24/07/2025
Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia: “La revolución de la Inteligencia Artificial es más grande que la invención de la rueda”
Fuente: telam
“Todos los poderes públicos hablan raro y difícil”, dice el académico. Y cree que la tecnología abre una oportunidad para vencer ese escollo
>Hay algo de pomposo, pero también de grandioso, cuando se dice “Real Academia Española” y se piensa en una institución que, allá por 1713, se propuso fijar una lengua no para ni pararía de cambiar. La orgullosa capital de un imperio colonial sellaba su idioma. Ese aire trae el nombre “Real Academia Española” y quizás por eso, por contraste, sorprende la charla con Santiago Muñoz Machado, su actual director. Un hombre amable, informal, con la mirada hacia adelante. Un académico que sabe que trabaja con un material sensible -cada uno ve la lengua como propia- y que es esa vieja institución la que cada año acepta términos nuevos que a veces nos espantan y que en 2010 presentó un diccionario con una reforma que costó aceptar.
“La revolución tecnológica de nuestros días es la más grande de toda la historia de la humanidad, mucho más que la rueda“, dirá. ”Y, por tanto, tenemos que acostumbrarnos a todo el lenguaje que aporta esa revolución”. Si lo que esperábamos era una posición conservadora, vamos a salir desilusionados.
-“Preocupar” es una palabra muy grave, creo que no hay que hablar de preocupaciones. Digamos que los tiempos nos han traído trabajos nuevos. La revolución tecnológica, el mundo digital, la inteligencia artificial, el hecho de que la sociedad ha cambiado y los jóvenes hablan de una manera rupturista, cosas del lenguaje inclusivo... Siempre hay retos nuevos. Lo que nos preocupa, claro, es que consigamos mantener la unidad del español sin perjuicio de la rica variedad lingüística de nuestros países.
-En cada época los jóvenes son rupturistas, la tecnología trae cambios y hay quienes anuncian que el idioma se está destruyendo. ¿Hay algo de especial ahora? -Estamos en un momento revolucionario porque nos trae mucho lenguaje nuevo la tecnología. La revolución tecnológica de nuestros días es la más grande de toda la historia de la humanidad, mucho más que la invención de la rueda. Y, por tanto, tenemos que acostumbrarnos a todo el lenguaje que aporta esa revolución. La sociedad está cambiando; naturalmente ese cambio social determina que también el lenguaje se esté innovando. -¿En qué afecta esa revolución tecnológica a la lengua, más allá de algunos términos? ¿La pérdida de los signos de apertura o la escritura con emojis, por ejemplo?-¿Con pictogramas? ¿Con jeroglíficos?
-Mire, algunas veces pensamos en la Real Academia Española que nuestro diccionario, que es un diccionario impresionantemente bueno, tiene todo, que todas las definiciones se encuentran allí. Pero a veces encontramos definiciones que son complicadas de entender porque el concepto es difícil de explicar y siempre decimos entre nosotros: “Esto habría que explicarlo con una imagen”. Añadir al diccionario imágenes que expliquen cosas. Imagínense la botánica, lo importante que es, al mismo tiempo que se describe una planta, tener una fotografía o un dibujo al lado.-No es lo mismo pero, en fin, lo digo para quitarle dramatismo a un pictograma.
-Ahora que me dice esto de las explicaciones complejas me hizo acordar de una iniciativa de la Academia, la del lenguaje claro y accesible. Que entiendo que tiene que ver hacer un lenguaje más democrático. Sin embargo, me preguntaba si en este momento tenemos un problema de gente que no entiende un lenguaje complejo o, al contrario, de la promoción de un lenguaje cada vez más simple y brutal. Y estoy pensando en los líderes mundiales.-La Academia, en cambio, está trabajando por un lenguaje claro y accesible. ¿Hoy no lo es?
-El deber de los poderes públicos, no hablemos de los políticos en concreto, sino de las instituciones, de dirigirse a los ciudadanos en términos que puedan entenderlos. En primer lugar, por una razón democrática: necesito saber de qué me hablan para poder participar en la cosa pública. En segundo lugar, por una razón de igualdad: si yo no tengo iguales capacidades que otros ciudadanos, tengo que procurar que me lo expliquen en un lenguaje que sea accesible. Tercero, porque hay muchos derechos en nuestras constituciones que no se pueden ejercer si no se parte de la premisa principal que es entender.-Si se entiende, uno puede protestar, uno puede recurrir, uno puede elegir a los líderes que más que más le convenga, ¿no? Todo esto está vinculado a las políticas de lenguaje claro que nosotros desde las Academias estamos fomentando todo lo que podemos. Claro y accesible, decimos.
-¿Y qué tiene que hacer un poder para ser claro y accesible?-¿Cómo va a ayudar?
-¿Me podría dar algún ejemplo de eso?
-Se le puede pedir que lo explique.
-¿Esos textos son oscuros por casualidad?
-Porque se supone que esa oscuridad forma parte del poder...
-Es una visión muy optimista.
Fuente: telam
