10/02/2026
“¿Cuánto vale tu libertad?“: otro audio de la banda de estafadores que extorsionó al soldado de Olivos
Fuente: telam
El llamado refleja el modus operandi de la organización delictiva de los internos que usaban perfiles falsos y amenazas para exigir transferencias de dinero bajo presión psicológica constante
>—Hola, buenas tardes, Iván, ¿me escuchás?
—Bueno, de este lado te habla el subteniente a cargo de la DDI de San Justo. Te comento el motivo de mi llamada. Aproximadamente en 5 minutos tengo a la madre de una menor de edad radicándome una denuncia en tu contra. Manifiesta que usted está manteniendo conversaciones con su hija menor de edad... Bastante comprometedor de tu parte.
Con ruidos de moduladores de la Policía de fondo y un discurso acelerado para abrumar que solo se frena en momentos clave, el preso Tomás Francavill, el jefe de la banda que se hacía pasar por un subteniente y que le robó la identidad a un oficial porteño; amedrentaba a su víctima con frases como “detención de cumplimiento efectivo”, “acusando es pedofilia”, “grooming, este es un delito informático porque fue cometido a través de redes sociales con una aplicación de chicas, Evermatch y WhatsApp”.
Y ahí empieza a aflojar en su discurso para pedirle plata: primero le pinta el panorama negro, después le dice cómo zafar -de algo que en realidad no existe- y el costo económico para evitarse el problema, un método clásico de las estafas virtuales.
“Esto es así. Yo lo que voy a hacer por vos es esto: mando a la madre a la casa... rompo las actas, las planillas y hacemos como que no pasa nada. Pero esto es así. Una mano lava la otra y con las dos nos lavamos la cara, Iván.... ¿Cuánto vale tu libertad, Iván?“, le lanza mientras la presunta víctima ya se dio cuenta de lo que pasa y deja de prestarle atención.Pero el extorsionador insiste; a veces se enoja, otras se pone en modo conciliador. Abrumarlo es el método para no darle tiempo a pensar. “Tu libertad y tu reputación están en mis manos”, le repite y le pregunta cuánta plata tiene en cuentas bancarias y billeteras virtuales disponible. El interlocutor le responde: 27 mil pesos. Y el extorsionador acepta y le dice que le va a pasar el alias de su secretaria. Incluso se lo manda y le pide el comprobante de la transferencia.Gómez había dejado una nota y su celular fue clave. Así se descubrió que la banda de Francavilla, condenado y preso en el penal de Magdalena, estaba detrás de su muerte.
Fuente: telam
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