14/01/2026
Un recorrido por la autopista bajo el mar de Miami Beach que creó una artista argentina
Fuente: telam
El proyecto “Reefline”, de Ximena Caminos, combina arte y ecologismo y aspira a crear un arrecife artificial de coral de once kilómetros a lo largo de la costa
>Cuando la artista argentina Ximena Caminos tuvo permiso para crear un arrecife artificial en Miami Beach no tardó en pensar en el automóvil como un símbolo de transformación.
Así es como empezó en una de las playas más populares de todo el mundo el proyecto ‘Reefline’, que ha creado una especie de autopista marina de más de dos decenas de coches a casi 250 metros de distancia del lugar en el que miles de turistas toman el sol y se bañan cada año.
“Es una metáfora porque es la transformación del símbolo, como un símbolo de polución, y transformarlo en un símbolo de transformación, porque la morfología del auto, es perfecta para ponerle corales arriba”, dijo Caminos, fundadora del proyecto y quien además de artista se define como una activista medioambiental.
Estos carros de hormigón, además de varias estrellas del mismo material, se encuentran a poco más de seis metros de profundidad porque, según explicó Caminos, “los corales necesitan mucha luz” para crecer.
Este concepto, sin embargo, no es nuevo para Miami Beach, una isla en gran parte artificial que sufre de problemas de erosión y antiguamente tenía un arrecife propio que lo protegía.
La instalación a gran escala fue realizada con la ayuda de grandes barcos y de la mano del artista argentino Leandro Erlich. Las esculturas han sido testadas para aguantar posibles huracanes.
Visitar esta “ciudad subacuática”, como la define Caminos, parece sencillo, pero conlleva ciertas complicaciones.La artista señaló que cualquier persona puede acercarse a nado o a bordo de una tabla o kayak al lugar donde se encuentran las esculturas, pero su profundidad complica que los visitantes puedan permanecer el tiempo suficiente para contemplarlas en detalle.Esta forma de peregrinaje lo convierte en una experiencia con un inmenso poder, según la artista argentina, que reveló que “el arte más importante muchas veces fue invisible”, al permanecer a puerta cerrada.
Para instalar once kilómetros de arrecife artificial requieren de 33 millones de dólares, una cantidad que tratarán de alcanzar a través de acuerdos con la Administración y con iniciativas privadas.
Hasta que logren esa financiación y el proyecto pueda concluir en no menos de diez años, Reefline no descarta replicar su arrecife artificial en otras playas también paradisíacas. “Tenemos un par de invitaciones para Dubái y para Maldivas”, sentenció Caminos.
Fuente: telam
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