16/01/2026
Mi vida, mi oficio: “Soy grafitero y gano aproximadamente entre cinco y seis millones de pesos por mes”
Fuente: telam
Emiliano Franco empezó a hacer grafittis a los doce años y no paró hasta vivir de una profesión a la que se dedica desde 2010. En su estudio de arte cuenta cómo reaccionó su familia a su trabajo, a qué dificultades se enfrenta y qué representa el arte en su vida
>La relación entre Emiliano Franco y el grafitti comenzó en la niñez, como desprendimiento del cariño que el dibujo inspira en los niños. “Desde muy chico, desde los ocho o nueve años, empecé a dibujar y desde los doce arranqué con el graffiti con aerosol y de ahí nunca me desprendí de la herramienta”. El lápiz, que fue su primera gran instrumento de canalización emocional, fue reemplazado por el aerosol. La calle se convirtió pronto en su taller de expresión.
Es el único de su familia que se dedica al rubro artístico. Cree, sin embargo, que su hijo Mateo sería un gran artista. A sus nueve años, ya comienza a interesarse por el dibujo y la pintura, y muestra talento prematuro en el arte del pincel. “Es su decisión”, dice el padre sobre una potencial herencia del oficio.
A lo largo de los años, Emiliano Franco aprendió a diferenciar el arte tradicional del grafiti, un universo con reglas y desafíos propios. “A mí me gusta diferenciar lo que es un artista de lo que es un grafitero. El artista en sí ya nace siendo aplaudido y alentado por su familia. Y el grafitero no, el grafitero viene peleándola desde que arranca”.
Para Emiliano, el mayor motor de su trabajo es el disfrute puro que encuentra en el acto de pintar. Más allá de los desafíos y la logística, lo que lo impulsa día a día es la satisfacción de ver nacer una obra sobre un muro. “Lo que más me gusta de mi trabajo es pintar en sí. Yo disfruto mucho pintar”, confiesa, dejando en claro que la recompensa va más allá de lo económico.
-¿Cuál es el mayor desafío al que te enfrentás en tu trabajo?
-¿Qué materiales usás para hacer graffiti?
-¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu trabajo?
-¿Considerás que existe un prejuicio social hacia los grafiteros?
Su vínculo con el grafiti ya es tan profundo, que lo considera parte de su identidad. “Ser grafitero se lleva adentro”, asegura, mientras repasa las etapas de su carrera. El orgullo por pertenecer a una comunidad que muchas veces es incomprendida por el resto queda de manifiesto en cada anécdota y en su mirada sobre el oficio.
Fuente: telam
Compartir
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!


