09/02/2026
“El pibe se borró”: las llamadas al soldado antes de su muerte en la Quinta de Olivos y las escuchas a la banda
Fuente: telam
La investigación para detener a los sospechosos detrás del suicidio de Rodrigo Gómez incluyó 55 días de intervenciones a ocho líneas que revelaron un macabro negocio regenteado desde el penal de Magdalena
>El teléfono celular de La investigación, a cargo de la jueza Sandra Arroyo Salgado y la División Homicidios de la PFA, terminó este lunes con el arresto de siete sospechosos, acusados de estafar a Gómez con un elaborado engaño tras atraerlo con un falso perfil en la app de citas Evermatch.
Según la causa, los estafadores lo convencieron de que intentaba entablar una relación con una menor de edad. Poco después, fue contactado por la falsa madre de la chica, así como por un ficticio policía de la Ciudad. Poco después, comenzaron las extorsiones.La pericia al teléfono también sacó a la luz una serie de llamados y mensajes de WhatsApp entre Gómez y la banda, que comenzaron, al menos, el 15 de diciembre a las 12 y terminaron ese mismo día a las 18:38. Luego, ese análisis derivó en 55 días de escuchas telefónicas, enfocadas en ocho líneas diferentes.
Un llamado realizado el 15 de diciembre a las 17:24 duró poco más de 10 minutos. De inmediato, el soldado pagó $213 mil a una cuenta ligada a la familia de Iara Cosentino, pareja de Francavilla y detenida en las últimas horas, acusada de ser una de las recaudadoras junto con Karen Cufré, novia de Mauricio Areco Duarte.El soldado realizó otros tres pagos en la hora siguiente. Cada vez que pagaba, enviaba el comprobante. Hubo otro contacto, una comunicación de cuatro minutos, realizada a las 18:25.El soldado Gómez, exprimido hasta la muerte por ladrones presos y sus cómplices, pagó $1,4 millones en poco más de una hora.
La banda del penal de Magdalena funcionaba con un doble comando. Francavilla y Duarte Areco, según la investigación, operaban con sus propios brazos, con sus novias como principales operadoras en la zona oeste del conurbano. La banda, según descubrieron los detectives de la División Homicidios de la PFA, habría engañado a varias víctimas; Gómez fue un blanco operado por el sector de Francavilla.Las escuchas del caso incluyeron a Francavilla mismo. El delincuente, desde su celda, se comunicaba con una mujer que no era su novia. Afirmaba que le había quitado casi un millón y medio a una víctima de Formosa y que, luego, esta víctima “se borró”.
Fuente: telam
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