Jueves 5 de Febrero de 2026

Hoy es Jueves 5 de Febrero de 2026 y son las 22:23 ULTIMOS TITULOS:

05/02/2026

Los presos políticos de Venezuela: la libertad y la fuerza

Fuente: telam

Nunca se podrá olvidar la destrucción del país que hizo la dictadura Venezolana

>Hemos pasado mucho tiempo intentando encontrar una justicia diferente, una que no permitiera la existencia de presos políticos, una que restaurara una energía moral continua; fracasamos en cada intento, y todos condujeron al mismo resultado: las dinámicas autoritarias encontraron siempre grados de permisividad y de indulgencia. Mientras Venezuela intentaba deshacer su propio orden social, político y económico, otros liderazgos políticos se lo tomaban en serio, como si fuera un proceso que podía llevar a Venezuela al definitivo desarrollo. Miles y miles de presos políticos, torturados y ejecutados pagaron ese precio.

Las acciones de Trump en Venezuela y en Irán, así como pegaron duro en la psicología dictatorial de esos países, su efecto sobre otros Estados autoritarios como Cuba y Nicaragua también desencadenó la posibilidad de justicia, el desenlace que libera presos políticos, pero la energía que da a la democracia la liberación de los presos políticos dependerá de los principios del sistema, de la capacidad de construir Derechos a partir de allí y de la intensidad de la justicia en cada país, depende de la sociedad construida por el sistema y de la toma de decisiones políticas que puedan hacer sustentables estas liberaciones. La práctica política depende de esto, porque si la justicia se presenta en forma de liberación de presos políticos, todavía falta que las personas sean amparadas por la justicia, cada una con pleno goce de sus derechos, signo de igualdad, causalidad de las garantías fundamentales. Esta es una justicia que ha sido imperfecta desde el punto de vista del procedimiento, pero la excarcelación ha sido justicia para muchos en este contexto. Y también debemos tener en cuenta que los cambios políticos, en la región o en los Estados Unidos, pueden cambiar el contexto.

Tomar acciones que induzcan la liberación de los presos políticos contribuye directamente a la causa de la democracia venezolana. Ese esfuerzo equivale prácticamente a aplicación de la justicia, no solo a los presos políticos que dejan las celdas, sino como pega en la radiación autoritaria jerárquica que se propaga por el sistema político; la justicia está torturada, los presos políticos también. Este fue el mérito de la acción de Trump, no un cambio de política, sino la acción, porque la misma es lo único que produce efecto real sobre las dictaduras.

Quien impone autoritarismo en el orden social de su país debe ser quien tiene más que perder; la reputación de los dictadores cubanos, venezolanos y nicaragüenses se construyó sobre el viejo paradigma de violación de los derechos humanos, el mismo que las dictaduras de los 70 del cono sur, sus intuiciones están entrenadas en el fascismo para la toma de decisiones, toda su identidad está invertida en una visión que amenaza a la sociedad y al individuo. Estos dictadores amenazan al disidente porque se resisten a él, porque los disidentes los minimizan, los consideran como lo que son, aberraciones humanas y políticas.

Las ideas sobre la democracia, la justicia y los presos políticos, siempre tienen un largo camino por recorrer antes de convencer. Venezuela estaba en medio de una crisis de derechos humanos, pero mientras los presos políticos estaban entre las paredes de los peores centros de tortura, nos encontrábamos con los indiferentes a la justicia política; la frecuencia de la justicia demoró mucho en ser sintonizada. TODAVÍA HAY HOY QUIENES AGRADECEN A LOS CARCELEROS Y TORTURADORES Y SE OFRECEN PARA COOPERAR CON ELLOS. Hay gente que olvida que la política y los políticos para servir mejor tienen que ser dignos y que ello conlleva asumir posiciones de dignidad institucional y personal.

Enfrentarnos a crímenes de lesa humanidad y a la persecución política todavía es demasiado fuerte. Es la realidad de hoy. Ojalá fuéramos un continente que no tuviera crímenes de lesa humanidad, pero la realidad es más triste, más hiriente, más avergonzante, todavía tenemos esa clase de crímenes impunes en nuestra región. Todavía tenemos a quienes pretenden hacer como que ignoran eso.

La necesidad de liberar a los presos políticos debe ser parte de la realidad que no negocia, sino impone y la política mundial lo hizo, una vez ordenada no debería volver a ser desordenada ni siquiera por el proyecto que la ordenó. Ni por los intereses detrás del proyecto que la ordenó. Los Estados autoritarios (y otros también) no hacen que algo bueno pase porque sean inteligentes o porque terminan teniendo buenas intuiciones o intenciones, los Estados hacen lo que debe ser solo porque su realidad lo exige.

Venezuela necesita encontrar un nuevo paradigma democrático mientras resuelve la liberación de los presos políticos, necesita reencontrar su propósito como país, necesita avanzar en capacidades institucionales hoy completamente destruidas y que los continuadores del régimen no están en condiciones de implementar y ni remotamente de lograr. Las políticas de Derechos Humanos necesitan instituciones fuertes para su implementación y necesitan definitivamente un compromiso distinto que el que pueden dar los continuadores del régimen.

Además, en definitiva, quien impone el orden internacional llevó al régimen a que o bien acepta el cambio o cae. Venezuela optó por la aceptación. De un lado y del otro. Ambas posturas, la de la oposición a la dictadura o la de los continuadores del régimen son comprensibles, pero ninguna cambia los principios. Por lo tanto, esto es lo que se ha aprendido de la lucha por la democracia, cuando tus acciones son radicales, cuando tus valores exigen conclusiones que contradicen tu intuición ideológica no te resistas, no busques una explicación que te haga un mero artificio retórico-político, existe la obligación moral de ser fiel a esos principios de democracia y Derechos Humanos.

Asimismo, hoy se debería estar exigiendo por todos los Estados el retorno de la CIDH a la Venezuela para informar sobre la situación de los presos liberados y los que aún están en prisión. María Alejandra Aristeguieta reclamaba el ingreso de la Misión de Determinación de Hechos de UNHRC a ese respecto, lo cual también constituye un camino posible y que daría igualmente certezas.

Fuente: telam

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!