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08/02/2026

Habló por primera vez el empleado de hotel acusado de venderle cocaína a Liam Payne: “Soy un chivo expiatorio”

Fuente: telam

Ezequiel Pereyra, hoy bajo arresto domiciliario, habla por primera vez tras pasar casi un año preso en el penal de Marcos Paz. Su relato del caos del cantante en Palermo, los presos famosos que conoció y su pedido para volver a trabajar y estudiar

>“De acá no puedo pasar”. Ezequiel David Pereyra sonríe al decirlo, como si ese límite en su puerta fuera un triunfo. Lo es, en cierta forma. El joven de 22 años volvió a fines de diciembre pasado con su familia tras pasar casi once meses preso en el penal de Marcos Paz. El Tribunal N°30, que se encargará de enjuiciarlo, le otorgó el arresto domiciliario, con una tobillera atada a su pierna izquierda.

Su madre y sus hermanos lo rodean en el encuentro. Pereyra relata que era el único de ellos con un trabajo en blanco en octubre de 2024, cuando era un empleado raso de limpieza y mantenimiento en el hotel CasaSur de Palermo.

Payne fue llevado a rastras a su habitación por personal del hotel minutos antes de su muerte; Pereyra, en ese momento, ni siquiera estaba al tanto del caos que ocurría. Terminaba su día en el subsuelo del lugar, empacaba sus herramientas para volver a casa.

El empleado de mantenimiento sabría después que Payne armó su bolso con su computadora Mac y sus lápices de dibujo, se montó al balcón y cayó, según la investigación del fiscal Andrés Madrea y la jueza Laura Bruniard. Un impacto en la parte trasera del cráneo lo quitó de la vida. Todo, en medio de una crisis de salud mental, provocada por la interacción en su sistema del alcohol y la sertralina, un potente psicofármaco con el que intentaba controlar su adicción a la cocaína.

Madrea investigó su causa de forma exhaustiva. Analizó 800 horas de filmaciones de cámaras de seguridad. Allí fue donde encontró a Pereyra, en su entrega de room service. El empleado de mantenimiento le entregó ocho botellas de whisky, tamaño minibar, el lunes 14 a las 20 horas. Casi 400 mililitros de bebida. Allí, aceptó un billete de cien dólares, lo que creyó que era una propina.

Varios testimonios complicaron a Ezequiel, de acuerdo al procesamiento firmado por la jueza Bruniard. Entre ellos, el de un compañero del CasaSur que declaró en su contra, junto con un chofer de aplicación que lo llevó de vuelta a Lomas de Zamora en la noche del lunes 14. La pericia al teléfono de Payne reveló que el cantante tenía la dirección de Pereyra en su iPhone. Pereyra, según él mismo admitió en la causa, volvió de Lomas de Zamora para entregarle una bolsa de cocaína al cantante.

Así, el empleado de mantenimiento enfrentó un pedido de captura y se entregó el 6 de enero de 2025. Fue trasladado a Marcos Paz una semana más tarde. Grassi y Martín, sus superiores jerárquicos, señalados en la causa por fallar en llamar al tiempo al 911 para asistir a Payne entre otras presuntas negligencias, fueron sobreseídos con el correr de los meses por la Cámara Criminal y Correccional.

Al sobreseer a los tres, los jueces determinaron que Payne, básicamente, era libre de destruirse a sí mismo.

Sin embargo, el joven de Lomas de Zamora y El juicio en contra de Paiz y Pereyra -aún sin fecha de comienzo- será por el delito de entrega de estupefacientes a título oneroso, una calificación que le impidió a Bruniard -según su razonamiento- procesarlos sin prisión preventiva, al contrario de Grassi, Martín y Nores. Si son hallados culpables, podrán ser condenado a una pena de 4 a 15 años de prisión, igual que un capo narco.

Pereyra, sin embargo, está lejos de ser un narco de carrera, para empezar. Ni siquiera hace falta un estudio ambiental para determinarlo; una simple mirada al domicilio de su familia alcanza.

Su historia -siempre según él mismo- es lineal, sencilla, marcada por la verticalidad del dinero: un empleado de última línea de Villa Albertina que cedió al berrinche de medianoche de una estrella pop. Luego, esa estrella pop lo arrastró a una celda.

-¿Cómo fue tu primer contacto con Liam Payne?

-¿Quién te envió a la habitación?

-¿De quién dependía tu supervisor? ¿De Gilda Martín o de Esteban Grassi, que fueron procesados en la causa y luego sobreseídos?

-¿Cómo fue la reacción de Liam cuando te conoció? ¿En qué estado estaba?

-¿Lo notaste violento, agresivo con el personal?

-O sea, estaba catalogado como un huésped de riesgo.

-¿Cuándo y dónde te pide que le consigas cocaína?

-¿Los cien dólares?

-¿Por qué?

-Payne tenía tu dirección en su teléfono, según la pericia al aparato y según consta en tu procesamiento.

Así, en medio de toda esta secuencia, Ezequiel consiguió cocaína en su barrio para Payne y regresó a Palermo. La jueza Bruniard descreyó de la versión de la propina. Un empleado del hotel declaró que “Pereyra le dijo, el 14 de octubre, que compraría droga para un huésped del hotel y que contaría para ello con cien dólares”, según escribió la magistrada en su procesamiento.

Volvería a ver al cantante el miércoles 16, horas antes de su muerte, mientras Liam recorría los ascensores del CasaSur, errático. Ezequiel cargaba sillas en un ascensor. Payne le dio la mano en plena tarea, en un tironeo. Después, el ex One Direction comenzó a morir. “Tenía una cuchara en su mano”, completa Pereyra.

Los once meses en Marcos Paz fueron al menos intensos, asevera Ezequiel, que, según su ficha, nunca había pasado siquiera por una comisaría en su vida. “Estaba en un pabellón de población”, separado de internos reincidentes. Su familia, que perdía un sueldo esencial, debía ahora apoyarlo y visitarlo. Su novia siguió junto a él. “La convivencia ahí adentro fue complicada. Se sufre el encierro, se sufre mucho. Somos muchas personas que estamos en esa misma situación y tenemos que ser fuertes”, continúa.

-¿Sentís que sos un chivo expiatorio en esta historia porque alguien tiene que pagar por esto, para la familia de Liam Payne, para la prensa internacional?

El juez Sergio Paduczak, titular del Tribunal N°30, le dio la prisión domiciliaria justo a tiempo para pasar el último Año Nuevo con su familia. “Si cometí un error, ya lo pagué. No quiero que esta historia me defina”, sigue Pereyra. Espera, tal vez, ser condenado por tiempo cumplido y que la causa se cierre. Cheryl Cole, la ex pareja de Payne, madre de su hijo Bear, es querellante en la causa; sus abogados, por ejemplo, no se opusieron a la prisión domiciliaria de Ezequiel.

Su ficha, antes de que Liam Payne llegara a su vida, estaba totalmente limpia.

Fuente: telam

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