02/02/2026
Cómo el cambio climático intensifica el avance de los incendios forestales
Fuente: telam
El calentamiento global modifica factores que determinan la propagación del fuego, prolonga las temporadas de riesgo y agrava sus consecuencias
>La Las investigaciones científicas y el monitoreo internacional coinciden en que el cambio climático intensifica la frecuencia, la extensión y la gravedad de los incendios forestales. Temperaturas más elevadas, sequías prolongadas y temporadas de fuego más largas configuran un escenario crítico. Las emisiones de gases y partículas liberadas por los incendios, a su vez, alimentan la crisis climática, consolidando un círculo vicioso que la comunidad global aún no logra detener.
Expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la NASA documentan un cambio histórico en la dinámica de los incendios forestales. Según Amy Duchelle, oficial forestal de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el aumento de estos eventos se vincula a tres factores: mayor disponibilidad de materiales combustibles, condiciones climáticas cálidas y secas, y fuentes de ignición. “Vemos que los patrones están cambiando ahora en términos de intensidad, frecuencia y duración de los incendios forestales extremos”, explicó.El informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) publicado en septiembre de 2024 advierte sobre un círculo vicioso entre cambio climático, incendios y contaminación atmosférica. “El cambio climático y la calidad del aire no pueden tratarse por separado. Van de la mano y deben abordarse conjuntamente. Reconocer esta interrelación y actuar en consecuencia conllevaría beneficios para la salud de nuestro planeta, sus habitantes y nuestras economías”, declaró Ko Barrett, secretaria general adjunta de la OMM. El documento destaca que los incendios emiten partículas finas y gases que degradan la calidad del aire, afectan la salud y dañan los ecosistemas.La NASA reporta que los incendios forestales extremos se duplicaron en frecuencia y extensión en los últimos 20 años, principalmente en los bosques boreales de América del Norte, Rusia y las zonas templadas del oeste de Estados Unidos. “El calentamiento nocturno permite que la actividad ígnea continúe durante la noche”, señalan desde la agencia. Las temporadas de incendios ahora empiezan antes y terminan más tarde, con registros que muestran hasta un mes de extensión adicional en regiones como México, Brasil y África Oriental.Las causas de los incendios forestales combinan fenómenos naturales y acciones humanas. Según el Gobierno de Canadá, la transformación del régimen de fuego en el país responde a “periodos prolongados de sequía, patrones de precipitación alterados, vegetación seca, y un aumento de rayos y actividades humanas”. Un estudio del Canadian Forest Service indica que en 2023 la temporada de incendios en Canadá se extendió de mediados de abril hasta fines de octubre, con más de 14,6 millones de hectáreas quemadas, cifra que cuadruplica el promedio nacional de la última década.La La EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos) atribuye la prolongación de las temporadas de incendios a primaveras más cálidas, estaciones secas estivales más largas y vegetación más vulnerable. La acción humana, a través de la expansión urbana y el mal uso del fuego en actividades agrícolas y la supresión histórica de incendios, incrementó la cantidad de material combustible y favoreció la propagación de focos en momentos atípicos.La supresión de incendios consiste en evitar sistemáticamente que los fuegos naturales se desarrollen, lo que impide que el ecosistema elimine de manera periódica ramas, hojas secas y otros residuos vegetales. Esta acumulación de biomasa seca, conocida como material combustible, eleva el riesgo de incendios más intensos y difíciles de controlar cuando finalmente se originan.Las consecuencias de los incendios forestales trascienden la pérdida de superficie vegetal. Según el informe de la OMM, las emisiones de partículas PM2,5 (contaminantes con un diámetro de 2,5 micrómetros) representan un peligro para la salud, ya que su inhalación prolongada puede causar enfermedades respiratorias y cardiovasculares.El humo y los contaminantes atmosféricos liberados viajan miles de kilómetros, afectan la productividad de cultivos y alteran la biodiversidad. En 2023, el humo de los incendios en Canadá impactó la calidad del aire en Estados Unidos y Europa, con niveles de partículas muy por encima del promedio de los últimos 20 años.Las proyecciones para regiones como la Patagonia argentina muestran una tendencia a temporadas de incendios más largas, con olas de calor y sequías que facilitan la propagación del fuego. El investigador Thomas Kitzberger, del CONICET, advirtió a Ante este panorama, los organismos internacionales coinciden en que la prevención es la vía más eficaz para reducir el riesgo y el impacto de los incendios forestales. Duchelle sostuvo que “históricamente se ha prestado mucha atención a la supresión, pero hay que invertir mucho más en la prevención”.
La FAO promueve estrategias integradas que abarcan desde la revisión de riesgos y la preparación, hasta la recuperación de los ecosistemas afectados. Las recomendaciones incluyen la adopción de prácticas responsables en áreas rurales y urbanas, la educación y la concienciación pública, y el uso de tecnología para el monitoreo y la alerta temprana.
Fuente: telam
Las consecuencias de los incendios forestales trascienden la pérdida de superficie vegetal. Según el informe de la OMM, las emisiones de partículas PM2,5 (contaminantes con un diámetro de 2,5 micrómetros) representan un peligro para la salud, ya que su inhalación prolongada puede causar enfermedades respiratorias y cardiovasculares.El humo y los contaminantes atmosféricos liberados viajan miles de kilómetros, afectan la productividad de cultivos y alteran la biodiversidad. En 2023, el humo de los incendios en Canadá impactó la calidad del aire en Estados Unidos y Europa, con niveles de partículas muy por encima del promedio de los últimos 20 años.Las proyecciones para regiones como la Patagonia argentina muestran una tendencia a temporadas de incendios más largas, con olas de calor y sequías que facilitan la propagación del fuego. El investigador Thomas Kitzberger, del CONICET, advirtió a Ante este panorama, los organismos internacionales coinciden en que la prevención es la vía más eficaz para reducir el riesgo y el impacto de los incendios forestales. Duchelle sostuvo que “históricamente se ha prestado mucha atención a la supresión, pero hay que invertir mucho más en la prevención”.
La FAO promueve estrategias integradas que abarcan desde la revisión de riesgos y la preparación, hasta la recuperación de los ecosistemas afectados. Las recomendaciones incluyen la adopción de prácticas responsables en áreas rurales y urbanas, la educación y la concienciación pública, y el uso de tecnología para el monitoreo y la alerta temprana.
Fuente: telam
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