico y a las condiciones laborales. “Mi marido trabaja acá hace doce años. Él y sus compañeros están permanentemente expuestos a enfermedades, desde tendinitis hasta sustancias tóxicas que pueden provocar cáncer. Dejaron todo por la fábrica, y con un comunicado a la madrugada los rajan a todos”, expresó, visiblemente conmovida. Luego agregó: “Tenemos tres hijos, uno de 14, una de 18 y la mayor de 22. Las dos más grandes estudian Abogacía en la Universidad de Buenos Aires. Mi marido les juró que va a trabajar hasta que no le dé más el lomo para que ellas puedan estudiar sin trabajar el mayor tiempo posible porque lo único que quiere es que no terminen en una fábrica como él”.

Otra de las mujeres presentes, docente de Literatura en una escuela secundaria pública de San Fernando y pareja de un trabajador de la planta de producción, describió un escenario similar en los hogares de los operarios. “En todas nuestras casas el sueldo de Fate es el ingreso más importante. Está congelado hace más de un año, pero no deja de ser el ingreso más importante en cada familia. Las familias se estuvieron endeudando para pagar los gastos más cotidianos, el alquiler, la comida, o ayudar a nuestros padres, que son jubilados que viven cada vez peor”, afirmó.

El secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de Argentina (SUTNA), Alejandro Crespo, denunció que el cierre de Fate es “intolerable” y pidió dimensionar el impacto de la decisión. “Es una fábrica que tiene ochenta años produciendo neumáticos, que atravesó todas las etapas del país. Hoy los trabajadores llegaron a las seis de la mañana para brindar su mano de obra y se encontraron con apenas unas líneas diciendo que la fábrica cerraba y que cientos y cientos de familias se quedaban sin trabajo”, afirmó en conferencia de prensa. Según detalló, el impacto alcanza no solo a los operarios directos, sino también “a los compañeros de limpieza, camioneros, repartidores y a todo un arco enorme dentro del cordón industrial más grande del país, que es el de zona norte”.

Crespo sostuvo que la empresa tiene capacidad económica para sostener la actividad y apuntó contra el contexto económico y la apertura de importaciones. “Este es un holding que tiene la espalda para arreglar este problema. Tiene todo el poder económico para solucionarlo”, afirmó, y agregó: “Hay un ingreso indiscriminado de neumáticos de cualquier tipo. Es un elemento de seguridad y se usa cualquier cosa sin ningún control. En eso se agarran las grandes fábricas para reemplazar la mano de obra por importación”. En ese sentido, aseguró que “ningún balance dio negativo” y que “ellas mismas siguen ganando dinero”.

El dirigente sindical también cuestionó la alternativa de las indemnizaciones. “En este país las indemnizaciones duran lo que dura un hielo en el desierto. ¿Dónde la van a poner? ¿En qué emprendimiento? Ya vimos en los noventa cómo terminó eso”, sostuvo. Y agregó que el cierre se produce “a días de una reforma laboral”, a la que calificó como una señal de alerta: “Este es el ejemplo del país que vamos a tener los trabajadores si no salimos a defendernos”.

En relación con la situación dentro de la planta, Crespo remarcó que el cierre “es totalmente ilegal”. “Había una cláusula que comprometía a la empresa a no realizar ningún despido hasta el 30 de junio de 2026. Y lo que nos encontramos fue un cartel con el cierre de la fábrica”, señaló. También cuestionó la presencia policial en el predio: “Teníamos a la Policía Armada dentro de la fábrica en un momento de crisis como este. Denunciamos ese hecho. ¿Los trabajadores no tenemos derecho a estar acá defendiendo nuestro puesto de trabajo?”.

Consultado sobre las medidas de fuerza, el titular del SUTNA fue categórico. “Vamos a hacer todas las acciones necesarias, posibles e imposibles para lograr que cada compañero vuelva a su puesto de trabajo y se reabra esta fábrica”, afirmó. Y añadió: “Vamos a defender los puestos de trabajo hasta el final. Lo estamos haciendo ahora mismo. Nos vamos a mantener adentro y afuera de la planta accionando hasta que esta fábrica vuelva a abrir sus puertas”.

Crespo también convocó a otras organizaciones sindicales y a la CGT. “Llamamos a todas las organizaciones obreras y a la CGT a que se hagan presentes. Si una fábrica histórica cierra de esta manera, lo que le espera al resto de los trabajadores del país es gravísimo”, advirtió. Finalmente, insistió en que la responsabilidad recae tanto en la empresa como en el Estado: “La parte macroeconómica la maneja el Gobierno y la parte de inversiones la maneja la empresa. Tienen que ponerse de acuerdo y resolver esto, porque los trabajadores no lo vamos a permitir”.

Según un parte de la Estación de Policía Departamental de Seguridad (EPDS) de San Fernando, alrededor de 15 empleados de Fate, entre ellos el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de Argentina (SUTNA), Alejandro Crespo, ingresaron al predio “tras realizar un corte sobre el alambrado perimetral, con intenciones de tomar la fábrica”.

El informe señala que personal policial intervino y logró dispersar “con estruendo” al resto de los empleados y la interceptación del dirigente gremial, quedando todos en el interior de la planta. Además, se dispuso custodia policial en el perímetro para evitar nuevos ingresos y, tras la consulta con el fiscal correccional Alejandro Fuenzalida, se labraron actuaciones caratuladas como “turbación de la propiedad”, sin que se adoptara temperamento alguno contra las personas identificadas al momento.

Fuente: telam

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