28/11/2025
El escalofriante recuerdo de Alan Ruschel a 9 años de la tragedia de Chapecoense: “El piloto avisó que íbamos a aterrizar, pero no lo hacíamos”
Fuente: telam
El capitán de Juventude rememoró el accidente aéreo que sacudió al mundo del fútbol
>El 29 de noviembre de 2016 marcó para Alan Ruschel, como para el fútbol mundial, un antes y un después. El actual capitán del Juventude de Brasil sobrevivió a la tragedia aérea de Chapecoense, donde solo seis personas de 77 consiguieron salir con vida durante el viaje a Medellín para disputar la final de la Copa Sudamericana. Hoy, a nueve años de aquel episodio, el futbolista repasa los secuencias que definieron su vida y su carrera profesional.
Antes del accidente, Chapecoense había realizado otros recorridos en ese mismo avión para torneos internacionales. En la entrevista, el defensor explicó que el aparato no había generado sospechas directas sobre su estado, aunque reconoció que existían dificultades burocráticas para su contratación: “Era la primera vez que el club jugaba una copa internacional, usaba vuelos chárter… todo era un sueño para nosotros. Nadie pensó nunca que podría ocurrir lo que finalmente ocurrió”.
El relato de Ruschel se vuelve difuso tras el impacto. Aunque no retuvo lo acontecido durante el rescate, los profesionales de emergencia le transmitieron después que, en estado de shock, entregó sus documentos personales y solicitó que contactaran a su padre. Según sus rescatistas, repetía insistentemente que sentía frío y fuertes dolores en la espalda y el brazo, lesiones que requirieron intervenciones quirúrgicas y una larga recuperación. “Me devolvieron mi alianza, mis documentos y todo lo que llevaba encima”, recordó.
El periodo posterior en el hospital estuvo marcado por la incertidumbre emocional, ya que desconocía la magnitud real del accidente. Solo con la llegada de un psicólogo pudo asimilar la noticia de la pérdida de sus compañeros. El reencuentro con Follmann y Neto, los otros futbolistas sobrevivientes, evidenció el peso de la situación, especialmente la larga amistad que lo vinculaba con Follmann desde las divisiones juveniles de Juventude.
Las casualidades jugaron un papel constante en esa etapa. Detalló que no pudo disputar el partido de semifinales en Chapecó ante San Lorenzo por un extravío momentáneo de su pasaporte, requisito indispensable para el torneo. La búsqueda del documento lo dejó fuera de la cancha y lo obligó a gestionarlo en Porto Alegre, poco antes de la final. Durante esos días, su esposa expresó una “sensación extraña”, interpretada entonces como un vaticinio positivo para la final, ajenos ambos a lo que ocurriría después.
El proceso de rehabilitación física requirió pasos graduales, sin certezas al inicio sobre la posibilidad de regresar a las canchas. “Primero pensé en volver a caminar, después aprender de nuevo a correr y a moverme en el campo. Fue muy difícil, pero finalmente lo logré y volví a jugar. El tiempo ha pasado muy rápido desde entonces”.La reintegración a la alta competencia no estuvo exenta de desafíos. En los primeros entrenamientos, algunos compañeros mostraban precaución hacia él, pero esa dinámica no duró: “En uno o dos meses, ya todos entrenábamos al máximo. Eso me ayudó a volver a la competencia, porque me preparó para el ritmo real del fútbol profesional”.En la memoria del capitán del Juventude pervive el vínculo forjado con Follmann desde su llegada al club en 2007. Repasó los trayectos paralelos de ambos, la separación profesional y el reencuentro en Chapecoense, que los situó en la misma fila del avión. “Resulta especial haber sobrevivido juntos luego de tantos años de amistad en el fútbol”, indicó.
Tras esa etapa, pasó por Goiás y, más tarde, regresó a Chapecoense. Allí asumió la capitanía y colaboró directamente en la obtención del campeonato de Santa Catarina y el ascenso a la Serie B del fútbol brasileño.
De cara al futuro, el futbolista no descarta cerrar su ciclo profesional en Juventude, donde todo empezó, aunque mantiene abierto el vínculo sentimental con Chapecoense por los logros y relaciones tejidas en ambos clubes: “Aquí en Juventude empezó todo para mí. Conseguí grandes logros como un ascenso y la permanencia en Primera División. Seguimos creciendo y estoy plenamente identificado con este equipo”.
Fuente: telam
