Miércoles 11 de Febrero de 2026

Hoy es Miércoles 11 de Febrero de 2026 y son las 03:27 ULTIMOS TITULOS:

11/02/2026

El horroroso crimen de Mia Aguirre, la niña torturada y violada por su padrastro: un fallo que cierra el caso

Fuente: telam

La Corte Suprema dejó firme la condena a 45 años de prisión para Sergio Nicolás Argañaraz por el asesinato ocurrido en Berisso, en 2014

>Mia Aguirre tenía tres años cuando ingresó sin signos vitales al Hospital de Niños de La Plata en agosto de 2014. Presentaba hematomas en todo el cuerpo, fracturas en brazos y costillas, lesiones recientes y antiguas, y signos de abuso sexual. Heridas espantosas que marcaron su corta y sufrida vida.

Primero, su madre, Cecilia Mailén Cabrera, y su padrastro, Sergio Nicolás Argañaraz, dijeron que Mia se había lastimado jugando con chanchos, luego que se había caído de un caballo, y más tarde que se había ahogado con comida y la habían golpeado para reanimarla.

En diciembre de 2021, el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de La Plata sentenció a Argañaraz a 45 años de prisión por homicidio simple en concurso real con abuso sexual agravado por acceso carnal contra una menor de 18 años, aprovechando la situación de convivencia.

Por su parte, a la madre de Mia la declararon culpable de homicidio calificado por el vínculo, aunque los jueces del TOC N°1 platense consideraron circunstancias extraordinarias de atenuación, ya que se encontraba en una situación de violencia de género y vulnerabilidad.

Según aquel fallo judicial de 2021, Mia recibió reiterados golpes y maltratos. Los médicos que la atendieron describieron un cuadro de maltrato infantil severo y un abuso sexual violento. La autopsia confirmó que la pequeña murió por un paro cardíaco causado por el dolor extremo de los golpes, que derivó en un shock neurogénico, y que tenía una grave lesión en sus partes íntimas.

Durante el juicio, personal médico, asistentes sociales y psicólogos también aportaron sus testimonios que sirvieron para reconstruir la vida de Mia y el contexto en el que ocurrió el crimen.

Mia pasó casi toda su vida al cuidado de su abuela materna. Pero en un momento, Cecilia Cabrera denunció a su propia madre por maltratos hacia la niña. A partir de esa denuncia, el Juzgado de Familia resolvió devolverle la tenencia de Mia a Cabrera, decisión que fue cuestionada por varios integrantes de la familia. Poco después llegó el crimen.

El fallo detalló que Cabrera, si bien era víctima de violencia de género, también participó activamente en situaciones de maltrato hacia su hija.

Toleró, consintió y no evitó que ello ocurriera, a la par que también infringió –en forma activa- reiterados maltratos a su hija >Sin embargo, la Justicia reconoció que existía una exigibilidad parcial respecto a sus deberes como madre debido a la situación de sometimiento en la que vivía.

La evidencia forense jugó un papel clave en el proceso. Los peritos confirmaron la presencia de ADN masculino en prendas de la niña, compatible con el linaje paterno de Argañaraz. En el juicio, los médicos señalaron que las lesiones no podían explicarse por caídas accidentales o maniobras de reanimación, y que el cuerpo de Mia mostraba signos de sufrimiento prolongado.

Tras esos fallos, la defensa de Argañaraz presentó una queja ante el máximo tribunal penal. Finalmente, los jueces Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti rechazaron la presentación por inadmisible, por aplicación del artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

Fuente: telam

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!