21/01/2026
Descubren que las retinas de las aves sobreviven sin oxígeno: por qué podría inspirar nuevos tratamientos médicos
Fuente: telam
Científicos de Dinamarca combinaron técnicas de biología molecular, imágenes y análisis computacional para estudiar a las aves. Cómo los resultados podrían ayudar al desarrollo de estrategias para tratar daños cerebrales en humanos
>Un misterio resolvió la ciencia después de siglos de preguntas. Investigadores descubrieron que las Este hallazgo, que fue publicado en la revista El estudio estuvo a cargo de Christian Damsgaard, biólogo y profesor asociado, y Jens Randel Nyengaard, profesor de Medicina Clínica, ambos de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca. Participaron especialistas en anestesia veterinaria y biología molecular.
Las células nerviosas mueren rápido cuando falta oxígeno. Por eso, la retina, un tejido que consume mucha energía, siempre se consideró dependiente de vasos sanguíneos.En la mayoría de los animales, los vasos sanguíneos alimentan a los tejidos nerviosos. Las neuronas requieren mucha energía. La retina, ubicada en la parte posterior del ojo, demanda más energía que cualquier otro tejido del cuerpo.En las aves surge una paradoja: su retina no tiene vasos sanguíneos. Se llama retina avascular. Esto mejora la visión porque los vasos pueden bloquear el paso de la luz hacia los fotorreceptores. El misterio era cómo este tejido sobrevive sin oxígeno.Damsgaard dijo: “Según todo lo que sabemos de fisiología, este tejido no debería poder funcionar”. Resolver este enigma llevó ocho años de trabajo y un equipo que sumó distintas disciplinas.Durante siglos se pensó que una estructura llamada pecten oculi, con forma de peine y muy vascularizada, llevaba oxígeno a la retina. El pecten oculi sobresale dentro del ojo de las aves y su función intrigó a los investigadores desde el siglo XVII. El grupo de investigación observó que nadie había medido los niveles de oxígeno en la retina de un ave en condiciones normales. En 2020, la colaboración con la especialista en anestesia veterinaria Catherine Williams permitió obtener esos datos. Los resultados sorprendieron: el pecten no aporta oxígeno a la retina. Los investigadores comprobaron que la mitad interna de la retina vive siempre sin oxígeno.
El equipo combinó fisiología, biología molecular, imágenes y análisis computacional para entender cómo la retina produce energía sin oxígeno. Usaron transcriptómica espacial, una técnica que muestra la actividad de miles de genes en distintas partes del tejido. Así descubrieron que los genes relacionados con la glucólisis anaeróbica, que obtiene energía sin oxígeno, se activan en las zonas sin oxígeno.El uso de azúcar en la retina de las aves es mucho mayor que en el resto del cerebro. Para confirmarlo, el equipo aplicó técnicas de imagen con azúcar marcado radiactivamente.
“El pecten no es un proveedor de oxígeno. Es un sistema de transporte de combustible y de residuos”, expresó Nyengaard.
El equipo de la Universidad de Aarhus indicó que la ausencia de vasos sanguíneos en la retina mejora la agudeza visual y que esta adaptación surgió en los antecesores de las aves, los dinosaurios.
Nyengaard explicó: “En condiciones como los infartos cerebrales, los tejidos humanos sufren porque se reduce el suministro de oxígeno y se acumulan residuos metabólicos”.
Fuente: telam
En 2020, la colaboración con la especialista en anestesia veterinaria Catherine Williams permitió obtener esos datos. Los resultados sorprendieron: el pecten no aporta oxígeno a la retina. Los investigadores comprobaron que la mitad interna de la retina vive siempre sin oxígeno.
El equipo combinó fisiología, biología molecular, imágenes y análisis computacional para entender cómo la retina produce energía sin oxígeno. Usaron transcriptómica espacial, una técnica que muestra la actividad de miles de genes en distintas partes del tejido. Así descubrieron que los genes relacionados con la glucólisis anaeróbica, que obtiene energía sin oxígeno, se activan en las zonas sin oxígeno.El uso de azúcar en la retina de las aves es mucho mayor que en el resto del cerebro. Para confirmarlo, el equipo aplicó técnicas de imagen con azúcar marcado radiactivamente.
“El pecten no es un proveedor de oxígeno. Es un sistema de transporte de combustible y de residuos”, expresó Nyengaard.
El equipo de la Universidad de Aarhus indicó que la ausencia de vasos sanguíneos en la retina mejora la agudeza visual y que esta adaptación surgió en los antecesores de las aves, los dinosaurios.
Nyengaard explicó: “En condiciones como los infartos cerebrales, los tejidos humanos sufren porque se reduce el suministro de oxígeno y se acumulan residuos metabólicos”.
Fuente: telam
Compartir
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!



