Jueves 1 de Enero de 2026

Hoy es Jueves 1 de Enero de 2026 y son las 05:34 ULTIMOS TITULOS:

01/01/2026

El lado oscuro del vampiro: los originales y perturbadores rituales que inspiraron el mito

Fuente: telam

Olvídate de los colmillos y las capas, porque el historiador John Blair descubre las drásticas y reales prácticas que provocaron el pánico por los “muertos inquietos” mucho antes de Drácula y las películas de terror modernas

>Aunque el vampiro goza de una presencia universal en el imaginario moderno, el fenómeno de los “muertos inquietos” trasciende tanto a Europa como a las épocas recientes, según la investigación del historiador y arqueólogo John Blair en Killing the Dead: Vampire Epidemics from Mesopotamia to the New World (Matar a los muertos: epidemias de vampiros desde Mesopotamia hasta el Nuevo Mundo)

A mediados del siglo XVIII, estos episodios alcanzaron su clímax en regiones como Moravia, donde se documentó la mayor oleada de “pánico de asesinatos de cadáveres” registrada en la historia, con centenares de cuerpos profanados y destruidos.

Blair atribuye el resurgir de estos rituales a una “sensación de asuntos inconclusos” tras las décadas de juicios de brujería previos. Incluso en el siglo XXI han persistido prácticas similares: en 2019, un sacerdote serbio fue suspendido por su obispo tras participar en la exhumación y empalamiento de una mujer, un hecho revelador de la persistencia de estas creencias, según subraya Blair.

La aparición de la palabra “vampire” en inglés se remonta a relatos de una ola de terror desatada en Serbia a inicios del siglo XVIII. El caso emblemático ocurrió en 1725, cuando el campesino Peter Blagojević, tras su muerte, habría abandonado su tumba para visitar a su esposa, reclamar sus zapatos y luego asesinar a nueve personas durante la noche.

Las variantes de estos seres son múltiples y trascienden la taxonomía moderna de “zombis” y “vampiros”, conceptos recientes frente a la antiquísima idea de los “cadáveres peligrosos” o “muertos caminantes”.

Las formas de aparición de estos muertos inquietos resultan tan variadas como sus apodos: “devora-mortajas”, “chupadores”, “hinchados”, “estranguladores nocturnos” o incluso “pesadillas”, en su acepción original de demonio opresor durante el sueño. En Bretaña, en el siglo XV, se narra el caso de un panadero fallecido que seguía levantándose de noche para amasar pan con su familia, y también para arrojar piedras a los vecinos.

Blair defiende que la destrucción ritual de estos cadáveres resulta, en términos sociales, “terapéutica”. Afirma: “Como otros rituales extremos, es angustioso en el momento, pero después deja a la gente tranquila”. Sostiene que dichas oleadas surgen cuando un conjunto de “tensiones y ansiedades” activa los antiguos temores latentes sobre los difuntos. Así, durante las epidemias de peste negra en la Inglaterra medieval, se registraron brotes de pánico ante supuestos vampiros; en Sajonia, la supresión del purgatorio por la Reforma luterana dejó a los deudos buscando “nuevas respuestas” sobre el destino de los muertos.

Fuente: telam

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!