08/02/2026
El Super Bowl será el escenario de una campaña para prevenir una enfermedad silenciosa
Fuente: telam
La multitudinaria audiencia del evento más esperado en Estados Unidos servirá para generar conciencia sobre la importancia de detectar a tiempo el daño renal y cardiovascular
>El Super Bowl, el evento deportivo más visto del año en Estados Unidos, y esperado por el mundo entero, servirá este domingo como plataforma para una campaña global que busca poner en primer plano la salud renal y cardiovascular.
En el centro del mensaje aparece una herramienta sencilla pero poco utilizada: la prueba de albúmina-creatinina en orina, clave para identificar riesgos ocultos y evitar complicaciones graves. En un contexto donde enfermedades como la hipertensión y la diabetes avanzan en silencio, la campaña apunta a reinstalar el valor de los controles médicos de rutina y a fomentar una cultura preventiva que puede marcar la diferencia en la vida de millones de personas.
La campaña presentada durante el Super Bowl busca incentivar tanto a pacientes como a profesionales de la salud a considerar la prueba de albúmina-creatinina en orina dentro de los controles médicos anuales para quienes presentan factores de riesgo. Promover el diagnóstico temprano y fomentar el diálogo con el médico forman parte de una tendencia internacional destinada a reducir los casos no detectados y evitar daños irreversibles.
Según datos del estudio RENATA 2, una investigación epidemiológica clave en Argentina que actualizó datos sobre la prevalencia, conocimiento, tratamiento y control de la hipertensión arterial, alrededor de cuatro de cada diez argentinos de entre 30 y 79 años padecen de presión arterial alta, y cerca del 40% desconoce su diagnóstico.
Además, la diabetes tipo 2 impacta a uno de cada diez adultos mayores de 18 años, de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, por lo que son las principales causas de enfermedad renal crónica e ingreso a diálisis en el país.El daño provocado por estas enfermedades suele pasar inadvertido durante años. Los especialistas advierten que se trata de un proceso progresivo y silencioso que, si no se detecta a tiempo, puede derivar en complicaciones graves para las personas y en altos costos para el sistema de salud. La consulta médica y los controles periódicos permiten actuar antes de que aparezcan síntomas.Por ese motivo, subrayó, “la presencia de albúmina en orina es un potente predictor tanto de daño renal como cardiovascular. Su utilidad es tan significativa que las principales sociedades científicas nacionales e internacionales vinculadas al riesgo renal y cardiovascular, recomiendan su medición en personas con hipertensión arterial, diabetes, obesidad, enfermedad cardiovascular o antecedentes familiares de enfermedad renal crónica, entre otros. Dentro de un enfoque integral de salud cardiorrenal, la RAC debería realizarse al menos una vez al año, especialmente en quienes presentan estos factores de riesgo”.
Pese a su eficacia, la prueba RAC permanece subutilizada en la práctica clínica en Argentina. Miles de personas podrían vivir durante años con daño renal no diagnosticado, accediendo al tratamiento cuando la enfermedad ya ha alcanzado fases avanzadas y las opciones son limitadas. Este retraso en el diagnóstico representa un alto costo sanitario, debido a la necesidad de terapias de sustitución renal, hospitalizaciones y procedimientos cardiovasculares complejos.
La Dra. Papaginovic Leiva recordó que la hipertensión arterial, la diabetes tipo 2 y la obesidad son las causas principales de daño renal crónico, y que la evolución silenciosa de estas enfermedades afecta tanto a las personas como a la capacidad de respuesta de las instituciones médicas.La relación entre el daño renal y el cardíaco es objeto de investigación de centros referentes como Cleveland Clinic y Hospital Clínic Barcelona. Según la institución estadounidense, cerca de 64 millones de personas en el mundo conviven con insuficiencia cardíaca y hasta el 60% de los pacientes cardíacos crónicos presentan una enfermedad renal asociada.
El Hospital Clínic Barcelona señaló que factores como la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol alto, el tabaquismo y la obesidad deterioran ambos órganos. Cuando estos factores de riesgo persisten a lo largo del tiempo, tanto el corazón como los riñones pueden llegar a fallar juntos.
Fuente: telam
Compartir
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!



