13/01/2026
Fue campeón de boxeo, se hizo pastelero y ahora sus tortas se venden por miles de dólares: “Mis creaciones no pueden replicarse”
Fuente: telam
Supo destacarse en el pugilismo ruso, pero su verdadera pasión está en la repostería. Su historia
>La dureza del boxeo y la dulzura de la pastelería no suelen ir de la mano en la vida cotidiana, pero existe una persona que logró destacarse en estas dos disciplinas con contrastes bien marcados entre ellas. Desde la fuerza del ring hasta la precisión azucarada, la trayectoria de Renat Agzamov —quien alguna vez encabezó el pugilismo ruso— se ha transformado por completo, hasta situarlo hoy como uno de los reposteros más admirados a nivel internacional.
Sus esculturas de azúcar asombran tanto a jefes de Estado como a celebridades, pero fue una creación monumental la que marcó el cenit de su carrera: una torta nupcial de 4 metros de altura y 1,5 toneladas, valuada en 180.000 dólares. Esta obra, realizada para la boda de la sobrina del presidente de Kazajistán, reproduce un castillo de cuento con torres esculpidas, balcones, floreados, figuras y hasta iluminación interior, con cada detalle modelado a mano por un equipo que integró ingenieros y maestros chocolateros.
El punto de inflexión en su vida llegó a los 15 años. Nacido en 1981 en Kiev, creció en Sochi y llegó a entrenar con la selección olímpica rusa en el CSKA de Moscú, coronándose varias veces en pesos pesados. Una enfermedad de su padre lo llevó a dejar los guantes y buscar trabajo en las cocinas moscovitas. Enfrentó condiciones precarias, incluso durmiendo en estaciones, pasando por múltiples restaurantes sin remuneración, impulsado por la convicción de perfeccionarse y diferenciarse.Su inclinación por la repostería comenzó a manifestarse desde los siete años y, tras abandonar los guantes, ha consolidado un prestigio que le ha valido la distinción de campeón de confitería en Rusia y premios en campeonatos mundiales.