27/01/2026
Plantar robles y otros árboles nativos aumenta la supervivencia de aves urbanas
Fuente: telam
Una investigación realizada en Escocia demostró que la presencia de especies autóctonas favorece la reproducción y promueve un mayor equilibrio ecológico en las ciudades
>La abundancia de La investigación, centrada en el herrerillo común (Cyanistes caeruleus), demostró que la plantación de árboles nativos, sobre todo robles, tiene un impacto directo en la biodiversidad urbana y en el éxito reproductivo de las aves silvestres.
Durante un período de nueve años, el equipo liderado por Claire J. Branston y Davide Dominoni observó la reproducción del herrerillo común en 20 sitios, que comprenden desde el centro de Glasgow hasta el Parque Nacional Loch Lomond, en Escocia.Los resultados de la investigación muestran que, en los lugares donde predominan los árboles nativos y, en particular, los robles, las aves ponen los huevos más temprano, las nidadas son más numerosas y una mayor cantidad de polluelos logra alcanzar la etapa de vuelo.
La explicación de estos beneficios está en la mayor disponibilidad de insectos en los árboles nativos, en especial orugas de mariposas y polillas, que constituyen el alimento principal para los polluelos de herrerillo común.
Durante la temporada reproductiva, los registros confirmaron una mayor presencia de orugas en los entornos con abundancia de robles.
En contraste, la prevalencia de árboles exóticos o introducidos, junto con una mayor densidad de población humana y temperaturas medias primaverales más altas, reduce el éxito reproductivo de las aves. Ecology señaló que en estos sitios, los herrerillos ponen menos huevos y menos crías sobreviven hasta la etapa de vuelo. Así, las aves urbanas enfrentan el doble desafío de la escasez de árboles nativos y una presión ambiental creciente, lo que repercute negativamente en la viabilidad de sus poblaciones.Dominoni, coautor e investigador en ecología urbana, explicó en Ecology: “La selección de especies debe incluir vegetales nativos que alberguen poblaciones naturales de orugas e invertebrados, para así fortalecer la biodiversidad y la resiliencia de los ecosistemas urbanos”.
La investigación reforzó la evidencia científica que vincula la composición vegetal local con la salud de las cadenas alimentarias y los servicios ecosistémicos urbanos. La presencia de especies autóctonas como el roble favorece no solo la reproducción de aves, sino también la abundancia de insectos y el equilibrio de las comunidades silvestres. Al priorizar la plantación de robles y otras especies autóctonas en nuevas zonas verdes, se sostiene la cadena alimentaria y se mejora la biodiversidad y funcionalidad de los ecosistemas urbanos.De esta manera, la gestión urbana puede asegurar ecosistemas más resilientes y saludables, capaces de sostener poblaciones de aves y otros organismos silvestres a largo plazo.
Fuente: telam
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