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13/02/2026

Revelan que una luna de Saturno podría haberse formado por una impactante colisión de satélites

Fuente: telam

Las simulaciones sugieren que un choque violento entre antiguos cuerpos celestes en el entorno de ese planeta pudo ser el evento decisivo

>La hipótesis de que Titán, la luna más grande de El modelo rompe con las explicaciones tradicionales, poniendo el foco en la violencia primordial que habría marcado el desarrollo del sistema de Saturno hace cientos de millones de años.

La teoría, liderada por el científico Matija Ćuk y aceptada para publicación en la revista Planetary Science Journal, plantea que el enigma del origen de los anillos y la estructura de Titán está intrínsecamente ligado a episodios de destrucción y ensamblaje de antiguos satélites. Según el documento El estudio indica que este proceso no solo alteró a las grandes lunas, sino que produjo secuelas visibles a escala del sistema. Una de las claves para reconstruir este escenario la aporta Hiperión, el satélite menor y más irregular de Saturno, cuya órbita mantiene una relación de resonancia con la de Titán. “Hiperión, la más pequeña de las lunas principales de Saturno, nos proporcionó la pista más importante sobre la historia del sistema”, afirmó Ćuk, del Instituto SETI.

El científico relata que en las simulaciones realizadas, Hiperión era con frecuencia eliminada, y solo en contados casos sobrevivía intacta. El hecho de que la resonancia entre Titán e Hiperión sea joven, de apenas unos pocos cientos de millones de años, coincide con la estimación temporal en que se habría producido la desaparición de una luna adicional en Saturno.

Sin embargo, las mediciones recogidas por Cassini revelaron que la masa de Saturno se concentra más en su centro de lo que se suponía, alterando el ritmo de giro y desacompasando la precesión con respecto a Neptuno. Un grupo de investigadores del MIT y la Universidad de California en Berkeley sugirió entonces que Saturno poseyó en el pasado una luna adicional: oportunamente expulsada tras un encuentro cercano con Titán, esa luna pudo desintegrarse y dar origen a los anillos.

La hipótesis sostiene que Titán nació al fusionarse un “proto-Titán”, de tamaño cercano al actual, con un “proto-Hiperión”, bastante menor. Tal encuentro habría borrado la mayoría de los cráteres antiguos del satélite mayor, lo que explica la escasez de impactos registrada en su superficie. La rápida circularización de la órbita actual de Titán, previamente excéntrica, es un vestigio de esa reciente perturbación.

Antes de la fusión, el antiguo “proto-Titán” podría haber sido similar a Calisto, la gigantesca luna de Júpiter: cubierto de cráteres y carente de atmósfera. La unión con “proto-Hiperión” transformó radicalmente a Titán, dotándolo de su aspecto y dinámica actual.

Durante años, la explicación dominante adjudicó a la influencia del Sol el desencadenamiento de una colisión entre lunas internas. El estudio reciente, no obstante, demuestra que el propio devenir orbital de Titán, ahora ampliado y perturbado, pudo haber operado como fuerza desestabilizadora de las lunas de menor tamaño. La clave reside en el fenómeno de resonancia orbital: cuando las órbitas de dos lunas coinciden en una fracción específica, sus interacciones gravitatorias se intensifican. Dicha situación, lejos de ser constante, se produce cuando la órbita de Titán se expande lo suficiente, forzando a las lunas internas a cambiar elípticamente hasta tocarse. El efecto para esos diminutos cuerpos es devastador: “El resultado para las lunas más pequeñas afectadas podría ser catastrófico: sus órbitas se alargan, provocándolas a colisionar con sus vecinas”, afirma el documento.

De cara al futuro, la misión Dragonfly de la NASA, actualmente programada para llegar a Titán en 2034, podría ser decisiva. Este novedoso octocóptero impulsado por energía nuclear, diseñado para explorar la superficie de Titán, permitirá analizar con detalle la geología y la composición química del satélite. Además de iluminar el pasado tectónico y atmosférico de la luna, Dragonfly podría aportar “evidencia de que Titán fue el resultado de una colisión masiva con una luna hace 500 millones de años”, según plantea el estudio.

Fuente: telam

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