07/08/2025
El Instituto Weizmann se reconstruye del ataque de misiles iraníes. ¿Por qué debería importarle al mundo?
Fuente: telam
El autor del artículo plantea cómo la ciencia es un valor fundamental para el desarrollo de la humanidad pese a los conflictos militares y políticos que atraviesan la región
>Cuando el Se trató de un ataque deliberado contra la ciencia israelí, que es la columna vertebral de la economía del país. Si bien el objetivo del ataque era el Weizmann, el radio del impacto podría trazarse de manera de abarcar el mundo entero. En efecto, cuando se dimensiona el valor que el Instituto Weizmann representa para el mundo, la magnitud de la pérdida y el problema de la reconstrucción del Weizmann adquieren un significado y una urgencia totalmente diferentes.
El impacto en un edificio destinado principalmente a la investigación del cáncer causó un incendio y redujo la mitad de sus laboratorios a un montón de escombros carbonizados, mientras que la onda expansiva de la explosión significó graves daños para el edificio adyacente, dedicado a la investigación inmunológica. Equipos sofisticados fueron reducidos a cenizas o quedaron inutilizables. Se destruyeron valiosas muestras de tejidos y células y se perdieron modelos experimentales como moscas de la fruta modificadas genéticamente, activos que se miden más bien por los años de arduo trabajo y la energía creativa puesta en ellos.El 15 de junio, docenas de laboratorios trabajaban en la próxima generación de investigaciones cuyos resultados encierran la promesa de ayudar a un sinnúmero de personas. Estos laboratorios revelaron qué papel cumplen las bacterias en los tumores y cómo es posible aprovechar las bacterias para erradicar el cáncer; aplican inteligencia artificial para obtener mejores evaluaciones de la patología del cáncer y están dilucidando cómo regenerar tejido cardíaco y músculos. En un laboratorio, se estudia cómo envejecen las células y cómo se podría ralentizar el proceso, mientras que otro laboratorio pone su empeño en descubrir las conexiones entre microbios como bacterias, hongos, virus y parásitos en nuestros cuerpos –conocidos colectivamente como microbioma— y diversas enfermedades.
Las preguntas que hay que hacer
¿Cómo se cuantifica el impacto de medicamentos y tratamientos que salvan y mantienen la vida en personas que padecen enfermedades mortales y enfermedades crónicas? Los pacientes de todas las religiones, géneros, etnias y nacionalidades se benefician de los tratamientos que surgen de la investigación israelí, sin distinción de su país de origen.¿Cómo se mide el valor de un ambiente saludable para las generaciones futuras y de los materiales y tecnologías que utilizamos en nuestra vida diaria?
La verdadera respuesta a estas preguntas es que el valor de la ciencia de Weizmann es inmenso e inconmensurable. ¿Podría alguien lograr aislarse de la ciencia y la tecnología israelíes y realmente tendría intención de hacerlo? Cualquier respuesta que no sea “no” podría considerarse hipócrita e irracional.* El autor es el presidente del Instituto Weizmann de Ciencias, con sede en Rejovot, Israel. Es neurocientífico y se especializa en los fundamentos neurobiológicos del estrés.
Fuente: telam
