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12/02/2026

Tenía 12 años, se fue de campamento a Neuquén y murió luego de que se le cayera un arco de fútbol encima: “Era evitable”

Fuente: telam

En enero pasado, Joaquín Stefano Gatto jugaba con un grupo de exploradores en Junín de los Andes cuando una estructura cayó sobre su cuerpo y lo dejó inconsciente. Tras la donación de sus órganos, su familia impulsa una ley para que todos los arcos del país estén fijados al suelo

>Sucedió el domingo 4 de enero. Serena Campos Lobos (46) pedaleaba desde su casa en Ramos Mejía rumbo al trabajo cuando sonó el celular. Faltaban quince minutos para las 14 y la noticia que recibió la desesperó: su hijo Joaquín (12) había tenido un accidente y lo estaban trasladando de urgencia a un hospital de alta complejidad en San Martín de los Andes, Neuquén.

Cuatro horas después de ese llamado, Serena y su marido, Adrián Gatto (40), estaban en Aeroparque. Consiguieron dos pasajes para volar esa misma tarde, aunque por separado. Ella salió a las 18; él, a las 20. Les dijeron que fueran a Neuquén porque planeaban trasladarlo a una terapia intensiva pediátrica que hay allí. Pero cuando Serena estaba en viaje, el cuadro de Joaquín se agravó y debieron operarlo de urgencia. “Se moría”, les dijeron.

A un mes y siete días del trágico hecho, sus padres impulsan un proyecto de ley para que los arcos deportivos estén obligatoriamente fijados al suelo. “Esto era completamente evitable. La pérdida de un hijo es un vacío que no tiene… no tiene palabras. Es inimaginable el dolor”, le dicen a Infobae.

Adrián y Serena son una familia ensamblada. Ella trabaja como administrativa en el Hospital Durand por la mañana y como cajera en un supermercado por la tarde; él es vendedor en la misma sucursal. Aunque ambos tienen hijos mayores de relaciones anteriores, Joaquín era el único que compartían y con quien convivían en su casa de Ramos Mejía. Entre los dos, cuentan, se turnaban para llevarlo y retirarlo de la escuela, la N°126 “Prof Daniel Daleffe”.

“Joa era fanático del Fortnite. Le gustaba jugar al fútbol y grabar videos para TikTok. Soñaba con ser un youtuber famoso”, cuenta Adrián. Juntos disfrutaban de mirar capítulos de Demon Slayer, una serie de manga y animé japonés. “En el último tiempo, había empezado a escucharla en su idioma original, en japonés”, agrega.

Joaquín llegó a los Exploradores de Don Bosco hace dos años. No estudiaba allí, pero el grupo lo entusiasmó. Adrián había sido explorador cuando era chico y quiso que su hijo viviera esa experiencia. “Lo animamos para que vaya y expanda su círculo de amigos. Es un lugar sano para estar”, explica.

El campamento se realizó en el predio del Colegio Salesiano Ceferino Namuncurá, en Junín de los Andes. Habían viajado 190 chicos y la estadía estaba prevista por ocho días. “Viajaron el 3 de enero, llegaron el 4, bajaron las cosas del micro, armaron las carpas y se pusieron a jugar”, repasa Serena. Mientras los coordinadores organizaban la siguiente actividad, Joaquín se colgó del travesaño de un arco de fútbol. La estructura cedió y cayó sobre su cuerpo. El golpe fue directo en el tórax y lo dejó inconsciente.

Según la reconstrucción de sus padres y la información preliminar incorporada a la investigación, el arco no estaba fijado al suelo. Medía aproximadamente ocho metros de largo por dos de alto y estaba construido con caño tubing de siete centímetros de diámetro. “Una persona sola no lo podía levantar, era muy pesado”, describen.

Ante la gravedad, lo derivaron en código rojo al hospital de San Martín de los Andes, con custodia policial. Ingresó directamente a terapia intensiva. Allí los médicos constataron una laceración de dos centímetros en el corazón y lo operaron de urgencia para colocarle un catéter cardíaco.

—¿Qué recuerdan del momento en que pudieron verlo por primera vez?

—¿Cómo fue la decisión de donar los órganos de Joaquín?

—Ese 3 de enero, ¿qué se dijeron antes de que subiera al micro?

Serena: Yo, el “Te amo” se lo decía todo el tiempo. Ese día fue lo mismo. Lo abracé y le dije: “Te amo mucho. Cuidate. Portate bien. Hacé caso. No te separes del grupo”. Las recomendaciones que da una mamá. Todas menos: “No te cuelgues de un arco”. Eso nunca me lo imaginé. Lo despedimos con un abrazo y regresamos con sus cenizas en una urna.

Adrián: La idea fue de ella. Lo sintió.

Adrián: Sí, buscando información encontramos cinco casos en 2025. Y, en Serena: Si la gente quiere apoyarnos, tenemos una cuenta en Instagram, leyjoaquin_, y en TikTok, ley_joaquin, para que esto se visibilice y no quede en la nada. Sé que Joaquín va a salvar muchas vidas.

Fuente: telam

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